Santos halaga a sus nuevos legisladores: “Este será el Congreso de la paz”

20 de julio del 2014

Habrá una reforma política y proyectos de ley que revivan reformas a la salud, educación y justicia.

Juan Manuel Santos, instalación del congreso, senado, congreso

Casi a las 5 de la tarde, con mucho retraso respecto a la hora prevista, el presidente Juan Manuel Santos fue invitado por una comisión protocolaria de congresistas para que se dirigiera al Capitolio Nacional, donde presidiría la instalación del nuevo periodo legislativo del recién electo Congreso.

102 senadores y 166 representantes a la Cámara se investían hoy en sus sillas de poder hasta 2018.

Aún sin comenzar los debates ni las correrías para aprobar o tumbar determinada iniciativa de ley, quedó en evidencia en el interior del recinto de la plenaria que se esbozaba una infranqueable división de fuerzas políticas. Las dos fuertes oposiciones, el uribismo del Centro Democrático y la izquierda del Polo Democrático, se ubicaron con sus senadores en los asientos más alejados en el fondo del hemiciclo.

Partidos independientes como Alianza Verde u Opción Ciudadana se hicieron en el centro del salón, mientras que el bloque de la llamada Unidad Nacional se ubicó desde la mitad hacia adelante. Durante el discurso de Santos se notaba que solo hasta una parte de la mitad del recinto se ponía de pie para aplaudirle, mientras que el resto permanecía sentado.

En cuentas preliminares, es posible determinar que el Presidente se encontró con un Senado en el que cuenta con 47 votos fijos para sus iniciativas, 25 en contra compuestos tanto por el uribismo como por el Polo, y otros 30 votos sin determinar efectivamente su inclinación, porque corresponderán a los verdes, el antiguo PIN y los conservadores que aún no se definen entre el oficialismo y la oposición.

En la cámara, los números siguen favoreciendo a Santos. 92 representantes son sus adeptos fijos, por pertenecer a La U, el Partido Liberal y Cambio Radical. 25 sería de la oposición que confirma la derecha del Centro Democrático y la izquierda del Polo. El resto de representantes son independientes, del Partido Conservador o las minorías. Su voto podría ser determinante para los trámites legislativos en la cámara baja.

Instalación del congreso

Durante el discurso de Santos se notaba que solo hasta una parte de la mitad del recinto se ponía de pie para aplaudirle.

Los sistemas de poder por coaliciones y bancadas ya tomaron sus primeras y determinantes decisiones: la conformación de las mesas directivas de las cámaras.

El Senado será presidido por José David Name, de La U, quien también presidirá el congreso en pleno. A su lado, el primer vicepresidente será Jaime Durán del Partido Liberal, el segundo vicepresidente Senen Niño del Polo Democrático y en la secretaría General se mantendrá Gregorio Eljach.

La Cámara de Representantes será dirigida por el liberal Fabio Amín. Efraín Torres, del partido de La U, será el primer vicepresidente. El segundo vicepresidente podría ser Ángela María Robledo de Alianza Verde y la Secretaría General será para Jorge Humberto Mantilla.

Así las cosas, las presidencias de las dos cámaras se concentran en el lado de la balanza santista, y prometen agilizar el trámite de proyectos bandera para el próximo cuatrienio como reformas a la educación, la salud y el campo; reformas políticas anunciadas por Santos, un control político a Álvaro Uribe y la implementación de enmiendas constitucionales que abonen al eventual posconflicto.

“Este será –no les quepa duda- el Congreso de la paz”: Santos

Como era de esperarse, el discurso del presidente Juan Manuel Santos, que se antepone al juramento formal de los electos congresistas, estuvo encaminado en hacer un llamado a la unidad y abonar terrenos para la llegada de la paz. No fue tan contundente en su llamado para el apoyo a sus iniciativas, porque quemaría los cartuchos sorpresa que está guardando para el 7 de agosto, cuando se inaugura su segundo periodo presidencial.

“La paz es el valor supremo de toda sociedad y en su construcción cabemos todos. Por eso no ahorraré esfuerzo alguno para ejercer el mandato que he recibido de la mano y con el concurso de todos mis compatriotas sin excepción. No solo soy el presidente de los que votaron por mí; soy también el presidente de los que no votaron por mí”, se refirió Santos a su primera puya hacia el uribismo.

Citando reiteradamente ejemplos de los logros de la selección colombiana de fútbol en el Mundial de Brasil, el jefe de Estado volvió a pedir que se bajen los ánimos del juego político y se rompa con el hilo de polarización que enfrentaba Colombia desde las diferentes jornadas electorales.

“Esos muchachos nos dieron la lección más grande: que todo, todo lo podemos lograr si trabajamos unidos por un país. Ese espíritu positivo, de unidad, se contagió a todo el país. Y hoy -honorables congresistas- depende de nosotros mantener en alto la bandera y seguir avanzando por el camino de la concordia, la prosperidad, la equidad y la paz”.

En seguida recordó los logros principales de su bloque gobiernista de la Unidad Nacional. Señaló que consiguió leyes y reformas que permitieron al país “avanzar hacia a la paz con prosperidad social”.

En sus cuentas, se aprobaron unos 300 proyectos legislativos que incluyeron reforma a las regalías, ley de ordenamiento territorial, ley de víctimas y restitución de tierras, códigos y estatutos que constituyeron una reforma a la justicia, leyes de empleo, vivienda, salud y lucha contra la corrupción.

“El nuevo congreso tendrá en sus manos la enorme responsabilidad de apoyar la implementación de los acuerdos y legislar para una nueva  nación, la nación del posconflicto, porque este será –no les quepa duda– el Congreso de la paz”.

Bandera blanca para los contradictores

En varios momentos de su discurso el presidente Santos llamó a limar asperezas con los sectores que durante las recientes campañas se han mostrado críticos a él.

“Invito a todos los estamentos que hagamos causa común en la búsqueda de la paz. Tenemos una oportunidad real, tal vez única y ultima, y si nos unimos en pos de ese valor superior, vamos a alcanzarla más pronto”, indicó.

Alvaro Uribe en l congreso, instalación del congreso

El uribismo escuchó en silencio del discurso de Juan Manuel Santos. 

“No pienso –en absoluto– que los que no acompañaron mi candidatura estén en contra de la paz. Por supuesto que la quieren. No hay colombiano en su sano juicio que no la desee (…) La paz que buscamos es, en esencia, la misma. Queremos una paz justa. Todos queremos una paz sin impunidad, y además los tratados internacionales que nos vinculan nos exigen esto. Todos queremos una paz con verdad, que es tal vez la más sentida de las peticiones de las víctimas”, se refirió el gobernante sobre la principal crítica del mayor sector opositor que ahora se asienta en el Congreso: el Centro Democrático.

En ningún momento, los senadores o representantes del Centro Democrático aplaudieron o se levantaron de su silla en señal de apoyo a las palabras del gobernante.

No sólo es la paz: acabará la reelección y reformará a los entes de control

El presidente Juan Manuel Santos anticipó las que serán sus grandes prioridades apoyado en el Congreso que acaba de inaugurar.

Campo, educación, salud, seguridad, ambiente y paz, serán los temas clave de estos cuatro años. Y le sumó uno más, para muchos neurálgico: una enmienda institucional y política que ha llamado “reforma de equilibrio de poderes”.

Respecto al campo – sin saberse qué tanto pueda interferir la reforma estructural agraria que se negoció en Cuba-, el presidente ha dicho que propondrá una Ley de Desarrollo Rural, una Ley de Baldíos y de desarrollo de la Altillanura, y una de Formalización de propiedad rural para campesinos en situaciones de vulnerabilidad económica o por conflicto.

“Es un compromiso de todos los colombianos: tenemos que volcarnos al campo para compensar 50 o más años de abandono y atraso”.

Respecto al tema de educación, anunció que “tenemos el gran reto de seguir mejorando la calidad educativa, lo que incluye la promoción de la excelencia docente y la implementación gradual de la jornada única escolar”.

Sobre las mejoras al sistema de salud, y luego de agradecer al saliente Congreso por sus avancen en la reforma integral, Santos anunció que deberá priorizarse en el pago de las deudas a los proveedores de salud y una vigilancia mayor a las EPS, aunque nunca precisó si deberían acabarse.

Además pidió reglamentar la ley estatutaria sobre la salud, prometiendo que con ello “la afiliación al sistema de salud se hará una única vez en la vida y nunca se perderá”.

También prometió mantener propósitos de modernización de las fuerzas armadas y el incremento del pie de fuerza policial en las ciudades.

Juan Manuel santos, instalación del congreso

Santos podría ser el último presidente que se reelige en la historia reciente de Colombia.

“El tema del ambiente será también protagonista del nuevo cuatrienio. Tenemos que mejorar –urgentemente– el manejo regional de nuestro medio ambiente y por eso presentaremos al Congreso una reforma –que hemos venido preparando juiciosamente– a las CAR y el Sistema Nacional Ambiental”.

Y por último anunció el esperado proyecto que reformaría el equilibrio de poderes y haría cambios sustanciales a la institucionalidad nacional, “para evitar los abusos, la arbitrariedad y el despotismo es necesario que el poder limite el poder”.

Santos prometió eliminar la reelección presidencial y extender el periodo de gobierno de 4 a 5 o 6 años. “Y que quede muy claro: esa extensión no me beneficiará a mí de ninguna manera, sino a los mandatarios que me sucedan”.

La reforma también incluirá al de los alcaldes y gobernadores. Propondrán también acabar con las elecciones con voto preferente y propiciarán que se elijan cargos colectivos –como congresos o concejos- a través de listas cerradas.

“En cuanto al poder judicial, vamos a eliminar las atribuciones de selección, nominación y designación de autoridades del Estado por las Altas Cortes, y a ponerle coto a la llamada “puerta giratoria”. Los organismos de control y fiscalización también requieren de una revisión pormenorizada de sus facultades y atribuciones”, dijo en alusión a la Procuraduría General de la Nación. El estudio de esta reforma comenzará la próxima semana, anunció.

Y para finalizar, volvió a hacer un llamado a la oposición. “Los convoco con espíritu abierto y corazón desarmado a que superemos odios y diferencias para unirnos por la paz con prosperidad social”.

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