Movilización obrera nacional “para estremecer al gobierno”

Movilización obrera nacional “para estremecer al gobierno”

6 de octubre del 2014

Miles de obreros y trabajadores colombianos se movilizarán este martes porque quieren -eso dicen- pisar más fuerte dentro de una concepción democrática, pero hacerle sentir al gobierno su protesta por la situación nacional, “estremecerlo para que nos escuche”.

Participan la Confederación de Trabajadores de Colombia, la Central Unitaria de Trabajadores y la Confederación Democrática de Pensionados.

Julio Roberto Gómez, de la CGTD, admite que lamentablemente se ha perdido iniciativa, capacidad de convocatoria, capacidad de movilización, como ocurre en París, Londres, Madrid, para presionar en defensa de los trabajadores.

Gómez admite que el movimiento sindical se ha debilitado:

“Es cierto. Hay una responsabilidad compartida de la dirigencia sindical colombiana. Nos hemos abierto al diálogo, a la concertación social, y lamentablemente los gobiernos han abusado de esa actitud, de alguna manera laxa. La movilización de este 7 de octubre es para demostrar que ahora pisamos más fuerte”.

¿Cómo evalúan el gobierno Santos?

Mucho ruido y pocas nueces, digamoslo con franqueza. En los temas sociales estos gobiernos padecen un síndrome absurdo, se rajan casi siempre. Solo ocasionalmente se pueden ver algunos vestigios de tener interés en lo social. Lo que hoy pasa es bochornoso para el conjunto de la población colombiana.

Tenemos pendientes el tema de salud, la reforma a la justicia, el desarrollo propio del crecimiento económico. Todo se deja de lado para darle paso a unos debates que tienen menos calado en el conjunto de la población colombiana.

¿Le va mal a los obreros con el gobierno Santos?

Casi siempre nos va mal, pero en los últimos años peor. Se han aprobado toda clase de leyes que no benefician a la clase trabajadora, con la complicidad del Congreso de la República. Por eso celebramos el nombramiento de Lucho Garzón.

¿Y ustedes creen que les irá bien con él?

Es un hombre que tiene compromiso social, viene del mundo del trabajo, fue presidente de una central obrera, y como alcalde de Bogotá salió con una popularidad del 80 por ciento. Creo que Lucho Garzón puede aportar mucho a lo que es la concertación, el diálogo social, a desempolvar agendas que tienen que ver con el mundo laboral.

Por ejemplo, todo lo relacionado con el tema de la ley 789 que colocó a este país en una jornada laboral absurda de 6 de la mañana a 10 de la noche como jornada diurna; hay una deuda ahí para con los trabajadores. El tema del pago de dominicales y festivos, la forma en que se liquidan las horas extras. Todos estos elementos los vamos a discutir con Lucho Garzón.

Julio Roberto Gomez

¿Por qué exactamente se van a movilizar este martes?

Por los incumplimientos del gobierno. El 30 de diciembre del año pasado el Presidente de la República firmó con nosotros un acuerdo que va más allá del salario mínimo legal, el 4.5 por ciento en materia de aumento salarial, pero se comprometieron a propiciar un acto legislativo para que los pensionados en materia de salud no coticen el 12 por ciento sino solamente el 4 por ciento.

En sana lógica los pensionados no tendrían por qué pagar por salud, porque durante toda su vida laboral, 30, 35, 40 años, cotizaron en salud, lo lógico es que una vez que una persona se pensione el establecimiento responda por su salud, pero ocurre que aquí se castiga al pensionado, apenas se jubila deja de pagar el 4 por ciento que pagaba como trabajador activo y pasa a pagar el 12 por ciento.

Vamos a protestar por el conejo que significa la reforma tributaria. Es que las reformas tributarias son la punta del iceberg. Dicen una cosa pero detrás van otras peores. Hay que saber sobre las presiones de la ANIF, las presiones de Fedesarrollo para elevar la base del IVA, para disminuir el monto del impuesto al patrimonio, y en general una serie de medidas que uno dice, ¿para qué una nueva reforma tributaria? Basta con que estos gobiernos cumplan el séptimo mandamiento de la ley de Dios: no robar, y ahí hay recursos suficientes.

¿Y qué ha pasado con el llamado estatuto del trabajo?

Esa es una deuda histórica de este país para con la clase trabajadora, es un mandato de la Constitución del año 91; han transcurrido 23 años y ya es hora de adoptar un estatuto del trabajo que modernice la legislación laboral en Colombia.

¿Qué pasa con el gremio de los taxistas?

Lo que está ocurriendo es que, como siempre, en las campañas electorales, y Santos no es la excepción, prometen el oro y el moro, prometen toda clase de dádivas para el conjunto de la población colombiana, incluidos los taxistas, la gente del sector informal de la economía que ya hoy en día son 11 millones y medio de colombianos, en condiciones absolutamente inaceptables.

A los taxistas les anunciaron ríos de leche y miel, que los iban a vincular a la seguridad social, pero la fórmula no era propiamente la mejor, la fórmula es vincularlos a la seguridad social pero sobre la base de los aportes de ellos mismos.

Tiene que haber algún subsidio de parte del gobierno para que la gente se vincule a los sistemas de seguridad social, hay que concertarlo con las organizaciones de taxistas.

Hablando del transporte, ¿el fenómeno del mototaxismo se le salió de las manos al Gobierno?

Hace muchísimo tiempo, y en todo el país. Lo que denominan el transporte pirata no es tan pirata porque hay lugares a donde no va el servicio público, entonces la gente se las arregla en camperos, en motos, en bicitaxis, en diversas formas, en la búsqueda de movilizarse, y esto no está suficientemente organizado ni en Bogotá ni en ninguna parte del país.