“Si Carrasquilla no dimite, Duque debería pedir renuncia”

18 de septiembre del 2018

Este martes 18 de septiembre, el senador del Polo Democrático, Jorge Robledo, realizará un debate de control político en el Congreso de Colombia donde citó al ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, para que este último explique su participación en el negocio de los ‘Bonos de Agua’ que, según el mismo Robledo y el periodista Daniel […]

“Si Carrasquilla no dimite, Duque debería pedir renuncia”

Este martes 18 de septiembre, el senador del Polo Democrático, Jorge Robledo, realizará un debate de control político en el Congreso de Colombia donde citó al ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, para que este último explique su participación en el negocio de los ‘Bonos de Agua’ que, según el mismo Robledo y el periodista Daniel Coronell, quebró a unos 117 municipios en el país.

La Agencia Anadolu habló con el congresista del Polo Democrático acerca de las razones por las que, a su juicio, el ministro Carrasquilla violó la ley, actuó de manera poco ética y se lucró a costa del dinero del Estado.

¿Cuáles son los puntos del debate que llevará a cabo contra el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla?

“El debate tiene que ver con demostrar que un personaje corrupto como Carrasquilla no puede ser ministro de Estado en Colombia. Él, como ministro de Hacienda del expresidente Álvaro Uribe, promovió un cambio constitucional y legal que le permitió realizar un tipo de negocio que antes estaba prohibido en el país.

Una vez Carrasquilla dejó de ser ministro del gobierno de Uribe, creó dos empresas con las que se aprovechó del cambio normativo impulsado por él mismo.

Dicho negocio afectó claramente a 117 municipios de Colombia que cayeron en sus redes y no pudieron pagar 440.000 millones de pesos (USD 133 millones) que les prestaron con los llamados ‘Bonos Carrasquilla’. Estos pueblos reventaron porque les impusieron una tasa de interés real altísima de entre el 11% y el 17%. Unos porcentajes usureros que se agigantaron al saberse que el riesgo del prestamista era de cero, ya que las deudas las pagaba el Estado colombiano”.

¿La deuda no podía reestructurase?

“Los contratos no lo permitían. En 19 años no podían reestructurarse las deudas ni prepagarse, hubo municipios que intentaron saldarla anticipadamente para zafarse de los cuantiosos intereses, pero no pudieron.

Lo más grave de todas las cosas es que los préstamos no estuvieron condicionados a estudios serios. Es decir, se organizaron las cosas para que la plata se la robaran o despilfarraran los alcaldes como efectivamente sucedió y un porcentaje inmenso de esos municipios no construyó sus alcantarillados. Hoy las obras no existen y los municipios, debido a este negocio ideado, estructurado y promovido por Alberto Carrasquilla, están bastante afectados”.

¿Carrasquilla intermedió el dinero extranjero que le dio vida a los ‘Bonos de Agua’?

“Claro. Él es uno de los intermediarios en este negocio que por último tiene dos detalles más. La plata entregada a los municipios proviene de unos inversionistas estadounidenses. Antes de prestarla, Carrasquilla la pasó por Panamá en una empresa que tiene oculta en ese país. Es bien posible que estemos ante una operación de lavado de activos. Sobre esto él no ha dado explicaciones satisfactorias.

Pero además hay serias dudas sobre el origen de ese dinero. Es evidente que esa plata, para invertirla en Colombia desde Nueva York, no había que pasarla por Panamá. Y todos sabemos que el país centroamericano es un antro del delito internacional. Carrasquilla alega que ni él, ni sus socios, se apoderaban de la diferencia entre la tasa de colocación y la de préstamo (3%) de los ‘Bonos de Agua’…

Él es un tramposo. A los que compraron los bonos -o sea, los prestamistas-, les pagaron inflación más el 8% y a los municipios les cobraban como tasa de interés inflación más el 11%. Esos tres puntos porcentuales de diferencia fueron los que se ganaron entre Carrasquilla y los otros intermediarios del negocio. Eso da como ganancia aproximadamente 70.000 millones de pesos (USD 23,2 millones) en solo cinco años.

Carrasquilla reconoció que de esa plata le tocaron 8.000 millones de pesos (USD 2,6 millones) pero no nos ha dicho que su socio, el señor Andrés Flórez, fue el representante legal de los gringos en Colombia (Grupo Financiero de Infraestructura) con la que se montó este gran negocio. Seguro que por eso se ganaron una plata también. Ni nos ha dicho cuánto se ganaron por intermediar el capital que trajeron de Estados Unidos.

En un comunicado expliqué que Carrasquilla reconoció que, en efecto, trajo esa plata a Colombia. Pero lo que no cuenta es por qué le dieron la vuelta por Panamá cuando era innecesario. Ni explicó la forma en que regresaron el capital y las ganancias a Nueva York, si es que lo hicieron, y si pagaron los impuestos de ley.

El ministro de Hacienda asegura que dichos bonos, en vez de perjudicar a los 117 municipios, los favorecieron y les permitieron tener la infraestructura para dotar de agua potable a sus poblaciones.

Ese es el cinismo de un corrupto como Carrasquilla. Es apenas obvio que diga esas mentiras. Este lunes salió un artículo de Salomón Kalmanovitz en El Espectador donde indica que el detrimento patrimonial de la nación y los municipios por cuenta del negocio de Carrasquilla fue del 70% de acueductos que no se terminaron, correspondiente a 350.000 millones de pesos (USD 116 millones), más otros 800.000 millones de pesos (USD 265 millones) de intereses simples en 15 años. O sea, más de un billón de pesos”.

¿Es del todo legal que un ministro de Estado saque provecho de un cambio normativo impulsado por él?

“Esa es una discusión que también estamos planteando. Yo voy a demostrar cómo hubo aquí ilegalidades flagrantes y descaradas en el accionar de Carrasquilla. Pero además cada vez está más claro -y es algo ya discutido por el Banco Mundial y la OCDE- que en Colombia y el mundo se creó un nuevo método de corrupción que obedece a introducir la trampa en la ley, lo que en buena medida hizo Carrasquilla.

La corrupción no simplemente se define en el cómo violar la ley, también se define en la manera que se aprovecha de su accionar político un individuo para obtener ganancias para él y para terceros. Ganancias indebidas sobre la base de hacerle daño al país. En ese sentido, tenemos miles de ejemplos de este tipo de conductas y comportamientos. El caso Carrasquilla es uno de ellos.

El ministro de Hacienda calculó que todo su accionar iba a quedar dentro de la ley, pero yo lo voy a denunciar ante la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría y demostraré que él sí violó la Constitución de esta República.

Y si con ese negocio no hubiera violado la ley, debemos subrayar que claramente actuó como un corrupto y un personaje falto de ética y criterios morales. Gente con la mentalidad de pillo como la de Carrasquilla no puede ser ministro”.

Usted afirma que el presidente Iván Duque sabía de los daños que Carrasquilla le causó a los 117 municipios. ¿Por qué lo nombró ministro de Hacienda?

“Se dice que son muy amigos, inclusive Carrasquilla fue el director del programa de gobierno de Duque. Parece que por las cercanías entre ambos se rebajaron las vigilancias que se deberían tener. Este un caso en el que Duque está quedando supremamente mal porque comete el error de nombrar como ministro a este personaje que incursionó en estas corruptelas. Y cuando estalló el escándalo se empecinó en sostenerlo.

Duque hizo toda su campaña con el cuento de ‘el que la hace la paga’, pero con Carrasquilla hizo lo opuesto. No solo no lo castiga, sino que lo premia y sigue premiando al mantenerlo en la cabeza de la cartera de Hacienda. Aquí también los principios éticos del doctor Duque están quedando por el suelo”.

¿Duque debería expulsar a Carrasquilla del Ministerio de Hacienda?

“Si Carrasquilla no dimite por las buenas, el presidente le debería pedir la renuncia”.

¿Cuál sería el mensaje de Duque al interior del gobierno si decide despedir a Carrasquilla?

“Eso no lo sé, ni es mi preocupación, pero para Colombia sería la tranquilidad de saber que no tiene a un avivato como ministro de Hacienda”.

¿Tras el debate de control político que usted llevará a cabo este 18 de septiembre, se debe tramitar una moción de censura contra Carrasquilla?

“Eso habrá que mirarlo con detenimiento porque las mociones de censura tienen un problema y es que el que falla sobre los crímenes éticos y políticos -llamémoslo así- de un ministro es la mayoría del Congreso. Todos sabemos que esa mayoría la está armando Carrasquilla a punta de mermelada. En Colombia ninguna moción de censura fue avalada porque el gobierno nacional de turno y sus ministros compraron los votos en el Congreso.

Yo no digo que esa moción de censura no se pueda tramitar, pero sí tengo severas reservas acerca de que se ponga en las manos del “duquismo”.

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