El secuestro, signo del desespero del régimen chavista

12 de agosto del 2018

Juan Requesens, diputado a la Asamblea Nacional venezolana, llegó a esa instancia de la política del país vecino tras largos años de lucha contra el régimen de Nicolás Maduro como líder estudiantil en la Universidad Central de Venezuela. Allí lideró las protestas que en 2014 paralizaron todo el territorio venezolano, y las que vinieron en […]

Requesens

Juan Requesens, diputado a la Asamblea Nacional venezolana, llegó a esa instancia de la política del país vecino tras largos años de lucha contra el régimen de Nicolás Maduro como líder estudiantil en la Universidad Central de Venezuela. Allí lideró las protestas que en 2014 paralizaron todo el territorio venezolano, y las que vinieron en los años siguientes. El gobierno tal vez lo fichó desde entonces como una de las caras más radicales de la oposición democrática.

La demostración de eso ocurrió el pasado martes 7 de agosto, en horas de la noche. El diputado opositor se encontraba en su casa en Caracas junto a su hermana, cuando de súbito, un comando del temido Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), irrumpió en su hogar para llevarlo por la fuerza, sin ninguna orden judicial y sin derecho a defenderse legalmente, en uno de sus furgones. El hecho fue calificado directamente como un “secuestro” por parte de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), alianza que agrupa a los partidos de oposición.

No contento con eso, el régimen de Maduro emitió una orden de captura internacional contra el expresidente de la Asamblea Nacional, el opositor Julio Borges, quien justo se encontraba de visita en Colombia y reuniéndose con el nuevo mandatario, Iván Duque. Se presume que desde entonces Borges sigue en el país, teniendo certeza de que la institucionalidad colombiana no permitiría su entrega a Caracas, como no lo hizo tampoco con la exfiscal general venezolana, Luisa Ortega Díaz.

¿Por qué inició la dictadura venezolana esta racha de encarcelamientos y persecución a políticos opositores? Se trata de su respuesta a los sucesos del sábado 5 de agosto, día en que supuestamente se vio frustrado un intento de asesinato contra Maduro. El video con el mandatario y su esposa atemorizados por una explosión cercana (presuntamente un artefacto explosivo lanzado desde un dron), y con los soldados que participaban en una marcha conmemorativa y que salieron huyendo despavoridos, le dio la vuelta al mundo.

Requesens

Juan Requesens, uno de los líderes políticos más relevantes de la juventud venezolana, fue llevado a la fuerza a calabozos del Sebin.

Tras el hecho, tal como informó a Kienyke.com el periodista Luis Matos, de la cadena venezolana Unión Radio, el régimen ha enarbolado como respuesta triunfal la captura de más de 25 venezolanos a los que señala de supuestamente estar detrás de un complot que buscaba el magnicidio de Maduro. Pero la estrategia evidencia sus propias fisuras.

“El gobierno chavista ya no está claro en su estrategia, está jugando a lo que caiga. Primero intentó reforzar la teoría del enemigo externo inventándose que Juan Manuel Santos estaba detrás de su supuesto intento de asesinato. Como Santos le respondió de forma magistral desde Colombia, tuvo que buscar otros culpables. Ya el régimen dice que el Sebin tiene 25 detenidos por estos hechos pero no se han dado en específico todos los nombres”, dijo.

Una distracción mediocre

De cualquier forma, ¿qué estrategia sigue la dictadura de Nicolás Maduro en este momento? ¿Por qué ha arremetido contra una debilitada oposición? En diálogo con este portal, dos analistas políticos venezolanos dieron respuesta.

Alfonso Hernández, docente de Ciencia Política de la Universidad del Zulia, resumió lo que está ocurriendo en Venezuela con base en la necesidad del chavismo de inventarse argucias mediáticas para intentar manipular a la opinión pública del país.

“Ciertamente, el gobierno ante su desespero, vista la gran situación de crisis que atraviesa Venezuela en lo económico, y en su ingobernabilidad (en el desacierto de los mandatarios locales, la mayoría oficialistas y que han sido incapaces de funcionar, sin ningún tipo de capacidad de respuesta), tuvo que inventarse un show mediático como lo hizo Chávez y como lo hizo Fidel Castro por décadas. El tema del magnicidio es un show que presentan como excusa para intentar dispersar los problemas que tiene el país. Para generar una matriz de opinión distinta frente a las crisis que sufre Venezuela”, explicó.

“Obviamente, seguido el punto de la denuncia de Maduro de un complot para asesinarlo, tenían que perfilar hacia los principales líderes de oposición del país: Julio Borges, expresidente de la Asamblea Nacional, quien tuvo una importante agenda internacional en los últimos años. De hecho fue atendido por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, por los líderes de la Unión Europea, y ha denunciado constantmente a la dictadura. Y Juan Requesens, un dirigente estudiantil fundamental, actualmente diputado, con un discurso y acción bastante directa contra la corrupción del gobierno”, agregó.

Por tanto, como coincide Jesús Castillo Molleda, politólogo y director de la Fundación Zulia Productivo, la coyuntura de un magnicidio aún no esclarecido es inmejorable para seguir disminuyendo el liderazgo opositor y amedrentar cualquier rezago de disidencia interna en el régimen.

“Los sucesos de la Avenida Bolívar ocurrieron el pasado sábado, pero no está claro aún qué ocurrió. No está claro si fue un atentado, o un accidente cercano que aprovechó el gobierno. Lo cierto es que lo muestra a la población como un intento de magnicidio, para crear zozobra y perseguir una vez más a la disidencia política opositora, entendiendo que la oposición está bastante disminuida. Así también entretiene a la gente y crea opinión pública, mientras hace allanamientos y manda mensajes internos contra cualquier tipo de disidencia”, explicó.

De hecho para el experto, la cuestión de lo que busca Maduro es muy sencilla si se interpreta desde los términos utilizados desde la Ciencia Política: “El gobierno nacional, el presidente Nicolás Maduro, es experto en buscar siempre construir lo que llamamos los politólogos los sofismas. ¿Que son sofismas en nuestros términos? Es crear eventos para que la opinión pública sea siempre impuesta por ellos, y entretener a la ciudadanía en diferentes temas, desviando su atención de los verdaderos problemas que aquejan a la sociedad”.

La crisis social, política y económica del país no merma, y según expertos Maduro busca distracciones.

Economía, cada vez mayor desastre

En este caso, respecto al “verdadero problema” que aqueja a los venezolanos, es claro que se trata de todo lo referente a la economía. Castillo complementó la idea: “La hiperinflación se está comiendo el presupuesto familiar, los precios cambian a cada minuto, e inclusive hasta el mismo dolar está inflacionario, porque ya nadie quiere mantener los precios ni siquiera en la moneda extranjera”.

Para empeorar las cosas, según el experto, se avecina el 20 de agosto el inicio de la reconversión monetaria anunciada por Maduro. Esto es: el proceso que le quita cinco ceros al bolívar para intentar controlar el devastador fenómeno inflacionario en la economía. Mientras para analistas se trata de una medida necesaria, aún así la ciudadanía recibe las maniobras del gobierno con confusión e incertidumbre.

“Por supuesto el régimen, ante la falta de dinero, ante el problema hiperinflacionario y con la consecuente eliminación de los cinco ceros a la moneda, intenta resolver el problema de la falta de efectivo en circulación obligando al sector económico a usar los mecanismos electrónicos financieros. Pero a eso se suma que hay un grave problema con el tema electrónico porque hay muchas fallas con el servicio de Internet, y con los puntos de venta”, dijo.

“Entretanto, el ciudadano está confundido con la reconversión, ya que no entiende mucho cómo será el tema de la eliminación de los cinco ceros a la moneda, y aún no sabe como manejar la nueva divisa una vez que llegue, porque no acaba de llegar. Uno va al banco y cuesta mucho dinero comprar efectivo. Uno no saca el dinero que quiere, el banco le da a uno lo que pueda, y es muy poco. Si uno quiere efectivo le toca ir al mercado paralelo y este cuesta 300% o 400% más de su real valor”, agregó.

Otro de los aspectos que intenta resolver el régimen de Maduro es el de la gasolina, que se ha vuelto imposible de comprar en un país petrolero para sus pobladores, dado nuevamente el crónico proceso hiperinflacionario que aqueja a la economía. “El gobierno había anunciado un censo de los vehículos, porque eso obligaría a sus propietarios a registrarse con el Carnet de la patria. Explicó que ese mecanismo es para subsidiar la gasolina. Porque ya dicho producto, bajo los precios que se tienen actualmente, no se puede seguir comprando”, señaló.

Es en este escenario que ocurrieron los sucesos de la Avenida Bolívar (la explosión en pleno evento del jefe de Estado), y la actual persecución a líderes de la oposición, culpados de estar detrás de la conspiración.

El desespero seguirá

Lo peor del “show mediático” que transmiten a diario los canales televisivos bajo control del Estado venezolano, es que en nada resolverá ni el desespero de la población por salir de la crisis económica, ni le garantizará a Maduro un país más estable. Los problemas de fondo de Venezuela empeoran con cada segundo.

“Hacía falta para el régimen seguir debilitando a los opositores, y es esta coyuntura del presunto magnicidio una oportunidad para el dictador Maduro, que entre otras cosas es un ineficiente gobernante, de hacerlo. No obstante, creo que el mandatario está en su agonía política por mucho que haga estos shows, en medio de su ineptocracia. Se mantiene solo por la fuerza militar que lo rodea”, sentenció Hernández.

El periodista Luis Matos no descarta que, mientras las problemáticas siguen igual para la gente, la respuesta de Maduro sea arreciar su persecución contra lo poco que queda libre del liderazgo opositor: “No me extraña que el régimen próximamente ordene la captura de otros opositores como María Corina Machado, que ha sido tan frontal contra el régimen”.

“Los voceros de la oposición no quieren una salida violenta, ni a través de un magnicidio, pero el chavismo está buscando la forma de ver cómo los sigue debilitando. Quien está adelantando todo esto, quitándole la inmunidad a estos parlamentarios y legitimando el atropello es la Asamblea Nacional Constituyente. Los poderes públicos están blindando a la dictadura de la forma que pueden”.

Entretanto, la comunidad internacional, a través de organismos como la ONU, ha replicado sus llamados para que la dictadura venezolana respete los derechos de los más de 25 ciudadanos detenidos en calabozos del Sebin, que están allí sin un juicio previo. Liderados por Requesens, son la vanguardia más malherida de una lucha por el retorno de una democracia que se ve lejana.

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