En Nueva York, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, 138 estados votaron a favor de elevar a la Autoridad Nacional Palestina a “Estado observador no miembro de la ONU”. Nueve países, incluyendo a Israel y Estados Unidos, rechazaron la resolución, mientras que 41 naciones se abstuvieron. El nuevo estatus de Palestina ante la ONU es similar al que tiene el Vaticano. De esta forma, la nación árabe podrá participar en debates de la Asamblea General aunque no tengan derecho a voto y podrán beneficiarse de agencias de las Naciones Unidas. El nuevo estatus también le permite a Palestina vincularse a los tribunales de justicia internacional, y en esta instancia, intentar denunciar a Israel por supuestos crímenes de guerra. Un eventual paso para incluir al país como miembro de pleno derecho correspondería al Consejo de Seguridad.
