¿Águilas Negras reaparecen para amenazar congresistas?

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¿Águilas Negras reaparecen para amenazar congresistas?

28 de noviembre del 2017

Como hace unos pocos años, la mano negra quiere callar con balas que carecen de autores intelectuales, las distintas voces del pueblo, representadas en funcionarios, defensores de derechos humanos y periodistas.

Así lo dejan ver denuncias públicas elevadas por el presidente de la Cámara de Representantes, Rodrigo Lara y la congresista Ángela María Robledo, del partido Alianza Verde, que indican, que a través de un panfleto, supuestamente el Bloque Central, de las Águilas Negras, grupo narcocriminal reducto del paramlitarismo, busca callar con la muerte a varias mujeres que hacen parte de la vida nacional, entre ellas la representante Robledo.

Después de que Robledo diera a conocer la amenaza que llegó a su correo electrónico, en la que le exigen salir de la ciudad, el presidente de la Cámara, escribió una carta urgente dirigida al mandatario Juan Manuel Santos en la que rechaza la amenaza y solicita protección para la integridad de su representante.

La misiva que también va dirigida a las diferentes autoridades militares y de policía pide la defensa de la democracia, representada en los congresistas y exige firmeza e investigación del Estado frente a estos hechos.

La representante dio a conocer que esta amenaza a su vida e integridad se dio después de que el pasado viernes se publicara una imagen suya abrazándose con el líder del naciente partido político de las Farc, Rodrigo Londoño, más conocido como Timochenko, al final de un acto de reconciliación.

Pero las supuestas Águilas Negras no solo amenazaron a la representante de algunos bogotanos, sino que también extendieron su intimidación contra otras mujeres, a saber: Imelda Daza, Luz Marina Díaz, la senadora Claudia López, las periodistas Salud Hernández y Jineth Bedoya, y Ángela Anzola.

Al rechazo del represente Rodrigo Lara a estas amenazas, se unieron voces de la política nacional, defensores de derechos humanos y periodistas, que sintieron con este acto, un ataque directo a su trabajo.

Como lo escribe Ángela Robledo: “Unos escupen su odio, otros alistan las balas”.