El día que Timochenko invitó a conversar a Álvaro Uribe

El día que Timochenko invitó a conversar a Álvaro Uribe

5 de octubre del 2016

Tras la victoria del ‘NO’ en el plebiscito, el proceso de paz presenta nuevos retos. Este miércoles en la Casa de Nariño se reunieron el senador del Centro Democrático Álvaro Uribe y el presidente de la República, Juan Manuel Santos. Un encuentro que duró seis años sin concretarse.

Para darle solución a los inconvenientes de esta nueva fase del proceso de paz, son necesarios más encuentros de este tipo. Uno de ellos, el de Uribe con el jefe máximo de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko.

Le puede interesar: Historia del cese al fuego entre Santos y Uribe

Este posible encuentro ya tuvo un acercamiento que no tuvo éxito.

“En 2010, a pocos meses de iniciado el período presidencial de Juan Manuel Santos, tuvimos conocimiento en las FARC del interés del nuevo gobierno por abrir conversaciones de paz con nosotros. Eso quiere decir que desde los primeros contactos secretos que posibilitaron el encuentro exploratorio, han transcurrido poco menos de seis años. Durante ese trecho ha germinado la esperanza y ya palpita muy cerca la firma de un Acuerdo Final de Paz”.

Esas fueron las palabras de Timoleón Jiménez el pasado 16 de mayo de este año, donde dé pasó invitó al senador y expresidente Álvaro Uribe Vélez a conversar en un escenario de paz. “Presidente Uribe, estamos dispuestos a conversar tranquilamente con Usted sobre el futuro de nuestra nación”, anotó el comunicado publicado en la página web del grupo guerrillero.

Lea también: Uribe insiste: Se debe buscar un nuevo acuerdo de paz

“En La Habana, o en lugar de Colombia que usted prefiera, contando desde luego con las garantías de seguridad suficientes para nuestro traslado y estadía en suelo patrio. Discutamos sobre su llamado a la resistencia nacional contra la paz, producido sin haber escuchado a quienes tanto combatió por tierra, mar y aire sin vencerlos. Nosotros provenimos de la resistencia a la violencia, a la injusticia y la impunidad. Precisemos entonces el significado del término”.

En este mismo texto, “proponemos al país entero un acuerdo político para reordenar entre todos la nación colombiana. Nadie quedaría por fuera, queremos que Usted sea partícipe de él, doctor Uribe, conversemos. Fue Usted un formidable adversario que nunca nos dio cuartel, pero como ve, seguimos aquí, en la brega, trabajando incansables por la nueva Colombia. Venga esa mano, le extendemos la nuestra con un ramo de olivo. La paz sí que merece dejar atrás orgullos”.

Tras la carta enviada por Timochenko, el senador respondió: “Nuestras preocupaciones y alternativas están por escrito, ninguna audiencia han tenido en el Gobierno ni en las mayorías parlamentarias. El Gobierno nos conmina a adherir a La Habana para lo cual no ahorra formas de intimidación (…) La paz no está en discusión, están en discusión su eficacia, su sostenibilidad y el riesgo para nuestra democracia”.