El abuso sexual un crimen atroz contra los menores

3 de octubre del 2018

El aumento, en Colombia y el resto del mundo, de las cifras sobre delitos sexuales contra menores es alarmante, sin embargo lo que también está pasando hoy es que la comisión de estos delitos se denuncia más y la sociedad lo reconoce como un crimen atroz, sobre el que ya no se guarda silencio, pero […]

delitos

El aumento, en Colombia y el resto del mundo, de las cifras sobre delitos sexuales contra menores es alarmante, sin embargo lo que también está pasando hoy es que la comisión de estos delitos se denuncia más y la sociedad lo reconoce como un crimen atroz, sobre el que ya no se guarda silencio, pero para el que la humanidad no ha encontrado freno ni tampoco el castigo ideal.

Para quienes afirman que las condiciones de pobreza y falta de escolaridad de miles de familias colombianas, así como el hacinamiento en el que viven muchos, el uso del alcohol y drogas, la violencia y en general la carencia de lo más esencial para vivir dignamente son el caldo de cultivo para que se presenten los delitos sexuales contra los niños y las niñas, tal vez se les olvida que los abusos también los protagonizan personas de muy alto nivel académico y cultural como los altos prelados están siendo expulsado por violadores de menores.

KienyKe.com consultó la opinión de un experto en el tema, el doctor Oswaldo Posada, ex funcionario del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI de la Fiscalía, donde se desempeñó como investigador de la unidad de homicidios y desaparecidos, quien sostiene que la condición de abusador sexual no está relacionada con la condición social, o el entorno en el que vive sino que se trata de “un rompimiento de aspectos morales, que no es de condición social sino de oportunidades.” y dice también que estos depredadores son enfermos mentales “que requieren un re direccionamiento, porque una adicción se enfrenta con terapia psicológica y psicosocial”

Frente a la opción del cadena perpetua, e incluso la pena de muerte, para los que cometen delitos sexuales, el doctor Posada dice que el aumento o endurecimiento de las penas no son de gran utilidad y agrega: “Son mecanismos de control social, que de nada sirven para parar a estos personajes, no le pegamos sino al 10 por ciento del abuso sexual, lo que se denuncia es ínfimo frente a lo que realmente pasa. Es un tema de salud publica y hay que abordarlo con prevención a través de la educación”.

En el más reciente informe del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses se evidencia como el crecimiento de estos delitos -al menos de los denunciados- parece imparable, en solo dos años y medios el aumento fue de 41.64 por ciento, por cuanto se pasó de 10.878 casos denunciados en el año 2016, a 15.408 entre enero y agosto del presente año.

Las niñas son las principales víctimas según Medicina Legal y las gráficas son aterradoras, en el presente año, por ejemplo, las menores abusadas sumaron 13.072 y los niños 2.336, al tiempo que se señala que las edades en las que más abusos ocurren oscilan entre los 10 y los 13 años. Otro de los aspectos doloroso de las cifras es que es en este rango de edad en el que se presenta la mayor frecuencia de ataques sexuales, con un índice de 23,4 casos por día.

Los abusos por lo general provienen de personas desconocidas, pero familiares y amigos también cometen estos delitos, que muchas veces se quedan impunes porque los niños abusados por los general no cuentan por temor a que no les crean o porque se sienten culpables.

Hoy están saliendo a la luz infinidad de testimonios desgarradores de adultos que señalan a quienes violentaron su intimidad cuando apenas eran unos infantes, como el del chileno Juan Carlos Cruz, quien logró que el Papa Francisco lo escuchara para denunciar a Fernando Karadima un sacerdote de su país, para que hiciera algo contra quien lo había violado una y otra vez siendo niño y adolescente .Varios meses después el santo padre expulsó al cura que no solo había abusado de Cruz sino de un buen número de niños más.

Y como el Mío Cid Campeador, la fallecida senadora del Partido Verde Gilma Jiménez, está ganando una batalla después de muerta, la de que se imponga en Colombia la Cadena perpetua para los violadores de niños, niñas y mujeres.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO