Hay algunos tramos de la avenida El Dorado que por fin lucen como una vía pública. Este es el caso de la intersección con la avenida 68, donde los trabajadores de la Casa Editorial El Tiempo y el periódico El Espectador esperan con ansias poder usar el sistema masivo de transporte. Cerca de allí, se pueden ver trabajadores tomando una siesta a las 11:00 a.m. Es muy probable que sueñen con la obra terminada, pero a este paso es prácticamente imposible.
Conalvias, la empresa que reemplazó a los Nule, está pidiendo 51 mil millones de pesos para terminar la obra. A ese monto se suma el visible cansancio de los trabajadores, quizá por las marchas forzadas a las que avanza esta catastrófica obra, con la que empezó la debacle de los empresarios Nule.


