Primero Estados Unidos: Donald Trump

Primero Estados Unidos: Donald Trump

20 de enero del 2017

Este viernes 20 de enero del 2017 se realizó la ceremonia de posesión de Donald Trump como nuevo presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. En el Capitolio miles de personas se reunieron dispuestas a escuchar atentamente al nuevo, polémico, multimillonario y mediático mandatario.

Este era el día en que Donald Trump haría de la Casa Blanca su residencia oficial, en el que los ocho años de mandato de Barack Obama llegaría a su fin, en el que el destino de uno de los países más influyentes del mundo cambiaría por la posesión presidencial de este particular personaje.

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Desde tempranas horas de la mañana, los alrededores del emblemático edificio empezó a llenarse de ciudadanos, políticos y personalidades influyentes. Sin embargo no fue la procesión más multitudinaria. De hecho estuvo menos llena que en los dos periodos de Obama. Sin embargo, tanto partidarios de Trump, como quienes lo critican abiertamente llegaron para escuchar su primer discurso presidencial.

“Hoy no simplemente estamos transfiriendo el poder entre presidentes. Estamos pasando el poder de Washington y devolviéndolo a ustedes, el pueblo”, aseguró el magnate en medio de su primer discurso en el cargo.

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La ceremonia contó con la participación del senador republicano Roy Blunt, quien ejerció como maestro de ceremonia. De igual manera, representantes religiosos de diferentes denominaciones aprovecharon para bendecir, de acuerdo a sus creencias, este nuevo periodo.

Los asistentes esperaban impacientes los momentos más importantes del día. Primero fue el juramento de Mike Pence como nuevo vicepresidente del país. Con su esposa sosteniendo una biblia y la constitución de los Estados Unidos, juró cumplir con sus funciones.

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Mientras tanto, en el balcón, Donald Trump permanecía ansioso, tambaleándose en su puesto mientras que con el rostro inexpresivo aplaudía con ánimo a Pence. A Su lado estaba su esposa y sus hijos, quienes permanecieron estáticos en su lugar.

Por su parte, Obama, del otro lado, miraba atentamente todo lo que sucedía, de vez en cuando miraba a su esposa, Michelle, o a sus hijas. Su rostro contrastaba con la gran sonrisa que llevó durante sus dos ceremonias de posesión en 2009 y 2013.

Finalmente llegó el turno de Trump al estrado. Ante la ovación de los presentes, se dispuso a realizar el juramento. Luego vino un silencio total. Todos estaban atentos a las palabras que pronunciaría el nuevo jefe de estado, guiado por el presidente de la Suprema Corte. Mientras tanto, Melania, su esposa, sostenía en sus manos la biblia que posaba en el escritorio de Abraham Lincoln, en la cual suelen juramentar los presidentes.

Cañones empezaron a sonar, los gritos se alzaron por los aires. “¡USA, USA!”, decían los ciudadanos cuando Trump besó a su esposa y sus hijos, para después saludar a Obama. En este momento, se le vio por fin sonriendo al nuevo presidente, quien puso su mano en el hombro de su antecesor.

Los actos protocolarios terminaron, ahora era turno del momento más importante de la jornada: el primer discurso de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.

Juntos vamos a determinar el curso de este país y del mundo durante muchos años. Vamos a tener dificultades, pero vamos a lograrlo”, anunció en el inicio de su intervención.

Lo que al parecer sería un discurso poco polémico, como sucede en estos casos, se convirtió rápidamente en una perla para los analistas políticos. Al igual que su campaña, criticó abiertamente a los políticos tradicionales y mantuvo las posturas que tantas críticas le generaron a lo largo de su campaña.

“Washington enriqueció pero en el pueblo no se vio esa riqueza. El poder político establecido se afianzó pero no protegió a este país. Sus triunfos no han sido nuestros triunfos, sus logros no son nuestros logros. Todo eso cambia comenzando aquí y a partir de este momento, porque este momento pertenece a todos los estadounidenses. Este es nuestro país”

“Este será recordado como el día en que el pueblo se convierte en el nuevo gobernante de esta nación”, agregó.

Trump reafirmó su compromiso con sus propuestas de campaña. Aseguró que EE.UU ha destinado recursos para fortalecer a otros países, “defendiendo otras fronteras mientras las nuestras se debilitan”, descuidando a los ciudadanos. Por este motivo luchará para que el dinero se invierta en el país. Criticó la postura de las multinacionales de crear fábricas en otras regiones y aseguró que esto afecta la fuerza productiva de la nación.

“Pero ese es el pasado y ahora estamos viendo hacia el futuro. A partir de este día, una nueva visión regirá a este país, va a ser ‘Primero Estados Unidos’”, aseguró el presidente Donald Trump. “Cada decisión se tomará para proteger nuestro país. La protección va a llevar a más prosperidad. Lucharé por ustedes con todas mis fuerza y nunca los voy a decepcionar”.

De igual forma, aprovechó para criticar una de las políticas públicas más importantes de su antecesor: “Estados Unidos va a volver a ganar, y lo hará como nunca ha ganado, y recuperaremos nuestros sueños… Vamos a sacar a la gente de las casas de beneficencia y vamos a darle trabajo a EE.UU”.

“Vamos a aplicar una nueva regla: compre estadounidense y contrate a estadounidenses”, sentenció en una de las frases más polémicas del día, manteniendo su postura antiinmigrante que destacó en cada una de sus intervenciones como candidato.

En un nuevo dardo a la política tradicional, aseguró que su gobierno no solo hablará sino que actuará: “En Estados Unidos comprendemos que una nación solo se impulsa cuando estamos actuando. No vamos a aceptar a esos políticos que solo se quejan y no hacen nada. Las charlas vacías han acabado. Este es momento de la acción”.

Cada frase de su alocución mantuvo una línea muy ligada a fortalecer el sentimiento nacionalista de los ciudadanos, para finalizar con el que fue el eslogan de su carrera a la Casa Blanca (Make America Great Again): “Ustedes nunca serán ignorados jamás. Su voz, esperanzas y sueños van a definir nuestro destino estadounidense. Juntos vamos a hacer a este país más fuerte, más próspero. ¡Que Estados Unidos sea un país grande otra vez”.