El Polo Democrático vive su propia semana de pasión

1 de abril del 2015

Muerte de Carlos Gaviria golpearía débil alianza dentro de corrientes de izquierda.

Clara Lopez

El Polo Democrático vive por estos días los dolorosos por cuenta de una sentida división en su interior que amenaza con opacar la campaña a la alcaldía de Clara López.

La Semana Santa, sin duda alguna, tendrá que ser de reflexión para los militantes del principal partido de izquierdas, pues a la controversia surgida entre López Obregón y el senador Jorge Enrique Robledo por culpa de una lista -al parecer uribista- que se coló en la elección de delegados para el IV Congreso del Polo, se suma la inesperada muerte de uno de sus baluartes, el exmagistrado Carlos Gaviria Díaz, en quien la exalcaldesa había puesto su esperanza como el hombre capaz de limar asperezas con las corrientes más extremas de la izquierda.

Aunque no había tenido visibilidad en los medios de comunicación, el excandidato presidencial Gaviria Díaz se había convertido en la apuesta de Clara López para reconstruir la débil alianza que había conseguido con el Moir ,liderado por el senador Robledo, y una nueva tendencia representada por el también senador Alexander López Maya.

Dicha alianza se debilitó desde el momento en que Clara decidió apoyar el proceso de paz y jugársela por Juan Manuel Santos en las pasadas elecciones presidenciales. Robledo le pasó la cuenta de cobro hace unos días, denunciando que para el IV Congreso del partido se coló una lista de delegados influenciada por el concejal Orlando Santiesteban, quien tiene bastante afectos por el uribismo.

El influyente senador Robledo denunció en una carta enviada a Clara López que no se puede permitir la injerencia de otras colectividades en las decisiones internas del Polo, y mucho menos de una corriente de derecha. Mediante otra misiva, la candidata a la alcaldía capitalina respondió que los reclamos de Robledo sólo se debían a una rencilla ‘sectaria’.

Clara López tendrá, en esta semana de reflexión, que pedir al altísimo que le envíe un nuevo mediador para bajarle el tono a las denuncias y ataques del senador Robledo, y evitar así que su campaña se vea empañada por las diferencias internas en su partido, lo que podría restarle votos y le pondrían en peligro su apreciado puesto como la más opcionada para ganar la carrera por el Palacio de Liévano.

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