Posibilidades para una reforma a la Justicia

8 de octubre del 2017

Un acto legislativo, un Referendo y una Asamblea constituyente son las posibles soluciones

twitter: @CorteSupremaJ/ Criticas frente a la propuesta del referendo a la Justicia.

twitter: @CorteSupremaJ/ Criticas frente a la propuesta del referendo a la Justicia.

Los últimos casos de corrupción en la Rama judicial han debelado que al interior de la justicia colombiana hay un problema muy delicado. Expertos y juristas apuntan a que una reforma a la justicia es urgente.

Juan Manuel Charry, abogado constitucionalista, exdecano de la Facultad de Derecho de la Universidad del Rosario, explicó que para reformar la justicia podría haber tres mecanismos: Acto legislativo, Referendo y Asamblea constituyente.

El problema parte, entre otros puntos, en que desde la Constitución de 1991, a los magistrados se les le entregaron funciones de control y juzgamiento a los congresistas, además de otras de Control político. La responsable de llevar a cabo esos procesos es la Comisión de Acusaciones. “El resultado de esto es una mutua competencia de control entre magistrados y congresistas: yo te juzgo y tú me juzgas”, escribió el Profesor Charry.

De acuerdo al experto, se ha juzgado a muchos representantes, mientras que a los magistrados no se les han “estado sometidos a controles efectivos”. Las influencias de los magistrados han servido para “pasar de una corporación a otra gracias a la llamada puerta giratoria”.

Charry comentó: “además de eso colocan a sus esposas, parientes y amigos en otros organismos judiciales o de control, aceptan invitaciones de subalternos que aspiran a ser elegidos en una corporación y ahora también son sindicados por recibir sobornos o extorsionar a congresistas con la amenaza de continuar investigaciones judiciales”.

El problema y la solución

Si el sistema constitucional está mal porque los congresistas controlan a los magistrados y viceversa, entonces “¿quién y cómo debe adelantar la reforma que la administración de justicia requiere?”, se pregunta Charry.

Un acto legislativo, un Referendo y una Asamblea constituyente son las posibles soluciones que el jurista plantea. En ese sentido explica que un acto legislativo no sería conveniente porque afectaría los propios intereses de los congresistas, por lo que sería “susceptible a las presiones de los magistrados, como se observó durante el trámite de la reforma a la justicia de 2012, que se hundió en medio de escándalos”.

En cuanto al Referendo, dice que han sido mecanismos “neficientes y marginales, en gran parte debido al exceso reglamentario de la Ley 134 de 1994 y, más tarde, de la Ley 1757 de 2015”.

Otro de los problemas es que si lo que se usara fuera un referendo, se tendrían problemas a la hora de plantear las preguntas por la complejidad del tema. “En consecuencia, el elector tendría que pronunciarse, al menos, acerca de cinco o seis artículos constitucionales, con las dificultades que esto conlleva. Además, en caso de que se aprobara parcialmente el referendo se rompería la unidad de la propuesta y podrían ser excluidos aspectos esenciales o aprobadas nuevas disposiciones inconexas con el resto del proyecto”.

Así las cosas, la única salida, o la menos problemática por ahora sería una Asamblea constituyente. “La asamblea constituyente prevista en la Constitución de 1991 no se puede asemejar a aquella que le dio su origen: tiene controles tanto de entrada como de salida, y la Corte Constitucional revisa la ley de convocatoria así como el acto de reforma. Además, conforme a la jurisprudencia de esa corporación, no se le podría aplicar la tesis de sustitución de la Constitución, con lo cual se impedirían posibles bloqueos a reformas como la del Tribunal de Aforados”, concluye Charry.

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