El confuso mensaje de Angélica Lozano en Twitter

foto: twtter

El confuso mensaje de Angélica Lozano en Twitter

11 de marzo del 2019

La actividad deportiva en apoyo a las denuncias de acoso sexual de las jugadoras de la Selección Colombia de Fútbol Femenino, contra miembros de su cuerpo técnico, no debería haber tenido tinte político y desde cuando esta actividad se planteó ese era el objetivo.

La jornada tuvo lugar en el Colegio Gimnasio Moderno en Bogotá. Allí se reunieron varias mujeres, entre ellas reconocidas periodistas, como Yineth Bedoya y líderes de la política como las candidatas a la Alcaldía de Bogotá: Claudia López, del Partido Verde, y Ángela Garzón, quien busca llegar al Palacio Liévano por el Centro Democrático, para jugar un ‘picadito’ como rechazo al anuncio de la Federación Colombiana de Fútbol, sobre un posible cierre de la liga profesional de fútbol femenino.

Ante los medios de comunicación que cubrieron el evento, la candidata del ‘uribismo’ dijo: “Aquí no importan las ideologías, aquí estamos mujeres de todas las profesiones y de todas las posiciones políticas reunidas para que todos nuestros derechos sean iguales.” Al final del evento se tomó una foto con la precandidata de los verdes, su rival política, acompañadas por la senadora Angélica Lozano, lo que confirmó dicho señalamiento.

La senadora Angélica Lozano, del Partido Verde, al parecer quiso también, a través de sus redes sociales, ratificar lo dicho por la candidata del CD y publicó la foto en cuestión pero acompañada del encabezado: “Bogotá va a tener alcaldesa”; un texto bastante polémico, que se volvió tendencia negativa para el Partido Verde y para ella misma. La senadora eliminó el tuit y fue algo peor.

La ola negativa a Lozano, a su partido y de paso a Claudia López, se dieron porque para muchos de sus seguidores el mensaje que estaba enviando era que si la alcaldesa de Bogotá no es Claudia, sería, sí o sí, Ángela Garzón, siendo, se supone, políticamente hablando, orillas opuestas.

Cientos de tuiteros ven, o sienten que el haber escrito “Bogotá va a tener alcaldesa”, abrazadas ella, Claudia y Ángela es un falta a los ideales que se defienden desde las banderas del Partido Verde. Dicen, y no se equivocan, que la lectura que deja este mensaje es de ambigüedad y que no está mal que sean amigas o compañeras de curul en su momento, pero que para evitar confundir a los ciudadanos sería mejor mantener las distancias políticas.

Angélica Lozano intentó salvaguardar su postura política, respondiendo varias de las críticas que recibió por el trino que muchos aseguran fue infortunado. La senadora escribió, por ejemplo: “¿De dónde sacan que apoyaría al CD? Era obvio y ultra evidente el juego de palabras apoyando a Claudia. Suponer la mala fe del otro, no contribuye a nada”.

En otra de las respuestas la senadora indicó que se está distorsionando el verdadero mensaje que pretendía enviar y que en su “trayectoria pública ha sido bastante claro que no tiene afinidad ni convergencia con el uribismo”.

La senadora borró el tuit con la foto y poco tiempo después lo republicó con el argumento de que lo había suprimido por los mensajes ofensivos contra Ángela Garzón, y por la ilógica crítica que contra ella (Lozano) se estaba haciendo, ya que la estaban tildando de uribista y de que sus votos están en favor del Centro Democrático. Pero las críticas no se detuvieron por borrar el mensaje.

Tal vez la senadora Lozano no apoya el Centro Democrático, tal vez la senadora no votaría por la hija de Angelino Garzón si en la consulta de los verdes gana Antonio Navarro Wolff, tal vez sí quiso jugar con las palabras para decir que su apoyo irrestricto es para Claudia López o para el Partido Verde al que pertenece, pero la verdad sí es que es un mensaje ambiguo, al que gramaticalmente le faltó un complemento para que fuese contundente.

Tal vez la inmediatez con la que se quiere publicar no permite releer y analizar todo lo que se está escribiendo y se termina publicando algo incorrecto o infortunado o entregando informaciones erráticas, así el objetivo haya sido el contrario.

Los personajes públicos no se pueden dar el lujo de cometer errores de este tipo, no porque tengan que ser perfectos, sino porque sus contradictores se lo cobran caro, pero duele más cuando quienes lo cobran, son sus mismos seguidores.