¿Juego de traiciones? Los políticos que quieren dejar sus partidos

¿Juego de traiciones? Los políticos que quieren dejar sus partidos

4 de octubre del 2013

En la política, los trapos sucios no se lavan en casa. Cuanto más se acerca la contienda electoral, a la que los partidos políticos deberían llegar fortalecidos, más han aflorado las disidencias al interior de las colectividades. En ese momento son evidentes las peleas de los congresistas con las agrupaciones que representan.

En marzo próximo habrá elecciones al Congreso de la República. En el interior de cada partido político hay un normal acomodamiento de fichas para tratar de competir con fuerza en la contienda y mantener su representatividad en el parlamento. Las jugadas pueden ser alinearse hacia el oficialismo santista o a la oposición uribista. También lograr fusiones entre colectividades, aunque sean entre el agua y el aceite, que buscan con su unión superar el umbral de votos que exige la ley, como condición de su supervivencia.

En este contexto se dan las pataletas de los legisladores, que denuncian sentirse traicionados por los ideales que inicialmente profesaban sus partidos. Es pataleta porque las agrupaciones, por mayorías, definen los cambios de tendencia y marginan a los disidentes a un rincón donde solo tienen dos opciones: renunciar al partido, y por tanto abandonar la curul, o aguantarse y hacer oposición interna.

Los disidentes se encuentran en dificultades jurídicas si quieren aspirar a reelegirse en 2014, pues presentar su nombre con una lista diferente a la que pertenecen por naturaleza les implicaría doble militancia, y la ley lo castiga con pérdida de investidura. Algunos de ellos ya anunciaron que prefieren renunciar a ser otra vez congresistas, a continuar empuñando banderas que sienten ajenas.

El fenómeno es solo una muestra más de la fragilidad ideológica de los partidos políticos en Colombia, los alcances del afán por permanecer en la arena política y en algunos casos la incoherencia de los líderes para afiliarse en un movimiento realmente afín. Kienyke.com encontró diez casos de parlamentarios en aprietos por estar atrapados en el lugar equivocado.

Alfonso Prada Gil, KienykeAlfonso Prada (Partido Verde): “Esas alianzas con Petro y los progresistas me parece que es la desfiguración del proyecto original al que yo vine”.

La más reciente ruptura fue la del popular congresista del Partido Verde Alfonso Prada quien ahora desconoce la fusión de su colectividad con el Movimiento Progresistas. Él se niega a pertenecer a la nueva Alianza Verde, pues considera que los principios originales de los verdes no serán compatibles con la izquierda de Petro o Navarro Wolf. El representante a la Cámara por Bogotá desistió de querer participar de nuevo en las elecciones de 2014, ya que consideraría una “traición” a sus electores, que ha insistido son más de 158 mil, aceptar una candidatura por la nueva alianza.

No obstante, si bien Prada se siente huérfano de partido, no hay que olvidar que su salida de los verdes había sido varias veces comentada mucho antes de que se unieran a los Progresistas. Meses antes se supo que Cambio Radical le había ofrecido pensar en unirse a su proyecto y más recientemente también ha recibido coqueteos de La U. Precisamente Prada se aleja de la Alianza Verde porque él es un confeso santista, y la naciente fusión sería opositora al mandatario.

Luis Carlos Avellaneda, KienykeLuis Carlos Avellaneda (Polo Democrático Alternativo): “He dicho que estaría dispuesto a irme del Polo posiblemente a construir una nueva fuerza política”, Avellaneda a Corporación Nuevo Arcoíris.

Esta fue una de las primeras disidencias. Viene desde 2011, a un año de haber asumido su curul como senador por el Polo Democrático Alternativo. El senador bogotano Luis Carlos Avellaneda comulga más con Gustavo Petro que con la línea de Clara López Obregón o del Moir. Pues Avellaneda, y otros tres de sus colegas, declararon su apoyo al movimiento Progresistas y despertaron molestias dentro de su partido matriz.

Entonces la agrupación los desautorizó y acusó ante el Consejo de Estado de estar ejerciendo doble militancia. Con esta tutela, el Polo buscaba arrebatarle la curul y entregársela al dirigente sindical Jaime Dussan, quien ha prometido lealtad a los amarillos. Pero el mes pasado, el alto Tribunal negó el recurso y explicó que esa conducta podría ser reprochable dentro del partido. De esta manera, ahora Avellaneda sigue aprovechando la curul del Polo para continuar en el congreso, aunque ahora se sepa un escudero progresista.

Juan Carlos Vélez, KienykeJuan Carlos Vélez (Partido de La U): “Estamos secuestrados. Que nos liberen, que nos suelten, que nos dejen ir a otros partidos.”

El senador Juan Carlos Vélez fue desde el comienzo uno de los principales líderes del Partido de la U enteramente uribista. Su desencanto con la agrupación se origina en el mismo momento en que el presidente Juan Manuel Santos se distanció de Uribe. Juan Carlos Vélez esperaba que La U rechazara el supuesto descuido a ‘los tres huevitos’ que heredó Uribe, pero encontró una colectividad que respaldó al actual gobernante en todas sus decisiones.

Al ver que las directivas del partido de Unidad se negaban a retornar al uribismo, y en cambio hasta impulsaban la reelección de Santos, empezó una batalla interna para cautivar a las bases a su reclamo y tratar de lograr un cambio de línea, hasta ahora sin éxito. En la cumbre de La U de hace tres meses en Paipa Vélez dijo: “Somos un grupo de parlamentarios, concejales, diputados, que estamos secuestrados. Que nos liberen, que nos suelten, que nos dejen ir a otros partidos, que nosotros somos uribistas no somos santistas”.

La maniobra de Juan Carlos Vélez es tratar de lograr su expulsión del partido para mantener la curul. La U no le ha seguido el juego, y en cambio le dicen que si no se siente a gusto, que renuncie.

Camilo Romero, KienykeCamilo Romero (Polo Democrático Alternativo): “Al Polo se le olvidó la letra ‘G’ de grandeza y generosidad”

El joven senador Romero también fue castigado por el Polo Democrático Alternativo al ser acusado de separarse de su movimiento matriz para unirse a Progresistas. Él no lo niega, e incluso impulsa al grupo que respalda al alcalde Gustavo Petro. Camilo Romero es también uno de los más felices con la nueva alianza que logró su movimiento con el Partido Verde y acompañó algunos de los encuentros públicos que le dieron vida.

En alguna oportunidad, el diario Eje21 reseñó que Romero, junto con Avellaneda y Guevera, estarían interesados en demostrar la división del partido Polo Democrático para así legitimar su salida y empezar de nuevo su proyecto político-electoral en progresistas.

Juan Lozano, KienykeJuan Lozano (Partido de La U): “No es bueno que el partido sea simplemente un validador silencioso y pasivo del gobierno cuando se cometen errores”

El senador Juan Lozano ha sido más moderado que Juan Carlos Vélez para criticar a su propio partido. Lozano no se ha dejado inscribir en el uribismo radical, pero en cambio ha afianzado sus posturas críticas contra el presidente Juan Manuel Santos, lo que incomoda a los dirigentes de La U. Desde 2012 empezaba a mostrar sus diferencias, cuando renunció a la dirección del partido, que había merecido luego de convertirse en el senador con mayor cantidad de votos en las parlamentarias de 2010. Incluso antes de abandonar la dirigencia oficialista, Lozano había estado en contra de que su colectivo se interesara en la anticipada tarea de lanzar la reelección de Santos, faltando casi tres años para la contienda.

Poco a poco su vaso se fue llenando: crítico al proceso de paz, las decisiones complacientes de Santos frente caprichos del gobierno Venezolano, relaciones internacionales y otros temas lo llevaron a estallar en la famosa Cumbre de Paipa, donde La U quedó al desnudo en cuanto a sus disidencias.

Jorge Guevara, KienykeJorge Guevara (Polo Democrático Alternativo): “El Polo cometió errores que significaron su debacle.”

Jorge Eliécer Guevara también se fue del Polo Democrático Alternativo por asuntos de afinidad. Mantiene su curul en el senado bajo el amparo jurídico del Polo, aunque se define como progresista, y por esto trató de ser denunciado por la colectividad por “doble militancia”. El partido no obtuvo éxito en la tutela, así que decidió sancionarlo de forma interna, rechazando su representatividad. En declaraciones al portal Ola Política de Horacio Serpa, Jorge Guevara dijo que abandonaba el Polo por su falta de “claridad en torno al problema de la lucha con las Farc; por la no condena cuando asesinaron los diputados, no marchan contra el secuestro. Petro gana la consulta y el Polo le hace conejo”. “El Polo perdió una oportunidad histórica. Nosotros lo constituimos para hacer una fuerza de centro izquierda, porque la izquierda es el 10 por ciento y necesitamos más del 41 o 42 por ciento para llegar al 52 y alcanzar el poder. Pero a mi juicio cometió errores que significaron su debacle”, agregó.

Liliana Rendón, KienykeLiliana Rendón (Partido Conservador): “Si el partido me obligara a votar por el presidente Juan Manuel Santos y no por el candidato del presidente Álvaro Uribe Uribe estaría dispuesta a renunciar.”

Entre los conservadores no hay un jardín de rosas. Liliana Rendón es de los azules de pura cepa, que rechaza la Unidad Nacional y es más uribista que cualquier otra cosa. La líder paisa anticipó que no continuará como candidata al Congreso en 2014 y pretende rehacer su vida política en Medellín con una candidatura a la alcaldía de la capital de la montaña, o a la Gobernación de Antioquia. Su división con los conservadores es por el apoyo que actualmente tiene el partido al presidente Juan Manuel Santos, al estar inscritos en la Unidad Nacional. A inicios de este año, la senadora dijo: “Le pedí al Partido Conservador que en todo el país deje a la colectividad en libertad de decidir a qué candidato quieren acompañar a la Presidencia de la República (…) Si el partido me obligara a votar por el presidente Juan Manuel Santos y no por el candidato del presidente Álvaro Uribe Uribe estaría dispuesta a renunciar al partido y a mi curul”.

Sobre Rendón se sabe que estaría interesada en finalizar su periodo como legisladora para inscribirse al Centro Democrático. Es una de las que pide que los conservadores tengan candidato propio, como Marta Lucía Ramírez, aunque no se sabe si al fin de cuentas apoye el candidato azul, o se vaya por el del Centro Democrático. Recientemente también ha salido a defender al exgobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos, acusado de parapolítica y aliado del uribismo.

Felix Varela, KienykeFélix Varela (Partido Verde): “No soy vocero de Alianza Verde.”

Al igual que Alfonso Prada, el senador cesarense Féliz Varela rechazó la nueva Aliana Verde, que unió a su colectividad con movimiento Progresistas, especialmente porque la nueva opción renunció a su apoyo a la Unidad Nacional. Desde antes, Varela ha asegurado que continuará acompañando el santismo, y que no pretende convertirse en oposición. Es decir, es muy probable que el congresista no apoye una consulta interna de la Alianza Verde y en cambio se decida por apoyar al oficialismo en caso de una eventual candidatura de reelección de Juan Manuel Santos. Félix Varela no obstante no ha manifestado de tajo el abandono al proyecto o que no vaya a participar en la contienda electoral de 2014, aunque reconozca las evidentes “contradicciones” dentro de la nueva alianza.

Miguel Gómez, KienykeMiguel Gómez (Partido de La U): “Entramos en la dictadura de la paz.”

El congresista bogotano Miguel Gómez Martínez es para muchos un disidente silencioso. Es de origen conservador pero se inscribió en La U para aprovechar la oferta de ser cabeza de lista por el entonces movimiento uribista, que ahora cambió al santismo. No obstante Gómez no se enmarca en estas tendencias, pero sí ideológicamente estaría más al lado del expresidente. Es uno de los principales críticos dentro de La U al proceso de paz, al marco legal que reglamentaría un escenario de justicia transicional y sobre todo a la gestión del alcalde Gustavo Petro, pues es el promotor de su revocatoria. Sobre la situación del mandatario capitalino, Gómez ha visto cómo su partido trata de no pegarse a su iniciativa de derrocarlo, lo que le ha causado molestia. Es probable que si decidiera abandonar La U, Gómez Martínez regrese a su casa conservadora.

Daira Galvis, KienykeDaira Galvis (Cambio Radical)
La molestia de la senadora de la Costa Caribe, Daira Galvis, con sus colegas de Cambio Radical comenzó cuando el partido estaba evaluando su participación en las elecciones atípicas a la alcaldía de Cartagena, luego de la muerte del entonces mandatario Campo Elías Terán. Daira se peleó con las directivas del partido, encabezada en ese momento por Antonio Guerra de la Espriella, porque él rechazó a dar aval a la candidata María del Socorro Bustamante, acusada de tener relaciones con la polémica empresaria del chance Enilce López, también conocida como ‘La Gata’. Desde ese momento se rumora que Galvis es de la disidencia de Cambio Radical.