Rudolf Hommes habla de las burradas de Petro y “el nadadito de perro” de Santos

5 de febrero del 2016

Isagen, reforma tributaria, periodistas que hacen mandados y otros temas.

Rudolf Hommes habla de las burradas de Petro y “el nadadito de perro” de Santos

El exministro Rudolf Hommes es directo y tiene una lengua feroz, tan afilada como su inteligencia y muy altos conocimientos sobre economía.

Por eso no tiene agua en la boca para ironizar sobre los periodistas María Isabel Rueda y Mauricio Vargas, de quienes se pregunta quién los pone a escribir sobre asuntos económicos, sin saber nada. Dice que el Ministro de Agricultura está inhabilitado para todo.

¿Cómo evalúa el gobierno de Petro?

Es un hombre inteligente pero impreparado. “Yo creo que por eso hizo tantas burradas. Pero se sintonizó con mucha gente pensando en su futuro político.

¿Se imagina a Petro presidente?

Espero que no, me tocaría vender mi apartamento e ir a salvar la plata en otro lado.

¿Usted votó por Peñalosa? ¿Piensa que es el hombre?

Sí y volvería a votar por él. Yo creo que es el hombre del momento.

La economía de los últimos años

¿Hablando de economía, cuál ha sido mejor Gobierno, el de Uribe o el de Santos?

Yo creo que el Gobierno de Uribe, en su primera administración fue excelente; en la segunda no fue tan bueno.

El de Santos ha sido ahí, como nadadito de perro, pero hice un análisis de crecimiento y ha sido bueno, en promedio. Sin embargo, este último año muy mal.

¿Mauricio Cárdenas es el mejor Ministro de Hacienda de Latinoamérica, como lo han calificado?

Es un señor competente, tiene todo el entrenamiento posible, es inteligente, tiene un papá que lo aconseja y no sé si será el mejor ministro de América Latina, pero es que a mí esas comparaciones me parecen ridículas. Yo creo que ha sido un buen ministro y ojalá le salga bien este año.

Lo que viene

Sin poner bola de cristal ¿Cómo terminaremos este año los colombianos?

Yo creo que vamos a terminar muy parecido al año pasado, regular.

Pero no peor que el año pasado…

Tal vez con un poquito menos de crecimiento, pero eso no lo vamos a saber porque, a veces, lo sorprenden a uno las cosas. Una cosa que nadie se da cuenta es que el empleo sigue siendo de un solo dígito. Nos pasamos 20 años por encima del diez y ahora estamos por debajo y nadie sabe por qué y eso tiene impacto en el consumo, en el crecimiento y en el bienestar de la gente.

Por lo que veo, usted no es apocalíptico sobre el inmediato futuro del país…

Me preocupa mucho cómo estamos, pero creo que podemos salir adelante. Es decir, cuando llega una crisis hay que enfrentarla y hay que resolverla.

Posponer la reforma tributaria, en términos económicos, es probablemente un problema pero no hay que hacerla para darle prioridad a la paz, y si no seguimos en lo mismo.

¿Tenemos con qué pagar la paz?

Yo creo que la paz viene con su pan debajo del brazo. Es que piense no más quitarse de encima el peligro del secuestro, que la droga principie a ser menos importante, que la gente pueda ir a donde quiera por carretera, todo eso vale plata y va a venir inversión. Si este es un país en paz, la inversión vuelve y tenemos oportunidad de hacer cosas, quitándonos el temor del robo y el atraco. Eso todo tiene un costo económico muy alto.

Hay un exceso de pesimismo

En términos sencillos ¿Hacia dónde nos estamos encaminando?

Yo creo que la crisis es mundial, no es solamente de Colombia. Más bien nosotros hemos estado un poco mejor que los vecinos, ojalá podamos continuar así.

Hay una cosa que a mí me tiene muy preocupado y es que hay un exceso de pesimismo, todos los empresarios andan bravos, la gente se siente insegura porque no sabe bien qué va a pasar con los impuestos. La paz si bien es una ilusión también produce mucha incertidumbre. Eso está contribuyendo al ambiente y eso tenemos que modificarlo, hay que mejorar la actitud de todos.

¿Qué nos pasó? Que nosotros estábamos muy dependientes del petróleo, sobre todo para ingresos del Gobierno y los ingresos del petróleo también habían actuado de forma desfavorable sobre la tasa de cambio, estábamos muy revaluados.

Ahora tenemos el fenómeno contrario, que nos pegamos una devaluación de unas dimensiones insospechadas y eso ha causado inflación y la confianza que había en el país ha cedido, la plata se está concentrando en Estados Unidos porque allá les dan un poco más de seguridad. Todo eso estamos sufriendo y no tenemos una fuente de divisas alternativa. Uno pensaría que deberíamos estar desarrollando rápidamente la agricultura, pero no, no pasa nada, el Ministro está inhabilitado para todo.

En la industria también estamos atrasados, no hay un cambio tecnológico rápido. Ahí falta algo. Yo creo que al Gobierno le toca intervenir para ver qué promueve por el lado de la industria que nos saque del estancamiento en el que estamos. Habría que ver si se puede traer empresas, como hicieron en Costa Rica, con Intel, que eso le dio un empuje a la economía muchos años, mejoró la ingeniería y la educación, ese es el tipo de cosas que tenemos que hacer y eso sólo lo pueden hacer los gobiernos.

La tasa de cambio muy alta

¿La tasa de cambio actual es demasiado alta?

Yo creo que se les ha ido un poco la mano, pero está bien. Esta tasa debería estar estimulando a los empresarios para ver qué exportan y probablemente lo hagan en unos meses o en unos años, pero todavía no se están viendo los resultados.

Yo creo que mientras siga la inflación la van a seguir subiendo pasito, no creo que estén haciendo cosas exageradas, ellos son muy cautelosos y lo malo es que como les fue tan mal con la inflación el año pasado, entonces están tratando de no equivocarse este año porque de golpe se les va la mano en el interés.

La reforma tributaria

¿Usted pensaría que la reforma tributaria pasa este año como está definida por la comisión de expertos?

Yo no he terminado de leer lo de los expertos, hay cosas que me gustan pero la realidad es que sí necesitamos una reforma tributaria. Mi opinión es que no era bueno y me alegró que el Gobierno haya resuelto posponerla porque en este semestre necesitamos sacar la paz y si se le atraviesa la reforma tributaria uno no sabe si se hunden los dos proyectos. Hay una cantidad de obligaciones que tiene el Estado que no puede cumplir y el nivel de impuestos es demasiado bajo.

La gente dice que pagaría impuestos si el Estado produjera, pero eso se vuelve un círculo vicioso porque a la gente no le gusta pagar impuestos y trata de evitarlos, con las reformas tributarias siempre pasa como con lo mínimo y nosotros necesitamos una reforma a fondo. Aquí hay que subir el ingreso del Estado en varios puntos del PIB y eso va a doler, pero va a venir.

Sobre la venta de Isagen

¿Por qué defendió usted la venta de Isagen? 

Porque se necesita financiación para las carreteras. Isagen está ahí, Isagen no se la va a llevar nadie e inclusive nombraron gente en la Junta Directiva que era la misma gente que estaba funcionando en el sector. Eso no va a cambiar nada, ahí está Isagen y va a producir la misma energía, seguramente va a ser más dinámica, muy posiblemente mejor manejada y sí va a haber plata para hacer carreteras.

La alternativa era dejar a Isagen en manos de los ‘paisas’, entonces sigue ahí la ‘trinca’ para manejar el agua entre EPM y las empresas de Antioquia.

A mí me parece que eso es bueno, haber sacado a Isagen de esa ‘trinca’, pero más importante es que se necesitaba la plata para hacer cosas productivas y el país está muy atrasado en carreteras, no tiene ferrocarriles, eso se murió.

Cada vez que pasa el tren por Usaquén o por la vía a El Dorado uno se muere de la risa, eso es ridículo, esa trocha la deberían emplear para algo más productivo, para un tren de lejanías o de cercanías o cualquier otra cosa. Hay que mejorar los puertos, hay que hacer infraestructura y esa plata estaba ahí disponible y yo creo que eso es muy bueno.

Aprovecho para decir que en CM& me inventaron que yo me había ganado una fortuna y ya me salen artículos de columnistas novatos, la mayoría, insultándome porque me gané una plata que no me gané. Llamé al señor que produjo la noticia y me dijo ‘es que a mí me contaron. Y no se le ocurrió verificar.

Un chisme, me he vuelto usufructuario; ahora falta que me secuestren por la plata de Isagen.

Periodistas que hacen mandados

¿Además de una crisis de confianza hay elementos graves en la economía?

Nosotros hemos estado en la misma situación antes, con otros Gobiernos. Lo que estoy viendo es un consenso y cuando todo el mundo dice lo mismo es que los están manipulando.

Entonces aparece María Isabel Rueda opinando de economía y también este Mauricio Vargas pronosticando cosas económicas; ese señor no tiene ni idea, pero no, él pronostica y dice lo mismo que dice María Isabel, entonces me pregunto si alguien les está diciendo que digan eso.

El pecado del clientelismo

Hay una razón de fondo por la cual la gente no quiere pagar más impuestos, no es un tema puramente teórico…

Por eso dije yo que teníamos que cambiar todo. La gente no paga impuestos porque el Estado los malgasta.

El gran pecado de Colombia es el clientelismo, que esto es de aquel cacique y lo otro del de más allá. En todos los pueblos hay un cacique y a ese le dan las cosas. Entonces, el tipo que va de gerente a las empresas no es el mejor sino es el del cacique y la plata se reparte por caciques.

Si tenemos una reforma, hay que reformar el sistema y el sistema político, cada vez que hay elecciones, se renueva. Entonces, aparece un cacique nuevo que es el que le llevó los votos de Montería o el que le llevó los votos de donde fuere y se reproduce, ese es el mal y, ciertamente, para que se roben la plata uno no quiere pagar impuestos.

La reparación y el presupuesto

A propósito de la paz ¿Qué impacto cree que tendrá la reparación a las víctimas dentro de las finanzas públicas?

La reparación no solamente en la parte simbólica o espiritual, que es el perdón y la confesión por parte de los violentos de lo que le hicieron a las víctimas, sino también tiene que, en un sentido de justicia que hace falta, a esa gente darles algo. Puede ser que no vayan a salir reparados en un 100%, pero hay que darles y esa es la preocupación. Nosotros tenemos una serie de obligaciones sociales que no se cumplen y encima viene todo esto de la guerra, hay que hacerlo.

Tendría que hacerse mediante impuestos…

Impuestos y puede ser que tenga que crecer la deuda. El hecho es que estamos en una realidad política y social que hay que enfrentar. Es decir, que no se siente un sabio a decir ‘mire, es que se va a desbordar el déficit’, hombre, de golpe es necesario hacerlo.

Cuando Alemania del Occidente se tragó a la otra Alemania, rompieron todas las reglas de la macro-economía, subsidios y gastos y no se qué y fíjese. Claro que aquí falta la disciplina, etcétera, pero es una situación parecida, aquí tenemos una realidad política que hay que enfrentar y creando pánicos o diciendo que esto va a ser un desastre no salimos adelante. Esto hay que enfrentarlo y resolverlo.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO