¿Una amenaza de guerra?

10 de julio del 2018

Como si se tratase de una exposición, el diputado venezolano Pedro Carreño aprovechó una entrevista para lanzar una cruda advertencia a Colombia.

¿Una amenaza de guerra?

Como si se tratase de una exposición ante un maestro sobre el poderío militar de su país, el diputado venezolano Pedro Carreño aprovechó una entrevista con el periodista José Vicente Rangel para lanzar una cruda advertencia a Colombia.

Con diapositivas y un listado del armamento de las fuerzas militares bolivarianas, el funcionario detalló cómo en caso de que se materialice un ataque de Estados Unidos contra su territorio, procederían a devolver la agresión, pero hacia Colombia. Su principal objetivo serían los puentes ubicados a lo largo del río Magdalena, con el propósito de dividir el país en dos. Además, Carreño aseguró que Chávez dejó la revolución de Venezuela “blindada”.

“Le digo al pueblo colombiano que Juan Manuel Santos es un títere de los EE.UU […] En el ocaso de su gestión firmó el convenio con la OTAN […] y el presidente electo reuniéndose con el vicepresidente de ese país, con senadores como Marco Rubio, para decir que van a implementar acciones en Venezuela”, expresó inconforme el diputado.

Así mismo, Carreño señaló un mapa de Colombia y explicó cómo sería el ataque: “Venezuela no se va a quedar cruzada. Nuestro Sukhoi tendrán la responsabilidad de […] derribar los siete puentes que tiene el Magdalena”.

Luego hizo una descripción de sus supuestas fuerzas. Habló del sistema Antey 2.500 que tiene la capacidad de “detectar los aviones colombianos para derribarlos” y de la milicia nacional bolivariana que está preparada con tiradores expertos en el misil tierra aire Igla, para tumbar cualquier avión de combate. “El teatro de la guerra va a ser allá”, sentenció el diputado.

“Si en Vietnam sufrieron una derrota, acá van a tener 13.600 Vietnam (haciendo referencia al número de batallones disponibles). Van a morder el polvo de la derrota y será el acabose del imperialismo para que deje de meterse en los pueblos”, manifestó.

Toda esta puesta en escena se da apenas unos días después de que Iván Duque, como presidente electo, tuviera una agenda internacional que incluyó una reunión con el secretario de Estado de EE.UU, Mike Pompeo, en la que además de discutir asuntos internos, como la lucha contra las drogas, se trató la problemática del vecino país.

Duque, además, expresó su preocupación por la situación de Venezuela en Europa. Durante su paso por el Fórum Nueva Economía, en Madrid, el mandatario electo dijo que está dispuesto a ser un muro internacional contra Maduro y el chavismo si esto supone actuar con principios frente a la situación existente en este país, en el que -según dijo- sus dirigentes han hundido la economía y acabado con la democracia.

Carreño hace alarde de su poderío militar y amenaza a la nación que en los últimos 16 meses ha acogido a cerca de 820.000 de sus compatriotas que huyen de un Estado que no les ofrece las condiciones mínimas para tener calidad de vida; que enfrenta una terrible crisis de salud y de escasez de alimentos.

Queda en el aire una intención de desviar los lentes internacionales de lo realmente importante como ya es costumbre en el régimen venezolano, que en lugar de buscar soluciones para la triste realidad que enfrentan sus ciudadanos (y que a diario se hace evidente en las calles de Colombia a donde llegan a buscar su sustento), se dedica a lanzar amenazas en busca de generar una reacción.

Las incendiarias declaraciones de Carreño no han tenido una respuesta oficial ni de Santos ni de Duque, pero sin duda han generado reacciones de ciudadanos en redes sociales.

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