¿Se imagina a George Clooney como presidente de Estados Unidos?

¿Se imagina a George Clooney como presidente de Estados Unidos?

3 de octubre del 2014

Luego de terminar su célebre soltería y pasar por la cúspide de su carrera artística, está claro que el ambicioso George Clooney no se quedará de brazos cruzados.

Tiene una inquietud que ha mantenido mientras produce sus éxitos cinematográficos. Un sueño que tiene que ver con la política y el activismo social.

A mediados de este año The Daily Mirror reveló que el actor, director y guionista preparaba su salto a la política estadounidense una vez se casara con la renombrada abogada Amal Alamuddin. En los últimos años habría cultivado esta ambición con ciertas actividades.

Hay quienes dicen que Clooney comenzaría su carrera hacia el poder público nominándose para la gobernación de California, un cargo que ya fue ocupado por la también estrella de Hollywood Arnold Schwarzenegger. Pero lo que muchos tienen claro es que la meta del galán es la Casa Blanca.

Su matrimonio con Alamuddin es otro crédito que puede usar a su favor, especialmente por la tradición electoral que premia a las figuras que demuestran estabilidad y madurez en el hogar, como señal para un acertado desempeño en la administración estatal o federal.

Pero, ¿qué clase de político puede ser George Clooney? ¿Qué posibilidad tiene para que, en uno o dos años, pueda ser llamado no como actor sino como gobernador, congresista o hasta presidente de los Estados Unidos?

Del cine a la política

Un puesto gubernamental o legislativo sería sin duda un papel estelar para Clooney. Ya lo intentó en la ficción cuando interpretó a Mike Morris, un gobernador demócrata de Pensilvania que buscaba la nominación liberal para la presidencia de la nación.

Esto sucede en ‘The Ides of March’, un film escrito y dirigido por él, y coprotagonizada por Ryan Gosling.

Idus de marzo

En “The Ides of March”, Clooney es gobernador demócrata y busca la candidatura única presidencial del partido.

La película, sin embargo, no sería muy afortunada para montarle una imagen como buen político. De hecho, con el desarrollo de la trama el espectador se da cuenta que Morris, o Clooney, hace parte de esa clase política doble moralista que juega sucio y que tiene su carrera ensuciada por un silencioso e indecoroso escándalo que involucra a una de sus funcionarias.

En otras producciones, en las que no necesariamente ha sido protagonista, ha tratado de posicionar  el mensaje de la grandeza del hombre americano, un mensaje que agrada mucho a los consumidores norteamericanos y que lo acerca a la imagen del buen patriota, como ‘Argo’ o ‘The monuments men’.

“George tiene grandes ambiciones y aspira a entrar en la política de forma inminente. Quiere hacer más trabajo humanitario y espera unirse a la campaña electoral 2016 con los demócratas. Está dándole vueltas a cómo implicarse más y Amal a su lado le dará más credibilidad a la hora de postularse para un cargo”, anuncia el Mirror sin que se haya conocido, hasta ahora, que el actor haya negado dicha hipótesis.

Clooney, el político

George Clooney fue criado en Georgetwon, Kentucky, en las tradiciones cristianas más conservadoras, pero en sus comentarios políticos se define liberal y demócrata.

Dice no creer ni en el cielo ni en el infierno y en otros comentarios se ha definido como agnóstico. Su boda fue civil y se considera un crítico de todo dogma prohibicionista.

Confesó en el pasado haber probado varias drogas, incluyendo marihuana, y dice ser defensor de los derechos de la población LGTBI.

Es más, en algunos momentos de su carrera, cuando se ha cuestionado su heterosexualidad, no ha salido a desmentir categóricamente dichos comentarios pues considera que condenarlos sería como hacer parecer que la condición homosexual es mala. “Eso sería injusto y cruel con mis buenos amigos de la comunidad gay”, ha dicho.

Desde 2008 fue nombrado Mensajero de Paz de la Organización de las Naciones Unidas, y en 2012 protagonizó una pelea y desobediencia civil tras protestar frente a la embajada de Sudán en Washington, para reclamar por la escalada de violencia que se producía entonces en el país africano, en medio de un proceso de independencia política.

Obama y Clooney

Uno de los grandes capitales políticos con los que goza Clooney es su amistad con Obama. Le aportó votos y dinero en su última campaña a la reelección.

Como buen famoso, Clooney aprovechó su condición para hacerse detener el 16 de marzo de 2012, buscando llamar la atención, pues quién se perdería la imagen de una estrella del cine siendo esposado y llevado en un furgón policial.

Dos días antes, George Clooney había asistido al Comité de Asuntos Exteriores del Senado de Estados Unidos donde dio testimonio de la crisis humanitaria que se vivía en Sudán. Su presencia en el Capitolio llamó mucho la atención y se llevó grandes titulares en la prensa del espectáculo gringo.

Otra de sus cercanías con la política es gracias a su amistad con el hombre más poderoso del mundo. Desde 2006, cuando Barack Obama aún era senador, Clooney lo buscó para conseguir apoyo en el Congreso para su misión humanitaria en Sudán. Comenzaron una amistad que perduró hasta cuando Obama llegó a la Casa Blanca.

Se sabe que Clooney y el presidente se encuentran con frecuencias en mítines políticos o hasta en el salón Oval, donde el mandatario no tiene problemas en recibirlo. El actor invita al gobernante a los lanzamientos de sus películas y se sabe que ya han tenido cenas entre parejas: Barack y Michelle Obama, con los ahora George y Amal Clooney.

En mayo de 2012, cuando Obama buscaba los fondos para financiar su reelección, Clooney organizó una cena con 150 invitados, incluyendo al presidente, con la que consiguió recaudar casi 17 millones de dólares para la campaña demócrata. Son favores que, probablemente, en el futuro sean cobrados.

Famosos en la pantalla gigante y en la política

En Estados Unido se han elegido a actores como alcaldes de ciudades, gobernadores de estados y hasta como presidentes.

El ejemplo emblemático fue Ronald Reagan, quien gobernó el país durante el final de la Guerra Fría. Fue narrador de radio y grabó varios comerciales debido a su agradable voz.

En 1937, con 25 años, consiguió un contrato con el estudio Warner Brothers y debutó como protagonista de la cinta ‘Love is on the Air’. Para 1940 había filmado 19 películas.

Durante su carrera artística, Reagan se confesó como demócrata. Cuando inició su sueño político, giró a la derecha y ocupó sus principales cargos como republicano.

También ha saltado a la política el famoso actor y director Clint Eastwood; fue alcalde de Carmel (California) y un decidido activista republicano. No obstante, le es inevitable dejar el discurso artístico-demócrata en sus declaraciones políticas, por ejemplo criticando las guerras en Vietnam, Irak y Afganistán.

Ronald Reagan

Ronald Reagan fue el primer actor que llegó a la presidencia de los Estados Unidos.

Recientemente tuvo una aparición estelar en un improvisado y criticado show durante la Convención Republicana que definía el apoyo a la pasada candidatura presidencial de Mitt Romney.

Arnold Schwarzenegger fue mandatario de California y -aunque fuese republicano- consiguió victorias liberales relacionadas con la legalización del matrimonio homosexual y campañas contra el calentamiento global. El ‘Gobernator’ se reeligió y ostentó el poder entre 2003 y 2011. Dicen muchos que, más pronto que tarde, lanzará su aspiración al Congreso.

Steven Seagal, actor de acción insignia de Hollywood, es un claro conservador amigo de polémicos personajes como el presidente ruso Vladimir Putin o el sheriff que más persigue inmigrantes indocumentados en Arizona, Joe Arpaio. Aunque ha dicho que no está en sus planes cercanos, Seagal podría sonar como candidato a la gobernación de Arizona.