Así está el proceso judicial contra Ricardo Martinelli

1 de julio del 2018

Ricardo Martinelli enfrenta cargos por cuatro delitos en Panamá

Ricardo Martinelli

Desde su extradición a Panamá el pasado 11 de junio, el proceso judicial contra Ricardo Martinelli ha avanzado a paso lento. Horas después de arribar a territorio panameño, tuvo complicaciones de presión que fueron el centro de atención durante la audiencia de comunicación de derechos. Estuvo hospitalizado varios días y finalmente se dijo que la causa de la recaída en su salud fue la negativa a tomar las medicaciones pertinentes.

En diálogo con Kienyke.com, James Aparicio, analista político panameño, expresó que “desde un principio fue especial e inédito” en medio del nuevo Sistema Penal Acusatorio de Panamá. Además, agregó que si bien Ricardo Martinelli y su defensa han intentado convertir el proceso en una discusión política, no lo han logrado demostrar ni con la ayuda de algunos medios.

Posteriormente, Martinelli se presentó ante el magistrado juez de garantías de la Corte Suprema de Justicia, Jerónimo Mejía, y acusó que su salud no le permitiría continuar normalmente el proceso. Sin embargo, el mismo prosiguió y se presentaron los primeros recursos por parte de los querellantes y la defensa. El 21 de junio, el exmandatario renunció al Parlamento Centroamericano (Parlacen) a través de una carta.

Para Aparicio, la renuncia que presentó el exmandatario es uno de tantos artilugios utilizados por políticos para dilatar el procesos en su contra, sumado a las contradicciones de Ricardo Martinelli que, recuerda, “dijo que tenía cáncer en la próstata y no fue así, que lo querían envenenar en la cárcel, que el magistrado Mejía lo odia y anunció una huelga de hambre de la cual no se sabe si cumplió al menos un día”.

La renuncia fue rechazada por el Parlacen el 22 de junio, acusando la falta de ciertas firmas y permisos legales. Luego, el 25 de junio, mismo día que seguiría la audiencia intermedia de acusación, los abogados de Martinelli enviaron otra carta al organismo regional mientras el expresidente panameño se negaba a presentarse ante la Corte y tuvo que ser llevado nueves horas más tarde de lo presupuestado.

Con la supuesta renuncia de Martinelli, se supuso, teniendo en cuenta que el reglamento del Parlacen que indica ciertos procedimientos, que el proceso judicial pasaría a la justicia ordinaria donde inició en 2015 la querella por los llamados “pinchazos” ilegales. Sin embargo, Mejía negó la declinación de competencias y continuó el proceso intermedio de acusación argumentando que Martinelli debió renunciar antes del punto acusatorio.

Miguel Bernal, actual precandidato a la presidencia de Panamá por firmas, le expresó a Kienyke.com que las victimas no han tenido la importancia debida en el proceso, por lo cual no ve posible “un punto de justicia al final de todo, por los intereses que hay en disputa y la corrupción existente al interior de la Corte Suprema de Justicia”. Y añadió: “Se está interpretando el Sistema Penal Acusatorio de una manera que no se ajusta a sus deberes”.

El 27 de junio, una nueva audiencia tuvo lugar en la Corte, Martinelli se presentó sin negativas y sus abogados interpusieron varios recursos de nulidad respecto a una supuesta doble acusación, la inexistencia de una imputación previa y la no competencia de la Corte para juzgar a Martinelli mientras fuese miembro del Parlacen, que ese mismo día admitió la renuncia irrevocable de Martinelli.

La defensa de Martinelli además ha puesto como ejemplo en el proceso el caso del expresidente panameño Martín Torrijos, quien renunció al Parlacen en 2012 y hasta que el organismo regional oficializó la vacancia, no se le dictó orden de detención. Sin embargo, para Aparicio, la diferencia radica en que Torrijos no se fue del país, mientras que Martinelli estuvo tres años en condición de rebeldía.

El juez de garantías pospuso la continuación de la audiencia hasta el 2 de julio para que la Fiscalía revisará las nulidades. Según Aparicio, se debe terminar con la audiencia de formulación de cargos y el juicio puede iniciar en una o dos semanas con los nueve magistrados de la Corte, el fiscal magistrado y el juez de garantías, que también es un magistrado.

Sin embargo, en caso tal que la Corte termine declinando la competencia en el caso, Aparicio expresó a Kienyke.com su procupacion frente al posible paso a la justicia ordinaria por los casos de corrupción denunciados en ella y donde Ricardo Martinelli y su defensa “puede apelar, presentar recursos, pedir una fianza, una medida cautelar. En cambio con la Corte como juzgado, lo que decida el pleno en el juicio es inapelable”.

Finalmente, para el analista político, las víctimas tienen una causa muy fuerte porque la investigación penal se basa en testigos, grabaciones y correos electrónicos. Pero puntualizó que si Ricardo Martinelli y su defensa ven que no ganarán, plantearían un arreglo de pena, aprovechando que el expresidente tiene las posibilidades económicas para hacerlo.

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