Maduro, presencia non grata en el acto de AMLO

Maduro, presencia non grata en el acto de AMLO

1 de diciembre del 2018

La toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador como presidente de México dejó frases para la memoria de los mexicanos entre un ambiente solemne, pero también hechos curiosos que se han ganado la atención de los internautas. 

El principal de ellos, el acto de protesta contra la dictadura de Nicolás Maduro, uno de los dignatarios que debían asistir al Congreso en el que AMLO dio su primer discurso. Justo después de que los legisladores aplaudieran al presidente de Colombia, Iván Duque, en el saludo a los mandatarios que asistieron, tocó el turno del jefe de Estado venezolano, quien al ser nombrado recibió una contundente rechifla por parte de los asistentes. 

De inmediato empezó a hervir en rechazo el recinto, y surgieron gritos unánimes de “¡dictador! ¡dictador!”, contra Maduro, recordándole incluso a miles de kilómetros de distancia, que en su país natal su régimen totalitario ha generado una tragedia para los venezolanos. 

Si bien Maduro no se encontraba en el lugar puesto que estaba retrasado en su itinerario, los asambleístas mexicanos no dejaron pasar la oportunidad para expresar su malestar ante la presencia del dictador venezolano. 

López Obrador continuó rápidamente saludando a los demás mandatarios asistentes, entre los que siguió Lenín Moreno, presidente de Ecuador, y Evo Morales, presidente de Bolivia.

Mientras que funcionarios como José Miguel Vivanco, director de Human Rights Watch, eran los primeros en reaccionar al suceso, periodistas como María Alesia Sosa y Carlos Montero celebraban lo ocurrido. 

Jorge Ramos, célebre periodista de la cadena estadounidense Univisión, advirtió que ese pudo haber sido el motivo por el que Maduro no llegó a la toma de posesión de AMLO, para evitar ver con sus propios ojos la condena internacional que suscita: “Está bien que sepa que es rechazado en el mundo”. 

Tiempo después llegó el dictador venezolano cuando ya había terminado el acto en el Congreso, pero sí alcanzó a acudir a la recepción ofrecida por AMLO a los mandatarios en el Palacio Nacional. Al llegar al sitio, justo en la plaza de El Zócalo, también recibió rechiflas, pero al parecer no consciente de ello saludó a la multitud. 

Por otra parte, desde el vecino del norte y en tiempos en que las relaciones entre México y Estados Unidos no son las mejores, el presidente estadounidense Donald Trump no quiso asistir y, en su lugar, envió a su hija Ivanka Trump y al vicepresidente Mike Pence.

Generó polémica que los representantes de EE. UU. en el acto no se quedaron para la recepción en el Palacio Nacional, y partieron pronto de vuelta para su país. 

Más polémicas hubieran surgido del acto si hubiera asistido otro líder autoritario, en este caso Daniel Ortega de Nicaragua, quien a pesar de que acudieron a México varios de sus aliados, declinó la invitación. 

El periodista nicaragüense Carlos Fernando Chamorro comentó que tal hecho demuestra el aislamiento internacional de la dictadura de Ortega: “Antes canceló su participación en la Asamblea General de la ONU y en la Cumbre Iberoamericana”. 

Sin duda la toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador abre una nueva era en México pero, a la vez, demostró el rechazo regional a los tiranos de América Latina y los desafíos que tendrá AMLO con el vecino del norte.