Quemar una bandera, ¿acto de protesta legítimo?

13 de enero del 2019

Muchos dicen que es terrorismo y otros, un acto de indignación.

Bandera

kienyke

En la noche del 11 de enero, cientos de personas se reunieron frente al Bunker de la Fiscalía en Bogotá, con el fin de protestar contra el jefe de esta institución Néstor Humberto Martínez. Tras varias arengas y linternas encendidas exigiendo la renuncia de Martínez, un grupo de personas decidió bajar a la fuerza la bandera de la Fiscalía y quemarla.

Situación que no pasó desapercibida, pues ciudadanos presentes en la marcha grabaron y tomaron fotos del acto de quema, que volvieron virales en redes sociales abriendo un nuevo debate en el país. ¿Qué tan legítimo es quemar la bandera de una de las instituciones públicas más importantes en medio de una protesta?

Las reacciones no se hicieron esperar. Tanto políticos como ciudadanos interpretaron el episodio como irrespetuoso y algunos llegaron a decir que se trataba de un acto terrorista. La jefe de prensa de la misma Fiscalía, Angela María Calderón en su cuenta de Twitter indicó que, “es un ataque a la institucionalidad al orden y la legalidad. Protesta sí pero no así, no con violencia, no con ataques a lo público, no con prácticas terroristas“.

Según el Artículo 343 del Código Penal el acto de terrorismo se entiende como aquel que “provoque o mantenga en estado de zozobra o terror a la población o a un sector de ella, mediante actos que pongan en peligro la vida, la integridad física o la libertad de las personas o las edificaciones”, delito que podría castigarse de 14 años a 22 años de prisión.

¿Pero quemar una bandera de una institución pública se puede considerar un crimen? La lectura a una sentencia de la misma Corte Constitucional, la C-575 del año 2009, esclarece que la agresión a un símbolo patrio no es un acto delictivo y por el contrario, lo protege como una acción legítima de la expresión de la ciudadanía.

“La Corte Suprema de Justicia señaló que prender fuego a la bandera nacional constituye manifestación legítima de la expresión individual, directamente protegida por la primera enmienda de la Constitución americana, señalando que no corresponde a las autoridades de un régimen democrático determinar el sentido y la orientación de las expresiones de los ciudadanos, por lo que el ámbito de protección de la libertad expresiva debe incluir todos los contenidos posibles” dice la sentencia.

Por otro lado, en un auto de la Fiscalía sobre los “lineamientos generales con respecto a los delitos en los que se puede incurrir en el curso de la protesta social”, que publicó el periodista Athemay Sterling en su página frenteampliopopular.org y que según le contó a este medio es legítimo, establece en la hoja 36 de la directiva número 0008, lo siguiente: “La quema de banderas es un discurso protegido por el derecho constitucional norteamericano que resulta pertinente destacar como un ejemplo de lo que no debe entenderse por violencia”, siguiendo la sentencia de la Corte C-575.

Si bien se habla de la bandera perteneciente a los símbolos patrios, la idea de que su quema es legitima en protesta, según el constitucionalista Juan Manuel Charry, es una sentencia que se puede aplicar a otro tipo de referentes, como la bandera de una institución pública.

En conversación con KienyKe.com Charry dijo: “De acuerdo a la Corte Constitucional la quema de bandera de Colombia no es un delito, pues con mayor razón la de la Fiscalía tampoco debería ser un delito”.

Según el abogado, no existe un castigo en Colombia por quemar símbolos, pues no es una infracción penal. “En mi opinión es más un insulto, un acto agresivo hacia la institución (Fiscalía) quemar su bandera”, pero aclaró que “es un acto agresivo pero no un delito”.

Por otro lado, el excongresista del Centro Democrático Alfredo Rangel expuso que si bien el acto cometido contra la bandera de la Fiscalía no es un hecho delictivo, es una acción que demuestra una “violencia inaceptable contra esta institución”, y agregó: “Quemarla es un acto de una barbarie y de una violencia impresionante”.

Para Rangel, independientemente de lo que establezcan las normas, lo sucedido es una violencia simbólica y lo hace absolutamente repudiable. “Es un acto de intolerancia, de espíritu totalitario, de espíritu antidemocrático, que abundó en esa manifestación contra e fiscal General”, puntualizó.

Visión que contrasta con la del médico y columnista Victor De Currea-Lugo. Ante este medio, él afirmó que hay un afán por crear un delito que nace de una expresión de indignación. “Hay un afán de igualar delitos. Entonces, en este país quieren igualar que quemar una bandera es igual a asesinar a un líder social”, afirmó.

También contó sobre el supuesto guardia de seguridad que resultó herido por impedir que los manifestantes bajaran la bandera. “Yo estaba ahí en la marcha y ningún guardia fue apuñalado”, y agregó, “esto se dice porque hay una disputa de la narrativa, algunos quieren hacer creer que salir a manifestar es un crimen”.

Para el médico, la ofensa no fue la quema de la bandera de la Fiscalía, sino los escándalos que hoy están sobre el fiscal general, Nestor Humberto Martínez, dice que quien insulta la bandera es él. “Ellos quieren decidir qué es lo políticamente correcto, quieren que salgamos a manifestaciones los domingos de 10 a 12 y después de salir de misa. Y no, porque la protesta significa la expresión de la indignación”.

Por: Richard Stevens Ladino

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO