Trump modificaría aspectos de relaciones con Cuba

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Trump modificaría aspectos de relaciones con Cuba

11 de junio del 2017

Una  de las promesas de campaña del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, era la de deshacer lo hasta ahora realizado por su predecesor Barack Obama en cuanto a las relaciones con Cuba se refiere, y dicha propuesta podría cumplirse esta semana cuando el mandatario de a conocer en un discurso medidas que deshagan, al menos parcialmente, lo recorrido con la isla caribeña desde 2015.

Según fuentes de la Casa Blanca, la idea es que Trump hable sobre el tema este próximo viernes en Miami, al parecer justificándose en el tema de los derechos humanos en Cuba, situación que para muchos no ha sido exigida del todo. Las mismas fuentes hablando con agencias internacionales también mencionaron que el anuncio podría retrasarse.

Desde la semana pasada asesores del Republicano Trump están elaborando un documento con varias recomendaciones que más concretamente ofrezcan un plan de retroceso sobre las medidas tomadas por Obama.

Para las fuentes que hablaron sobre el tema, el plan podría prohibir a las compañías estadounidenses que hagan negocios con cubanos relacionados con los militares, quienes son parte importante de la economía de la isla, además de volver a endurecer las reglas para los ciudadanos estadounidenses de viajar al país de Fidel y Raúl Castro.

Si bien el anuncio por parte de Trump podría tener un retraso de días y se afirma que no se romperían relaciones con La Habana, ha surgido algo de nerviosismo en partes del Congreso estadounidense ya que en el seno del Legislativo, han surgido voces divergentes sobre el tema, inclusive del Partido Republicano, muchos reacios al tema que Obama colocó nuevamente en la agenda internacional.

A finales de esta misma semana legisladores republicanos enviaron una carta a Trump pidiéndole que no anule las políticas de Obama. Siete de ellos expresaron preocupación de la idea del mandatario de reevaluar las relaciones entre ambos países, ya que eso “incentiva a Cuba a volverse otra vez dependiente de países como Rusia y China”.

Si bien muchos Republicanos persisten en la agenda dura contra el gobierno de la isla, a diferencia de la mayoría de Demócratas. Ante la evidencia de que la reconciliación  ha generado oportunidades a las empresas estadounidenses,  empiezan a sumarse muchos del bando conservador a que volver atrás no sea una idea tan conveniente.

En julio de 2015, Estados Unidos y Cuba restauraron sus relaciones diplomáticas tras 54 años de roces y enfrentamientos, desde que la revolución de Fidel Castro se implantó. Obama dio varios pasos para flexibilizar las restricciones comerciales y de viaje a la isla, incluso volvió a abrir con bombos y platillos una embajada de Estados Unidos en La Habana. Lo que actualmente persiste es el embargo que solo el Congreso, ahora controlado por los republicanos, puede levantar.

El gobierno de Cuba estima que el embargo ha provocado daños por miles de millones de dólares al país y es su argumento principal “para el desarrollo económico y social” de la isla.