Primer debate con los cinco candidatos no se salvó de la polarización

22 de mayo del 2014

La tensión se apoderó del escenario cuando hablaban Santos o Zuluaga.

Debate

Por primera vez en esta campaña presidencial, los cinco candidatos se reunieron en un debate televisado para sus electores colombianos.

Lo hicieron en medio de una campaña que había carecido de confrontación de propuestas y en cambio llena de acusaciones mutuas, polarización y escándalos.

Clara López, Marta Lucía Ramírez, Enrique Peñalosa, Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga asistieron al debate organizado por RCN Televisión, RCN Radio, La FM y Semana.  El encuentro duró una hora con cuarenta minutos y se fragmentó en cuatro bloques, dos de ellos con dinámicas distintas de participación.

La mayor tensión del encuentro se vivió en los primeros 15 minutos. Los periodistas indagaron a cada candidato por un determinado tema coyuntural que atravesara su campaña, especialmente los escándalos.

Zuluaga, quien aparentó estar tensionado y nervioso en gran parte de la discusión, fue inicialmente increpado sobre el polémico video en el que presuntamente habla con el hacker Andrés Sepúlveda. “Se ha fabricado un montaje que no tiene antecedentes. Es un atentado”, señaló  el candidato en su primera respuesta. “Ese video es una trampa. Hemos entregado esas pruebas a la Fiscalía”, añadió.

El candidato-presidente Juan Manuel Santos trató de dar su primera estocada y le preguntó a Zuluaga: “¿Por qué no le dice la verdad al país?”, a lo que el candidato uribista respondió: “Usted es quien no le ha puesto la cara al país”, y le recordó que de 23 debates a los que ha sido invitado, este fue el primero al que aceptó ir.

El siguiente punto de tensión fue cuando a Santos se le cuestionó por el escándalo que sacude su campaña, sobre presuntos dineros ilegales que habría recibido su asesor J.J Rendón. “A mi campaña no entró un solo peso del narcotráfico”, respondió tajante.

Los moderadores le contra preguntaron si estaría dispuesto a meter las manos al fuego por J.J. Rendón, a lo que dijo: “Yo meto las manos al fuego por mi campaña”, y arremetió contra el expresidente Álvaro Uribe, quien denunció que del dinero supuestamente recibido por J.J

Rendón se invirtieron 2 millones de dólares a la campaña Santos. “Yo emplazo al señor Uribe y a Zuluaga a que muestren las pruebas (…) Uribe se está volviendo un mentiroso compulsivo”.

A la conservadora Marta Lucia Ramírez le preguntaron si se aliaría en segunda vuelta con Óscar Iván Zuluaga, a lo que dejó ver su aprecio por su contrincante aunque prefirió responder que “buscaré el apoyo de todas las fuerzas políticas”.

Enrique Peñalosa tuvo que responder si le habían “salido caras” pasadas alianzas políticas con líderes como Gustavo Petro o Álvaro Uribe en el pasado. “En mi candidatura a la alcaldía, Uribe solo me respaldó. No como a Zuluaga, a quien le da órdenes”, arreció el aspirante de Alianza Verde.

Y un momento difícil también sorteó la candidata del Polo, Clara López, cuando se le recordó que el escándalo del Carrusel de la Contratación en Bogotá se había desatado bajo un gobierno de su colectividad. “Mi partido no se robó a Bogotá” reaccionó.

En la oportunidad en la que se permitía contra preguntar a Clara López, los candidatos Santos y Zuluaga desviaron el tema y volvieron a un rifi-rafe. “Usted le está aprendido las mañas a su jefe de ser una persona volada”, le dijo el presidente al candidato del Centro Democrático, luego de que este se molestara cuando Santos volvió a increparlo por el escándalo del video.

 La paz, las reformas y los vecinos

En el desarrollo de todo el debate, en tanto hubiera oportunidad, Zuluaga y Marta Lucía Ramírez trataban de cuestionar a Santos. Santos enfocó sus baterías solo en Zuluaga. Enrique Peñalosa prefirió tratar de encerrar a Zuluaga con cuestionamientos sobre su dependencia al expresidente Uribe, mientras que Clara López se concentró en responder con sus  planteamientos programáticos, desenmarcándose de las disputas.

Al llegar al punto del proceso de paz, los cinco candidatos coincidieron en querer continuar los diálogos pero bajo distintas condiciones. Clara López negociaría un cese al fuego acoplado a un cronograma estricto. Peñalosa lamentó que los diálogos estén siendo usados como arma de campaña y se limitó a respaldarlos. Santos dijo que habían cumplido el 60% de avance y que los eventuales acuerdos serán sometidos a referendo. Zuluaga exigiría cese unilateral de acciones contra la ciudadanía y fuerza pública y basaría las negociaciones en “respeto a la justicia, no en impunidad”. Por último, Marta Lucía Ramírez pondrá como condición que acabe el reclutamiento de niños y que cesen las acciones contra la población civil; “a las Farc hay que decirles que cualquier beneficio que se negocie se refiere a los crímenes cometidos con anterioridad, no los que sigan cometiendo mientras negocian”.

Sobre el dilema entre minería y medio ambiente, todos coincidieron en priorizar lo segundo, pero sin descuidar que la explotación minera puede ser compatible con la protección territorial.

Peñalosa: “La minería bien hecha puede generar recursos para Colombia”.

Santos: “No son incompatibles la minería responsable y el medio ambiente y desarrollo social.

Hay que acabar es con la minería criminal”

Ramírez: “La minería es importante siempre y cuando tenga reglas ambientales estrictas”

Zuluaga: “”Voy a liderar un bloque de búsqueda para desmontar la minería ilegal, criminal”

López: “En mi gobierno no se permitirá la explotación de la gran minería en los ecosistemas frágiles”

Más adelante, sobre el futuro que preverían para las relaciones entre Venezuela y Colombia, las opiniones volvieron a separarse. Zuluaga sostuvo: “Venezuela no es una democracia. Allá se alberga con complacencia a terroristas colombianos”. Santos reaccionó: “en cuatro años logramos cambiar la percepción del mundo sobre Colombia. Hace cuatro años estábamos al borde de la guerra con Venezuela, con Ecuador; éramos la oveja negra de la región”. Peñalosa pidió considerar los efectos de las crisis en la frontera: “sus economías dependen de las relaciones con Venezuela”. Clara López respaldó al oficialismo “Coincido con el actual gobierno en haber propiciado a través de Unasur  un diálogo en Venezuela”. Y Marta Lucía remató:  “No podemos tener una actitud cómplice con la crisis en Venezuela. Deberíamos exigir la carta democrática”.

El temario de pregunta general finalizó con la pregunta sobre su posición ante una necesaria reforma a la justicia y la educación. Cuatro de los candidatos resolvieron criticar el fracaso de la reforma a la justicia en el Gobierno Santos, pero olvidaron exponer su visión sobre el tema de la educación. Argumentaron falta de tiempo, y posteriormente se les permitió añadir su punto de vista sobre el futuro de la formación de los colombianos.

“¿Usted traicionó a Uribe?“

El último segmento fue aprovechado para un cuestionario rápido a los cinco candidatos. Comenzó Marta Lucía quien dijo preferir como presidente a Belisario Betancur que a Álvaro Uribe; ella votaría por la revocatoria de Gustavo Petro; un ministro bueno del actual gobierno para Ramírez es el de las TIC’S, Diego Molano; Cree que Colombia obtendrá la primera posición en el mundial; rechaza la posibilidad de que las parejas del mismo sexo puedan adoptar y está en contra de la eutanasia.

A su turno, Óscar Iván Zuluaga aseguró que sí acatará los resultados de las elecciones del domingo; prometió que no haría una reforma constitución para permitir una nueva reelección de Álvaro Uribe; prefiere esperar a consultas previas con las comunidades que podrían verse afectadas del proyecto minero de la Colosa; su Twitter lo maneja tanto él como algunos asesores de comunicaciones bajo su supervisión; su ministro de Defensa debe ser “alguien con carácter” y estima que José Néstor Pekermán ha sido buen técnico para la selección Colombia, cuando se le preguntó si prefería que ese cargo lo tuviera un colombiano.

El candidato-presidente Juan Manuel Santos dijo que estaría dispuesto a integrar a Simón Trinidad al proceso de paz en La Habana; no piensa revocar las cortes; entre Gaviria y Samper se inclina por Gaviria “porque me ayuda de manera importante”; un columnista que lee es  a Héctor Abad Faciolince; sobre su respaldo al matrimonio igualitario se limitó a decir que está “de acuerdo con que tengan los derechos de toda pareja”; y la pregunta final fue si traicionó a Uribe, a lo que respondió: “Yo traicioné la corrupción, traicioné las chuzadas y traicioné el amiguismo con el paramilitarismo”.

Peñalosa, por su parte, coincide con la cárcel para los evasores de impuestos; el fallo de La Haya sobre el litigio con Nicaragua no es acatable para él; le gustaría reducir los poderes al Procurador;  apoyaría la opción de que los sacerdotes católicos se puedan casar y revisaría el TLC con Estados Unidos porque “es el mejor que se ha firmado, pero se ha desaprovechado”.

Por último, la candidata Clara López dijo que no haría ninguna reforma a la tutela; que la justicia transicional debe ser “simétrica” tanto para militares como para guerrilleros; su esposo, si ella es presidenta, “se va a ir a pescar a taganga”; prefiere al Fiscal sobre el Procurador; incrementaría impuestos a “los altos capitales”; la extradición le suena clon condiciones y reciprocidad; le gusta más la presidenta de Chile, Michel Bachelet, que el mandatario venezolano Nicolás Maduro; y prefiere leer libros en papel que en formato digital.

Para despedir el debate, la periodista Vicky Dávila pidió a los candidatos Santos y Zuluaga que hicieran las pases, a lo que Santos aprovechó para regalarle una “palomita de la paz” a  su contrincante. Sin más palabras, concluyó el primer encuentro de los candidatos presidenciales, la primera vez que se reúnen todos, cara a cara.

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