Fajardo ¿un candidato con ‘rabo de paja’?

10 de diciembre del 2017

Sobre el candidato presidencial hay investigaciones que podrían complicarle él panorama.

Fajardo ¿un candidato con ‘rabo de paja’?

La ‘Coalición Colombia’, de Fajardo, Claudia López y Robledo, que ha tenido altibajos en las últimas semanas, al punto que se creyó había sido una alianza efímera, diluida por egos y aspiraciones políticas, eligió en las últimas horas al exgobernador de Antioquia como el candidato a la Presidencia.

Al parecer la más reciente encuesta de intención de voto, de la firma Invamer, en la que Fajardo lidera con el 17.8%, habría sido determinante para que el exgobernador fuera el candidato oficial de esta alianza, obligando a sus compañeros dar un paso al costado y aspirar nuevamente al Senado de la República.

Pero aunque la crisis de la alianza, que se agudizó cuando Sergio entregó las 981.625 firmas ante la Registraduría para inscribir su candidatura presidencial, parece que se ha esfumado y las cosas en materia de números, jugando con las cifras de Invamer, pintan bien para ‘Coalición Colombia’, hay hechos del pasado que el nuevo precandidato debe y tiene que aclarar antes de tomar las banderas de la anticorrupción, que a gritos inició Claudia López en el recinto del Congreso.

En su más reciente columna de opinión, María Isabel Rueda dice que aunque “Sergio es, indudablemente, un símbolo anticorrupción… le falta explicar”:

1. ‘El elefante’ de la Biblioteca España, una megaobra orgullo de la administración Fajardo que hoy en día está cerrada por problemas de cálculos en la construcción y ha tenido que ser parcialmente demolida.

2. El fracaso de los parques educativos, otra obra insigne de Fajardo que según reportes de prensa solo están funcionando correctamente 22 de 80 que la gobernación de Fajardo creó. Un reportaje de El Colombiano dice que 28 de ellos operan con alguna restricción, que uno está suspendido, que otro está en ejecución y que siete no existen.

3. La supuesta acusación de la Contraloría de que violó la regla fiscal en un 0,9 por ciento por gastar más de lo que le entró. Frente a este tema el secretario de Hacienda de Antioquia, Adolfo León Palacio, confirmó alguna vez en entrevista que a causa de que los gastos de la administración departamental de Fajardo superaran los ingresos, la deuda de Antioquia se elevó, originando así que por primera vez el departamento incumpliera la Ley 617 de desempeño fiscal y que tuviera un gran déficit. En la administración Fajardo el desempeño fiscal y financiero de Antioquia quedó en el puesto 18 sobre 32 departamentos, según Planeación Nacional.

4. Gastos millonarios en publicidad. Según registros de la Auditoría General de la Nación, Fajardo, durante la gobernación, gastó más de 89 mil millones de pesos en divulgación, publicidad y campañas para mostrar sus obras de gobierno, siendo en su nombre una de las cifras más altas en este tipo de rubros.

5. Descenso del ‘ranking’ educativo del departamento. Aunque uno de los proyectos bandera de Fajardo fue la educación y dentro de sus proyectos estaba convertir a Antioquia en la más educada del país, lo cierto fue que el ranking en esta materia bajó del puesto 6 al 12. Los críticos lo atribuyen a una mala estrategia para mejorar la calidad.

6. La controvertida negociación de Orbitel. Siendo Sergio Fajardo alcalde de Medellín, la junta directiva de EPM, (presidida por Fajardo) aprobó la compra de un paquete de acciones por un valor de 85 millones de dólares, pero investigaciones de la Contraloría General de Medellín evidenciaron que el valor real de estas acciones era de 33.1 millones de dólares, lo que representó un sobre costo de 55.9 millones de dólares.

7. Hidroituango. Un macro proyecto de la administración Fajardo que está en el ‘ojo del huracán’, del que denuncian es solo un cascarón sin mayores funciones, solo de monitoreo que no le genera recursos al departamento y que desangra las arcas de Antioquia con rubros anuales de casi 10 mil millones de pesos para su funcionamiento. Ahora se investiga la relación del proyecto Hidroituango con la firma brasileña Camargo Correa, acusada, como Odebrecht, de pagar sobornos en América Latina para la adjudicación de contratos.

Aunque hoy, cuando Fajardo celebra su candidatura presidencial, debe ante todo hablar con claridad sobre las investigaciones que sobre él existen, uno, porque se lo debe a los antioqueños, a sus seguidores y al país que pretende gobernar; y dos, porque no puede levantar la bandera que le ha dado importancia y renombre político: la lucha contra la corrupción, pesando sobre él investigaciones se tipo administrativo, disciplinarias y hasta penales. Como dice el dicho, ‘El que tiene rabo de paja no se debe arrimar a la candela’.

Lea aquí la columna de opinión de María Isabel Rueda

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