¿Consulta popular para el Metro de Bogotá?

¿Consulta popular para el Metro de Bogotá?

17 de marzo del 2019

Una propuesta ha prendido el debate sobre el Metro de Bogotá. El precandidato a la alcaldía de la capital del país, Luis Ernesto Gómez, escribió en su Twitter que los bogotanos debían responder si acompañan la realización del metro elevado o si se retoma la idea del metro subterráneo.

De inmediato, varios personajes de la política le respondieron, unos a favor y otros en contra. Por su lado la concejal de Bogotá Lucía Bastidas, aseguró:

“Respete la ciudad y el trabajo que hicieron los equipos de Juan Manuel Santos, Enrique Peñalosa e Iván Duque para que tengamos la primera línea Metro Bogota, la discusión no debe ser aniquilar lo que se ha hecho. Tómese el tiempo (le dice a Gómez) para leer lo relacionado con PLMB”.

Para entender el contexto de la propuesta, KienyKe.com dialogó con exviceministro Luis Ernesto Gómez. Lo primero que dejó claro el precandidato fue que no acompaña los proyectos de Transmilenio por la Carrera Séptima ni el metro elevado, ambos liderados por Enrique Peñalosa.

“El alcalde Peñalosa tiró a la caneca los estudios hechos en la administración pasada del metro subterráneo para poner su propuesta de metro elevado”, expuso Gómez.

Y es que el debate sobre estos proyectos que impactarán en gran medida la movilidad de los bogotanos, no cesa. Razón por la cual el precandidato por el movimiento ciudadano Activista, lanzó una propuesta de anexar una papeleta adicional en la jornada de las consultas interpartidistas del próximo 26 de mayo.

Esta papeleta según Gómez, sería un llamado al actual alcalde para que escuche a la ciudadanía y lo que piensa esta, sobre dos obras de transporte público.

“El alcalde puede licitar el metro y para mí sería una irresponsabilidad coger un contrato ya adjudicado y frenarlo y votarlo a la caneca, porque eso implica un enorme decremento patrimonial”, explica el exviceministro.

Por tal razón, Gómez desea que los bogotanos expresen su opinión “antes de que sea tarde”. Si el resultado es no acompañar el metro elevado ni Transmilenio por la Séptima, el alcalde Pañalosa deberá escuchar. Pero si por el contrario la ciudadanía desea que estas obras se realicen, quien llegue al cargo deberá respetar este mandato.

Frente a la inusual propuesta de la consulta, otro detractor fue el exministro de hacienda Mauricio Cárdenas, que respondió en sus redes sociales a lo planteado por Luis Ernesto Gómez: “La democracia plebiscitaria para asuntos técnicos como el diseño de un metro es la expresión máxima del populismo“.

Frente a tal sugerencia, Gómez asegura que si lo dicho por él era una expresión máxima del populismo, “lo de Cárdenas es una expresión máxima de arrogancia intelectual asumir que una discusión técnica no la pueden dar los ciudadanos”.

Argumenta el precandidato a la alcaldía que si se le presenta la información completa de cada proyecto a los usuarios de Transmilenio, a vecinos de la Caracas y vecinos de la Carrera Séptima, “ellos tienen toda la capacidad de entender y tomar decisiones a partir de ello”.

Y fue más allá asegurando que un país como Colombia es carente de una democracia donde la ciudadanía no solo se hagan responsables por quienes eligen sino también de qué decisiones toman. 

Por último, el exviceministro afirmó que llevará la propuesta a otros partidos que estén dentro de las consultas interpartidistas, para que ” los bogotanos le digan a Peñalosa si están de acuerdo con TransMilenio por la Séptima y con el metro elevado; o si prefieren que se retome el metro subterráneo que dejó la administración pasada”.

La consulta no implicaría un costo adicional alto, pues según el político sería agregar una papeleta de más a los recursos que ya están asegurados para la jornada electoral que se aproxima en mayo, y que dejará a los candidatos definidos para las elecciones de octubre.

Faltaría ver si la participación de la ciudadanía en temas de proyectos técnicos que solicita Luis Ernesto Gómez, es acompañada por otros precandidatos; o si el debate sobre el metro y el TrasnMilenio por la Séptima se convierte en bandera política para conseguir votos y conseguir el segundo puesto más importante del país.