¿En Colombia hay libertad de prensa?

¿En Colombia hay libertad de prensa?

3 de mayo del 2018

Este jueves 3 de mayo se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Una fecha que debería ser de festejo, pero que en países como Colombia sirve como recordatorio de lo mucho que falta por hacer  para que el ejercicio del periodismo se haga sin ningún tipo de restricción, amenaza o intimidación.

Es verdad que ya no nos encontramos en la época del narcotráfico, en el que los grandes capos encargaban atentados contra periodistas, como sucedió con Guillermo Cano en 1986, quien murió por orden de Pablo Escobar por atreverse a publicar en el diario El Espectador las conexiones que lo vinculaban con narcotráfico.

Tampoco vivimos la guerra sin cuartel entre Ejército, Farc y AUC, otra época nefasta para este oficio, que dejó como resultado el derramamiento de sangre de muchos periodistas y el silenciamiento de otros tantos.

Pero no por eso nos encontramos ante un mejor panorama. En el informe de libertad de expresión para el 2017 de la Fundación de Libertad de Prensa (Flip) pone en evidencia la lamentable situación que atraviesa el periodismo en la actualidad. En el pasado año se registraron 310 ataques a la prensa, 43% más que el 2016, siendo Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca los territorios más afectados.

Estos ataques se expresan en fallos judiciales, amenazas, exigencias de eliminación de contenido publicado y agresiones digitales en especial a mujeres periodistas. Lo que más preocupa de estos hechos es que las redes sociales y las demás herramientas digitales han servido para ocultar la identidad de los agresores. De igual forma, aumentaron en un 47% los ataques a periodistas por parte de funcionarios públicos.

Aunque no todos los casos se llegan a conocer, a lo largo del último año fueron varias las situaciones graves en contra de profesionales que cumplían con su función de indagar, investigar y divulgar información a la opinión pública. Un ejemplo de ello es el de Ricardo Ruidíaz, periodista de Colmundo Radio, quien fue víctima de seguimientos, llamadas y amenazas que derivaron en que el 23 de noviembre de 2017 un desconocido arrojó un artefacto, al parecer una granada, al vehículo en el que se transportaba, el cual le fue dado por la Unidad Nacional de Protección. 

También se recuerda que la banda delincuencial Águilas Negras amenazaron con una carta acompañada de dos balas a José Luis Mayorga, director de la Agencia de Reporteros Sin Fronteras. Todo por denunciar las acciones de la organización criminal desde este medio de comunicación.

A Jefferson Beltrán, subdirector del programa La Noche de RCN le robaron un computador portátil y dos discos duros en los cuales se encontraba la información recogida durante meses acerca de extorsiones del ELN y las disidencias de las Farc en los departamentos de Arauca, Guaviare y Caquetá.

Estos son solo unos pocos ejemplos. Los años han pasado, pero en Colombia siguen existiendo graves violaciones de libertad de prensa. La situación es tan crítica que según el ranking de Periodismo Sin Fronteras publicado el pasado mes de abril el país ocupó la posición 130. Cuba, México y Venezuela son los únicos en la región que ocupan puestos más bajos.

Aunque las cifras no sean para festejar, este día sigue siendo una celebración para todos los periodistas que aman su profesión, que a pesar de las difíciles condiciones continúan con su labor. En redes sociales la fecha ha sido tendencia durante horas, sirviendo también como un espacio de denuncia. Un pequeño reconocimiento a este oficio de valientes, importante en toda sociedad democrática porque, después de todo y como diría la periodista Carmen Aristegui, la libertad de expresión es la madre de las libertades.