Cuando los sospechosos quedan libres

25 de agosto del 2018

En abril de 2017, un juez de garantías dejó en libertad a “alias Calvo” y “alias Barbas” quienes portaban explosivos que al parecer planeaban instalar en una entidad de salud en el sur de Bogotá, y a pesar de haber sido capturados con la prueba en la mano, el fundamento para desestimar la imputación por […]

Centro Andino

En abril de 2017, un juez de garantías dejó en libertad a “alias Calvo” y “alias Barbas” quienes portaban explosivos que al parecer planeaban instalar en una entidad de salud en el sur de Bogotá, y a pesar de haber sido capturados con la prueba en la mano, el fundamento para desestimar la imputación por terrorismo que hizo el juez de garantías fue que la carga no había explotado.

Tres meses después estos mismos personajes fueron señalados y detenidos bajo la sospecha de formar parte del grupo terrorista Movimiento Revolucionario del Pueblo, MRP que colocó y detonó la bomba en un baño del Centro Andino en la capital y que dejó tres muertos, varios heridos y mutilados. La Fiscalía que tenía pruebas de que se trataba de dos explosivistas del grupo terrorista, había insistido un día antes ante otro juez de garantías que le dictara orden de captura a uno de los dos personajes, pero no lo logró.

Hoy de nuevo estos dos hombres salen a la calle junto con nueve detenidos más, por decisión del juez 10 de garantías con el argumento de que la solicitud de prorrogar la detención de los sospechosos hecha por la Fiscalía, se hizo después de vencido el término para hacerse y que a los detenidos no se le podía mantener bajo arresto después de un año en que no se les ha resuelto su situación.

La Sala disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, cuando el juez negó el encarcelamiento de “alias Barbas” y “alias Calvo” en abril de 2017, ordenó una investigación en torno a esa decisión. A la fecha no se conocen los resultados y si los hubo al parecer no surtieron efecto porque el segundo juez al que apeló la fiscalía días antes del atentado en el Andino tampoco aceptó la petición de cárcel y ahora el juez 10 de garantías dejó en libertad a estos dos hombres y a nueve más.

La Vicefiscal Maria Paulina Riveros quien está a cargo de vigilar el proceso por el atentado en el Andino, con la decisión del juez décimo de garantías también anunció una investigación por la supuesta demora en la solicitud de prórroga de la detención de los once sospechosos del atentado en el Centro Andino que quedarán libres.

Otro de los sospechosos de participar en el acto terrorista contra el centro Andino, conocido con el alias de Talibán también quedó en libertad hace un tiempo por orden de una jueza, quien encontró que se cometió un error en la motivación cuando se solicitó su arresto, la fiscalía apeló inmediatamente la decisión judicial y la jueza aprobó su detención pero el hombre, considerado pieza clave en los actos terroristas del MRP, había huido.

Situaciones como esta hacen que cuando los jueces toman decisiones que a la sociedad le incomodan, defiendan su postura atribuyendo a equivocaciones cometidas por otras instancias el haber dictado la medida que consideran justa, porque al detenido se le violaron sus derechos.

Con la implementación del sistema penal acusatorio se introdujo en Colombia la figura del juez de control de garantías, para ejercer la revisión estricta, de una importante franja de actuaciones penales, en las que se involucran derechos fundamentales de las personas sometidas a la acción penal del Estado, el juez es un garante de que se respeten esos derechos. Y esta es la justificación de los jueces de control de garantías cuando toman las decisiones.

La rigurosidad en las capturas, el cumplimiento de las normas, de los tiempos que fijan las leyes y muchas otras acciones más deben ser tenidas en cuenta, porque por muy culpable que parezca una persona que es capturada, los jueces de control de garantías deben hacer que se le respeten sus derechos fundamentales. Y si se cometen errores que violan esos derechos a los jueces les toca aplicar la norma que más le convenga al detenido y la Fiscalía, la Policía o cualquier otro organismo tendrán que revisar como se están llevando a cabo las capturas y evitar cometer los errores que le permiten a muchos delincuentes quedar libres.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO