El debutante que afronta en un tsunami de críticas

26 de marzo del 2019

El arquero Mauricio Arboleda tuvo responsabilidad en los goles que recibió la Selección Colombia pero en redes le dieron ‘palo’.

El debutante que afronta en un tsunami de críticas

El debut de un profesional en el cargo soñado llega acompañado con ansiedad, miedo y hasta con inseguridades. Aunque es uno de los momentos más importantes de la vida, laboralmente hablando, también es uno de los de mayor dificultad emocional, por todas las presiones mentales y sociales que lo acompañan y más si ese momento es visto y seguido por millones de personas que, en gran numero, creen tener la potestad de criticar.

Alguien decía que el fútbol es muy fácil para quienes lo ven a través de una pantalla de televisión, o desde la tribuna; pero que otra cosa es estar parado en la cancha, viviéndolo realmente. Así debe ser, y no solo en el fútbol o en otro deporte, así debe ser en todas y cada una de la actividades de la vida, no solo hay que ponerse en los zapatos del otro, o en los guayos del otro, para saber cómo podría estar afrontando un momento específico, sino hay que estar ahí, en el mismo instante, en el mismo espacio del tiempo, para saber cómo actuaría cada uno; y cada uno, muy seguramente, dependiendo de incontables variables, actuaría o reaccionaría de diferentes maneras.

El debut del arquero Iván Mauricio Arboleda con la Selección Colombia de fútbol, frente a Korea del Sur, no fue el mejor, en cuanto a resultados se trata. Y no por el numero de goles que recibió, que fueron dos, sino por la forma en que el balón llegó al fondo de la red defendida por él.

Los críticos de fútbol, que son casi todos los hinchas de la Selección, algunos con conocimientos técnicos y otros sin ellos, le dieron ‘palo’ a Arboleda. Algunos tuiteros lo exaltaron como el artífice de la derrota del equipo nacional, cuando un equipo pierde o gana como lo que es, como un equipo. Pierden los 11 o ganan los 11.

Estar en el ojo de público y expuesto a la crítica mediática es estar en el ‘ojo del huracán’, y más si esa exposición pone al protagonista como carne de cañón en redes sociales, en las que expertos y no expertos creen tener la libertad de atacar sin misericordia. Bueno hay que aclarar que también hay quienes defienden a la víctima.

El fútbol no solo es un deporte, es una pasión, y eso en Colombia es un peligro, donde las pasiones se exageran y se extralimitan. Donde por ejemplo la política, la religión y obviamente el fútbol son temas sensibles.

Colombia es un territorio donde aún se matan por una camiseta, donde las víctimas pasan a ser culpables, donde las fallas son expuestas para generar burlas y matoneo o bullyng, como lo llaman las nuevas generaciones, quienes son precisamente quienes más lo denuncian pero quienes más usan las redes sociales para atacar o criticar sin sensibilidad pero con malicia. Entre más ofensiva sea la crítica, más seguidores se pueden tener.

Y no solo ha pasado con Arboleda, los ciudadanos critican todo y a todos a quienes puedan. Critican Nairo Quintana, si no llega de primero en las vueltas que corre. Critican a un boxeador nacional que ha perdido la medalla de oro. Critican a la Selección si pierde.

El ejemplo del arquero Arboleda y de las criticas que le llovieron, dan para pensar un momento si es justo que sean las redes sociales sea el entorno utilizado para lanzar piedras a la dignidad, al profesionalismo y a la honra, mientras que los errores propios quedan escondidos en medio de las puyas lanzadas a los demás.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO