Rifirrafe entre Alfredo Ramos y Claudia López

22 de junio del 2018

Han pasado 48 horas desde que en la plenaria del Senado se dio un rifirrafe que, por lo menos en las redes sociales, ha dado y dará de qué hablar. Tanto ha sido el revuelo que generó el choque de trenes entre Claudia López y Alfredo Ramos Maya que distintos sectores de la política colombiana […]

Rifirrafe entre Alfredo Ramos y Claudia López

Han pasado 48 horas desde que en la plenaria del Senado se dio un rifirrafe que, por lo menos en las redes sociales, ha dado y dará de qué hablar. Tanto ha sido el revuelo que generó el choque de trenes entre Claudia López y Alfredo Ramos Maya que distintos sectores de la política colombiana se dividen a favor de alguno de los bandos.

López, a quien algunos tildan de exagerada, lamentó que ningún senador rechazará el insulto de Ramos. El senador del Centro Democrático, como se evidencia en el video que compartió López, le dijo: “Hijue….”. La respuesta de la congresista del Partido Verde fue: “Senador Ramos, no soy hija de una puta. Mi mamá es docente”.

Para los colombianos que navegan en las redes sociales es evidente que las tendencias políticas de López y Ramos son opuestas. Sin embargo, no perdonan el insulto del senador. Tampoco la exasperación de quien fuera fórmula vicepresidencial de Sergio Fajardo, excandidato a la presidencia.

Álvaro Uribe, cabeza del Centro Democrático, dijo sobre este tema que “los insultos de Claudia eran su valeriana”. El expresidente piensa que para tener respeto hay que ofrecerlo. Dar para recibir, como dicen los colombianos.

Algunos de los cibernautas que opinan sobre el tema concuerdan en que la senadora también se ha pasado de tono y en varias ocasiones ha tenido que pedir disculpas públicas por varios comentarios fuera de lugar como el realizado a Germán Vargas Lleras cuando lo catalogó de “hampón”.

Sin embargo, otros señalan que a pesar de que López pueda generar respuestas negativas, nunca un insulto será solución. Esto como prueba de que Colombia puede ser un país tolerante.

Pero sin importar quien tenga la razón, los colombianos solo esperan que en las plenarias del Senado, como debería ser, se planteen temas de estructura social y económica. Que el debate se arme en pro del país y que el Congreso no se convierta en una lucha de egos ni de extremos políticos.

Uno de los ejemplos es la consulta anticorrupción que se llevará a cabo el próximo 26 de agostó como confirmó el Consejo Nacional Electoral. Con esta propuesta se busca reducir el salario de los congresistas, que en la actualidad devengan 40 salarios mínimos, es decir 31.331.821 millones de pesos, entre otras iniciativas como castigar los malos manejos políticos en Colombia.

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