¿La castración química es suficiente?

¿La castración química es suficiente?

26 de abril del 2018

El debate no es de ahora. Desde hace varias legislaturas se busca que los violadores, sin importar que las víctimas sean mayores o menores de edad, paguen una amplia condena o tengan castigos verdaderamente justos.

En los últimos años, después de conocer casos aberrantes que se han convertido en mediáticos, como  la violación y asesinato de la pequeña de 7 años Yuliana Samboní, a manos del confeso Rafael Uribe Noguera, en Colombia se habla de pena de muerte, cadena perpetua, castración química y otras condenas.

La senadora Gilma Jiménez, fallecida en abril de 2013, fue una de las congresistas que impulsó con fuerza el proyecto de ley para que los abusadores de niños tuvieran como castigo la cadena perpetua, pero murió sin que su bandera política, apoyada por la ciudadanía, fuera Ley de la República. Se hundió en el Congreso.

Según cifras oficiales de Medicina Legal, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar  y otras instituciones, cada día son abusados, aproximadamente 48 niños. Esto indica, con matemáticas básicas, que al mes lo son vulnerados 1.440 y al año unos 17 mil menores son víctimas de sádicos, pervertidos, pornográficos y demás.

Por estos días la noticia es que el Senado aprobó en segundo debate un proyecto de ley que busca la castración química voluntaria de los abusadores sexuales; dicha iniciativa, impulsada en esta oportunidad por la senadora Maritza Martínez, busca disminuir el índice de abuso sexual contra menores, que en Colombia es alto.

Por ser una alternativa voluntaria, la ponente del proyecto explicó que: “Esto no es que se le entregue el medicamento y él vera si se lo toma o no. Esto es bajo la vigilancia permanente del Gobierno Nacional. El Gobierno tiene que regular qué tipo de medicamentos. Hoy existe una oferta en los países donde ya se utiliza la castración química, pero hay que incluirlos dentro de las opciones que va a tener Colombia”.

Este proyecto también contempla un aumento significativo en las penas qué van de 300 a 500 meses de prisión para el delito de acceso carnal violento con menor de edad y de 180 a 360 meses de prisión para el delito de acto sexual violento con menor de edad.

Asimismo se establece que los abusadores sexuales que hayan pagado penas privativas de la libertad estén plenamente identificados digitalmente para siempre tener un control de su ubicación.

Después de tres iniciativas para adoptar la cadena perpetua para violadores de niños, todas caídas en el Congreso; y un referendo que buscaba lo mismo, que tampoco fue aprobado; esta iniciativa que busca inhibir la testosterona del individuo, para muchos representa la solución al problema. Pero otros opinan que es poco para un abusador, que lo que merece es una cadena perpetua o la misma pena de muerte.

Kienyke.com se entrevistó con el doctor Carlos Valdés, director de medicina legal, quien desde la ciencia fue categórico en afirmar la castración química para agresores sexuales es algo inocuo. “Eso es como si pensáramos que la violencia sexual en Colombia radica en la bioquímica del cuerpo humano y le echamos la culpa a la testosterona y eso es ridículo. La violencia sexual en Colombia radica, primero, en que somos un país con una tradición de violencia; segundo, la violencia afecta especialmente a nuestros niños y niñas que es la población más desprotegida del país”, aseguró el especialista.

“A mi juicio, como director del instituto y basado en la ciencia, creer que con la castración se soluciona este problema es una verdadera falacia” concluyó el doctor Valdés.