Hong Kong usa las redes sociales para rebelarse contra China

Hong Kong usa las redes sociales para rebelarse contra China

3 de octubre del 2014

Algo de Islam, un poco de activismo político, un malestar en aumento y las redes sociales a todo vapor, fue el coctel perfecto para que las personas de algunos países árabes reclamaran derechos y cambios en sus democracias.

Cuando Hosni Mubarak fue derrocado la conclusión fue la misma, ningún Gobierno o dictadura, por más que lo intente, puede controlar internet y el contenido que allí se maneje. Y fue desde las barricadas de los trinos y los grupos de Facebook que los egipcios se armaron de valor para salir a las calles.

Esto es sin duda una muestra del valor de internet en las comunicaciones actuales. A lo largo de la historia los canales de comunicación han sido artífices de cambios. Hoy en día no solo es internet; para que el coctel de la redes sociales sea efectivo se vale de un arma muy poderosa: los dispositivos inteligentes.

Gracias a ellos los mensajes se pueden difundir de manera instantánea y efectiva entre grandes masas. Algunos análisis muestran que durante la ocupación de la Plaza Tahrir en El Cairo se registraron hasta 45 trinos por segundo, la mayoría en inglés, lo que le dio una visibilidad mundial al fenómeno.

Muchos de los organizadores de las protestas, a través de trinos y mensajes en grupos de Facebook, se organizaban de acuerdo a ubicaciones y la forma de actuar de la policía. Al ver esto, el Gobierno egipcio intentó censurar Internet, lo cual fue un detonante mayor.

Protestas en Egipto 2011

Algo que sorprendió a los analistas fue la capacidad de organización desde las redes sociales. Al no necesitar de la presencia física de las personas, se puede reunir a mucha más gente a través de las redes sociales con una instrucción sencilla y fácil de cumplir. Los pasos eran simples: planear, convocar e informar lo más rápido posible.

Pero hay otro elemento de difusión masiva: Youtube. Con una conexión a internet y una cuenta en la página se pueden subir videos que son accesibles a todo el mundo. A través de esta, la gente informa sobre los abusos de los gobiernos al momento de reprimir las manifestaciones.

Países como China, Arabia Saudita e Irán han llegado al punto de bloquear servidores y disminuir la velocidad de las comunicaciones para evitar el alzamiento de la sociedad civil.

Cabe rescatar que a pesar de las grandes manifestaciones los resultados más visibles fueron en Egipto y Túnez donde los gobiernos cayeron. En lugares como Siria y Libia las revueltas fueron detenidas con extrema violencia, al punto que parecía una guerra civil. Siria sigue con un conflicto vigente y ha sido el punto más negro de la primavera árabe. En otros países las protestas siguen pero no han desencadenado en conflictos.

Hong Kong 2014

Joshua Wong solo tiene 17 años, y a pesar de su corta edad quiere liderar las protestas sociales en Hong Kong. Sus armas han sido las redes sociales y frases de la película ‘V de Venganza’. Tal ha sido su crecimiento entre las masas de esta provincia China, que cuando habla despierta la admiración y el respeto. Sus grandes aliados son los estudiantes. Ellos lo han acompañado en este movimiento. ¿Pero, qué es lo que buscan?

Protestas en Hong Kong

Hace poco Pekín decidió quiénes serían los candidatos autorizados para presentarse a las elecciones locales. Esto desató la ira de Wong quien afirma que Hong Kong es una semidemocracia. Cree que es vital que se presenten candidatos diferentes a los aprobados por China y que ellos puedan votar libremente. Su convencimiento hacia los estudiantes nace porque afirma que estos son idealistas por naturaleza.

Wong ha hecho un llamado a través de las redes sociales a la desobediencia civil. Conoce los métodos de China y por eso animó a que descargaran una app llamada Firechat donde se puede seguir en constante comunicación sin necesidad de estar conectado a internet. China ha cortado las comunicaciones para que en Pekín y otras ciudades no se conozca lo que pasa en Hong Kong. También ha empezado a controlar redes y conexiones para que internet no se convierta en el canal de las protestas. Tarea imposible y titánica para un gobierno, callar internet significa detonar una reacción en cadena.

Danghelly Zúñiga, directora del programa de Periodismo y Opinión Pública de la Universidad del Rosario y Socióloga, habló con KienyKe.com sobre este fenómeno del mundo contemporáneo.

¿Pueden las redes sociales construir democracia?

Las redes sociales ayudan en la ampliación de los espacios de discusión que, en la democracia, son fundamentales. Las redes sociales abrieron el espacio de discusión de lo público a temas que no eran considerados centrales por los medios de comunicación. Por eso son valiosas. También abrieron el espacio a nuevas voces, por lo que es posible encontrar nuevas voces con nuevos temas. Esas dos cualidades sin duda profundizan el arraigo de valores democráticos.

¿Los Gobiernos de hoy en día como perciben las redes sociales?

Los gobiernos democráticos tienden a verlas como aliadas, en mayor grado, y en enemigos potenciales que hay que vigilar, en menor grado. Los gobiernos autocráticos tienden a verlas como enemigas que deben ser vigiladas y controladas, en mayor grado, y en aliadas en menor grado.

Ejemplo de ello fue la denominada “Primavera Árabe” en la que las redes sociales se abrieron como espacios de denuncia y promoción de movilizaciones civiles. Luego, cuando el gobierno notó la capacidad de vínculo de las redes y su capacidad de transmisión de información sin censura comenzaron a controlarlas.

¿Internet seguirá siendo un cómplice de las revoluciones del mundo?

Seguramente, hoy en día ninguna movilización organizada urbana deja de lado acciones comunicativas en las redes sociales. Son parte de la nueva ágora para el espacio político. Después de Wikileaks es imposible no tener en consideración el papel de internet en el acceso a la información.