El futuro de Jesús Santrich en el Congreso

14 de julio del 2018

Esto podría pasar si no se posesiona el 20 de julio.

santrich

El próximo 20 de julio Colombia se prepara para uno de los cambios más importantes en su historia política. Luego de cincuenta años de conflicto armado con las Farc, esta organización, ahora política, ocupará un lugar en el Congreso de la República obtenido tras la firma de los Acuerdos de Paz de La Habana.

Sobre la participación de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común aún hay varios cabos sueltos que se deberán reglamentar antes de la posesión del nuevo Congreso. Uno de ellos tiene que ver con la situación legal de Jesús Santrich que lo mantiene detenido en la cárcel La Picota de Bogotá; aunque el partido Farc asegura que sí ocupará su curul como representante a la Cámara pese a estar tras las rejas, otros contradicen esa posibilidad.

Al respecto, KienyKe.com se comunicó con Kenneth Burbano, director del Observatorio Constitucional de la Universidad Libre, quien explicó las dificultades a las que se enfrenta Santrich si pretende asumir su cargo.

“El señor está privado de la libertad bajo el pedido de extradición de Estados Unidos y por eso su situación jurídica debe ser resuelta en ese país”. Además mencionó que la JEP aún no ha determinado la responsabilidad de Santrich sobre el crimen que se le acusa actualmente. “Está pendiente la verificación de los delitos relacionados con narcotráfico por parte de la JEP, creo que es una gran dificultad por la que el señor no se podría posesionar”.

Asimismo, según el artículo 183 de la Constitución, quien no se posesione el 20 de julio o durante los ocho días siguientes a esa fecha, deberá responder ante el Consejo de Estado que podrá proceder de forma inmediata a la pérdida de investidura. Así pues, la presencia de Santrich en el Congreso para esta fecha se vería limitada por la medida cautelar que está vigente en su contra y esto impediría no solo su posesión sino que de no presentarse quedaría inhabilitado de por vida.

Santrich y la JEP

La situación de Santrich es complicada y esta directamente relacionada con la JEP, que si bien no tiene la última palabra en este caso, sí deberá definir si los delitos fueron cometidos en el marco del conflicto armado, lo que salvaría su curul. Pero si se comprueba que los hechos sucedieron después de la firma de los acuerdos, pasaría a la justicia ordinaria y de ser juzgado y condenado perdería su espacio en el Congreso.

Pese a esto, la defensa de Santrich no descansa y argumenta que aunque esté detenido no tiene ningún proceso en Colombia, es decir, escudados en el artículo 20 del acto legislativo 01 de 2017 esperan que su defendido pueda asumir el cargo: “La imposición de cualquier sanción en la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz) no inhabilitará para la participación política ni limitará el ejercicio de ningún derecho, activo o pasivo, de participación política”.

No obstante, según explicó Burbano a este medio, la tesis de la defensa no es valida. “Esto no es así, el acto legislativo lo que dice es que no podrá ser suspendido de sus derechos políticos por decisiones que emita en su contra la JEP, pero él no está privado de la libertad por cuenta de este tribunal sino por el gobierno estadounidense”.

Ahora bien, existen dos teorías sobre lo que podría pasar con esta curul. En primer lugar, según lo establecido en el artículo 34 de la Constitución, si Santrich es condenado por la justicia ordinaria por el delito de narcotráfico, la Farc tendría que restar uno de los espacios designados a su partido: “En ningún caso podrán ser reemplazados quienes sean condenados por delitos comunes relacionados con pertenencia, promoción, financiación a grupos armados ilegales o actividades de narcotráfico; dolosos contra la administración pública; contra los mecanismos de participación democrática, ni por delitos de Lesa Humanidad”.

Pero, este modelo de “silla vacía” podría no aplicar en este caso, dado que en los Acuerdos de Paz se establece de forma explicita que la Farc debe tener un mínimo de cinco curules en Cámara y cinco en Senado y solo podría ser retirada una de haberla obtenido a través de la elección. Esto supondría que podría retirarse el puesto a Santrich pero no a el partido político que representa, por esta razón, independientemente de los embrollos jurídicos de sus militantes, el partido recibiría ese lugar en el capitolio.

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