¿Debate a Uribe? Todos en la cama o todos en el suelo

¿Debate a Uribe? Todos en la cama o todos en el suelo

24 de julio del 2014

El primer gran debate en la plenaria del nuevo Senado de la República no fue sobre un proyecto de Ley, reformas constitucionales o acerca de la rendición de cuentas de algún sector del Gobierno Nacional. Como mucho temían, las discusiones iniciales se registrarían alrededor de la figura del expresidente y nuevo senador Álvaro Uribe Vélez, a quien le saldrían varios ‘gallos de pelea’ que ahora lo encuentran como “uno más” dentro del Capitolio.

El martes el senador Iván Cepeda promovió un debate de control político a Álvaro Uribe Vélez pero no bajo su condición de congresista, sino por sus actuaciones mientras fue Gobernador de Antioquia a mediados de los 90 y Presidente de Colombia entre 2002  y 2010.

La propuesta la venía anunciando el líder político del Polo desde antes de que se posesionaran para los próximos cuatro años los nuevos legisladores. Incluso se supo que esta posibilidad hizo dudar hace algunos meses al expresidente Uribe para asumir su curul como Senador. Temía que su fuero presidencial (que lo llevaría a juicio solo ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes) fuese afectado por su nuevo foro parlamentario, que podría trasladar sus eventuales procesos ante la Corte Suprema de Justicia.

De sus consultas con expertos quedó claro que cualquier investigación que se quiera abrir en su contra, por sus actuaciones como primer mandatario, solo podrían ser tratadas ante la Comisión de Acusaciones, porque el fuero es inviolable.

Sin embargo, Cepeda insiste que con su debate busca que Uribe responda por presuntos vínculos con paramilitares y narcotraficantes en sus gobiernos, para trasladar la competencias procesales ante el supremo colombiano.

Queda en el tintero la realización de dicho debate. La mesa directiva del Congreso no ve problema para su realización y el mismo Uribe ha dicho que si llegase a producirse deberían darle tiempo para responder posteriormente.

Ivan Cepeda

Iván Cepeda, senador del Polo Democrático, es quien ha impulsado la realización de un debate de control contra Álvaro Uribe.

De esta forma, el presidente del Senado, José David Name, consultará a los voceros de los diferentes partidos políticos de la corporación para que decidan si se realiza o no dicho debate. En este punto comenzaría a embolatarse la discusión.

“La ley es para todos”

Para muchos, el interés del Congreso Nacional debe ser realizar control político a los funcionarios del Ejecutivo, en vez de poner contra la pared a los de la misma institución.

Además aseguran que un debate de control político solamente serviría para levantar controversia pública sobre las actuaciones del expresidente, sin que se garantice que dicho proceso avance a algún órgano competente de justicia. En otras palabras, que la pelea se quedaría ahí: en un rifi-rafe a través de los micrófonos.

Pero para añadir otro ingrediente a las dificultades de este debate, fuentes dentro del uribismo han comentado que se han realizado movimientos de parlamentarios del Centro Democrático, quienes han abordado a líderes de otras colectividades para mostrarles una carta bajo la manga que podría bloquear el apoyo al debate de Cepeda.

Algunos han hablado con senadores liberales, en especial con su cabeza Horacio Serpa, anunciándoles que si se trata de sacarse los ‘trapitos al sol’, ellos podrían promover un debate de control contra el expresidente Ernesto Samper por el escándalo del ‘Proceso 8.000’ y los involucrados en él. Serpa estuvo salpicado por dicha polémica que consistió en el financiamiento con dineros del narcotráfico de la elección que llevó a Samper a la presidencia en 1994.

Los mismos uribistas también han paseado por el sector gavirista de los liberales para anunciarles que el expresidente César Gaviria podría también ser citado para desempolvar la polémica por las denunciadas relaciones que tuvieron las fuerzas militares con el grupo paramilitar Los Pepes (Perseguidos por Pablo Escobar), con quienes supuestamente consiguieron la muerte del capo del Cartel de Medellín.

Y como por si acaso, los parlamentarios del Centro Democrático han llamado a sectores pastranistas de los conservadores para que se unan a su causa y no a la de Cepeda, explicándoles que sería una pena que se tuviera que citar a Andrés Pastrana, presidente de Colombia 1998-2002, por asuntos pendientes que quedaron de las fallidas negociaciones de paz con las Farc en el Caguán.

De alguna forma, quieren hacer ver que la ley sería para todos y no solo para Álvaro Uribe Vélez. Abrir esta Caja de Pandora podría sumir al Congreso Nacional en innumerables debates para desenterrar el pasado, que aunque puedan sonar necesarios, alejarían al Parlamento de su función legislativa y del esperado seguimiento a las obras del actual Gobierno. ¿Caerá el Congreso en una trampa que los encierre en peleas personalizadas y los aleje de sus verdaderas tareas?