Santos venció al uribismo y se aseguró otros cuatro años de gobierno

Santos venció al uribismo y se aseguró otros cuatro años de gobierno

15 de junio del 2014

Más de 7 millones 815 mil colombianos le hicieron guiño a la reelección de Juan Manuel Santos, su modelo del proceso de Paz, su oposición al uribismo y sus promesas de culminar las promesas pendientes en este gobierno.

Lo que deberá mejorar, las deudas sociales y un replanteamiento al camino actual del proceso de paz serán un peso que deberá llevar el mandatario reelecto debido a la nada desdeñable cantidad de votos que obtuvo su rival, el candidato del Centro Democrático Óscar Iván Zuluaga.

La diferencia fue de 900 mil votos, pero el uribismo, encarnado en Zuluaga, fijó su voz en 6.9 millones de voces de protesta contra el camino que actualmente lleva el país.

La victoria de Santos, pues, no es absoluta. Tiene muchos matices que el gobernante debe considerar: el 45% de los ciudadanos no está de acuerdo con su trabajo. Un importante número de sus electores votó más contra el uribismo que a favor del oficialismo y el país sigue polarizado, algo que poco le beneficiará si sigue con su empeño de buscar, a través de un referendo, legitimar su proceso de paz con las Farc y eventualmente con el ELN.

Resultados para nada predecibles

Los resultados de la primera vuelta electoral y las encuestas posteriores en los últimos días de campaña de cara al balotaje acentuaban la incertidumbre sobre los resultados que vendrían de este desempate. Muchos aseguraban que solo a través del ‘voto finish’ se podría conocer el nombre del mandatario electo.

Algo así sucedió. Con el Boletín Nacional #8, del 94% de mesas escrutadas, KienyKe.com decidió informar que Juan Manuel Santos había sido reelegido. Esta noticia fue publicada a las 4:44 de la tarde.

Los primeros dos boletines hablaban de la ventaja de Zuluaga sobre Santos. A partir del tercero la tendencia favoreció al oficialista y así se mantuvo hasta el final; no obstante, la estrecha diferencia del candidato uribista no permitía que los medios de comunicación se atrevieran a nombrar al posible ganador.

Pero la Registraduría Nacional cumplió y entregó resultados en tiempo récord. A las 5.00 p.m., una hora después de cerradas las urnas, ya estaba divulgado el preconteo del 99% de las mesas en el país.

Graficas elecciones segunda vuelta

Es la primera vez en Colombia que un candidato derrotado habla antes de las 6.00 p.m. También, antes de las 6.30 p.m. se esperaba el discurso de victoria del presidente reelecto. Los resultados fueron reconocidos oficialmente por la oposición del Centro Democrático, con un llamado a no despreciar el importante caudal electoral que por poco le frustra un segundo periodo consecutivo.

Santos recobró a los Santanderes y se aseguró la capital

El mapa electoral también cambió. En la segunda vuelta, el oficialismo recobró a Santander y Norte de Santander, dos importante puntos electorales de origen liberal que en primera vuelta concedieron su apoyo a Zuluaga.

También recuperó a Arauca, que en el 15 de mayo se había pintado de azul, aunque esta vez perdió Amazonas, una región que castiga al mandatario.

Santos resucitó en Bogotá, el mayor caudal electoral del país y que, para muchos, es definitivo para la elección presidencial. En las pasadas elecciones, Zuluaga había ganado en la Capital por una corta ventaja sobre Clara López, entonces candidata del Polo Democrático.

Sin embargo, la líder política de izquierda adhirió su voto al presidente y apostó por la paz como modelo de gobierno para los próximos cuatro años.

Mapa elecciones segunda vuelta

Otro factor que influyó en la ventaja de casi un millón de votos de Santos sobre Zuluaga fue que esta vez en la Costa Atlántica la participación se disparó. Esta región es afín al santismo y en las pasadas elecciones había registrado una abstención superior al 65%.

Óscar Iván Zuluaga, por su parte, conservó su influencia en la región andina, Antioquia, el eje cafetero, Cundinamarca y Boyacá, departamentos que aún no perdonan al mandatario por las políticas agrícolas que ha llevado a cabo.

Un gobierno con una fuerte oposición

En su discurso de reconocimiento de la derrota, Óscar Iván Zuluaga prometió que “la lucha continúa”. Prometió larga vida para su movimiento, el Centro Democrático. “Lucharemos para que todas las promesas se las cumplamos a todos los colombianos, en la política las personas somos un accidente, lo importante son las ideas, que los partidos tengan espacio”.

Más tarde habló el líder natural de dicha colectividad, Álvaro Uribe Vélez. Fue un duro discurso en el que desestimó la victoria de Santos, criticó el sistema electoral colombiano y mostró que será, desde el Congreso, el más férreo crítico del reelecto gobernante.

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En términos políticos, resultará sana la convivencia entre un santismo en el ejecutivo y un fuerte opositor uribismo en el Congreso. Además, gran parte de los partidos políticos que se mantuvieron de alguna manera al margen de este balotaje, serán también vigilantes de la labor gubernamental, como la Alianza Verde y el Polo Democrático.

Juan Manuel Santos, en cambio, quizo manifestar un primer discurso conciliador, negando tener rencores o enemigos políticos y reconociendo el trabajo de Óscar Iván Zuluaga en esta reñida campaña.

Juan Manuel Santos

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Santos reconoció también que gran parte del caudal electoral que esta vez lo favoreció no simpatiza con su gobierno. En su discurso dijo que muchos votaron por él sólo por entregarle un mandato de paz. El voto de opinión y de izquierda crítica al uribismo empujó la consecución del segundo mandato para la Unidad Nacional.

El proceso de paz será la gran bandera del segundo gobierno Santos, sin olvidar que esta vez prometió cuidar y ampliar la inversión en la provincia y las regiones descentralizadas como método de pago al favor recibido. Un gobierno muy diverso, con voto de confianza de sectores de derecha e izquierda y con reto tutelar de que en cuatro años las Farc y el ELN ya no sean actores armados colombianos, y la paz incluirá desde el adversario armado como al contradictor político.