Censo: entre el “descache” y el “oso”

Censo: entre el “descache” y el “oso”

25 de septiembre del 2018

“El reloj del DANE está descachado”. Estas fueron las contundentes pero honestas palabras de Juan Daniel Oviedo, director de la entidad, ante las consultas de los diferentes medios de comunicación porque según las proyecciones que tenía el departamento de estadística no somos 50 millones de personas en Colombia sino menos.

La descripción de Oviedo hizo referencia a que en los últimos 13 años no se ha actualizado el sistema de medición que permite saber con certeza cuál es el número de habitantes del país. Y que, ajustado el mecanismo, permitió caer en cuenta de que la cifra era incorrecta, además, para saber la real, habrá que esperar al menos otro mes.

Luego de que no se cumpliera con la entrega del Censo Poblacional en la fecha inicialmente expuesta (22 de septiembre), se dio un segundo plazo que extiende esta tarea hasta el próximo 30 de octubre. El mismo tiene el propósito de hacer la colecta de datos de los 57 municipios del país que hacen falta y así completar el reporte en un 100 %, ya que no se pudo lograr por algunos problemas adicionales que presentaron a lo largo del conteo.
Según Oviedo, el proceso tuvo una serie de piedras en el camino con nombre propio: déficit presupuestal con el que la nueva administración se enfrentó, condiciones climáticas y problemas de seguridad, especialmente en zonas del Catatumbo y del Cauca (donde hubo protestas campesinas), además de Tumaco, en donde el terror de alias ‘Guacho’ se sumó a los imprevistos.

Además de estar “triste” por no cumplir con la fecha de entrega, Oviedo hizo hincapié en el censo electrónico, porque según él, se implementó debido a que era una innovación en todo el territorio suramericano, que Colombia quiso explorar y no le fue tan bien como se esperaba.
“La infraestructura tecnológica se encuentra bastante rezagada”, agregó para La W.

Respecto a este tema se generó una falla que recae en la falta de sensibilización a la población para entender lo que era el censo electrónico. “Simplemente hubo una mala percepción”.

Los colombianos no confían en la información que se expone en la Internet debido a que muchos no están ni siquiera familiarizados con el uso de una computadora y algunos utilizan la misma clave para diferentes plataformas. Son esos aspectos tan básicos y la falta de educación tecnológica las que hicieron que el eCenso fracasara. “Muchos se negaron a hacerlo por esta vía, aumentando el trabajo de quienes empezaron a hacerlo puerta a puerta”.
“Hicimos el oso porque era la primera vez que lo hacíamos”, sentenció el director.

A pesar de que se haya planeado bajo los mejores estándares, a la hora de la verdad no funcionó y en pleno cierre de gobierno, como explicó Oviedo, se entró de manera acelerada a realizar el despliegue del proceso.

Por ahora se espera que los informes que se entreguen estén bajo la lupa de revisiones técnicas estrictas y se hagan lo más pronto posible para enmendar lo que se hizo mal.

Las protestas que se realizaron en 123 municipios de Boyacá a principios del mes de septiembre tampoco ayudaron a que se realizaran las labores como se esperaba. Censistas de esa región de Colombia alegaron por la falta de pago de las prestaciones sociales, transporte, liquidaciones y subsidios de la empresa Seleccionemos de Colombia.

El DANE expresó, a modo de conclusión, que la cantidad de dinero invertida, que es más de medio billón de pesos, aparenta ser una gran suma de dinero para un trabajo estadístico de esta talla y de ser estudiado el monto destinado al proyecto, la nueva administración de la entidad tendrá la tarea de investigar las razones de este costo. Finalmente, el propósito es saber cuántas personas hay hoy en día en el país, ya que es una herramienta fundamental de planeación.

El “descache” y “el oso”, como se ha querido comunicar con humor deben ser asumidos con responsabilidad para contar con un dato fiable. Al parecer, apenas somos poco más de 41 millones de colombianos.

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