Autoridad y orden: El lema con el que Arias quiere ser Alcalde de Bogotá

Autoridad y orden: El lema con el que Arias quiere ser Alcalde de Bogotá

23 de diciembre del 2014

Adelantó una labor brillante en el Fondo Nacional del Ahorro; ayudó a elegir y reelegir al presidente Santos, y fue fundador del partido de La U. Pero un día le sugirieron la renuncia y se fue sin recibir las gracias y menos el aplauso.

Seguramente por eso hoy prefiere buscar firmas para inscribir su candidatura a la Alcaldía de Bogotá, al margen de los partidos que apoyó y en los cuales militó.

Ricardo Arias dice que “hay unos considerandos que me alejan definitivamente de ellos (los partidos) el más importante, sus definiciones de sociedad, sus modelos de economía. Tengo un concepto distinto de la prosperidad de una ciudad y de una sociedad, y los partidos por lo general tienen libretos que de tiempo atrás conjugan pero que no necesariamente han tenido el mejor resultado. Por lo tanto, yo quiero traer aquí una voz fresca y una propuesta nueva que atienda las necesidades de los bogotanos”.

Lea también: La candidatura de Antonio Sanguino va en serio

-¿Independiente, a estas alturas de la vida y la política?

-Yo aspiro a estar en el sector de los independientes, de aquella franja de opinión que solamente se mueve alrededor de lo conveniente, de lo supremo que requiere una sociedad.

-¿Qué opinión tiene del gobierno de Gustavo Petro?

-Yo diría que puede tener la mejor intención pero carece de estructura en su definición. Me parece que las ideas que en teoría él podría haber tenido en ejercicio de su alcaldía, no ha podido llevarlas a la realidad. Por eso, buscaré como alcalde que la improvisación no vaya a ser una impronta sino más bien la planificación y la ejecución que Bogotá necesita.

-Mencione algunos aciertos y desaciertos de la actual administración…

-Una especie de administración por antojos. Yo veo que no hay una voz que guíe a la sociedad. Pienso que cuando un alcalde gobierna, ese gobernante debe ser exactamente eso: el guía, el que conduzca, el que establezca los parámetros y los objetivos que persigue una ciudad en el beneficio de una próspera sociedad.

-¿Cuál es su cronograma?

-Requiero cincuenta mil firmas que la ley dispone para la presentación a la Alcaldía Mayor. Estamos ya en esa recolección a través del grupo Libres y el grupo significativo de ciudadanos.

Vamos a presentar listas al Concejo Distrital. Tendremos que conseguir apoyo en todo el universo de la ciudad. Hacemos visitas puerta a puerta, calle a calle, para buscar un apoyo de manera libre y voluntaria. Dios mediante (es cristiano, de la Iglesia del Pastor Darío Silva)  llegaremos a la alcaldía con un apoyo masivo de ciudadanos de bien.

Ricardo Arias Mora

-¿Cuáles serán los énfasis de su eventual administración?

-Autoridad y orden. Yo creo que esos son dos principios que tendremos que recuperar, el principio de la autoridad y el principio de la planificación y del orden que nosotros debemos llevar a cabo para que toda esta coyuntura actual la podamos superar, y para que empecemos a mirar de cerca, y lo tengo como norte preciso, los 500 años de Bogotá, la celebración pentacentenaria. Por lo tanto, en prospectiva vamos a ver a Bogotá superando los temas actuales.

-¿Postulados de derecha?

-No son postulados de derecha ni de izquierda. Hay que restablecer unos principios. La autoridad es un valor eterno de una sociedad, y creo hacerlo todo decentemente y en orden tendrá que ser una premisa de la nueva administración Distrital.

Lea también: Pacho Santos, apoyado por el Uribismo, va por la alcaldía de Bogotá

-¿Cuál es su balance en el Fondo Nacional del Ahorro?

-Creo haber ejecutado una transformación total. Siento que muchas de las ideas que en teoría tenía fueron llevadas a la realidad y pude ver allí, en vivo y en directo, el crecimiento maravilloso de una institución, para ser útil y servirle a toda una nación.

-Usted fue cofundador del Partido de la U. ¿Nadie le copió allí para retenerlo?

-No señor. Me correspondió en la historia jugar un papel muy bonito, definitivo incluso en esa constitución del partido, pero en el momento de mi renuncia, le confieso, no tuve ni siquiera una respuesta de despedida; no hubo una expresión. Consideré, entonces, que debía convocar a los ciudadanos de manera independiente y libre para que tuviéramos un mejor destino para Bogotá.

-¿Terminaron mal las relaciones con el Partido de la U?

-Digamos que sin ningún enfrentamiento, sin ninguna discusión. Por lo general en mi paso por la vida pública y en la privada, la confrontación nunca me ha acompañado. Me parece que debo seguir avanzando y debo seguir proponiendo los temas que considero necesarios para la nación y en su transformación.

-¿Cómo se define usted políticamente?

-Soy una persona con un llamado social, y un gran deseo de servir, de ser útil. Si eso lo enfrascamos en un tema de definición política, soy de una una línea de centro, aquella que recoge las bondades y virtudes de izquierdas y de derechas, pero avanza en su desarrollo por el centro.