Trump desestabilizó Medio Oriente

Trump desestabilizó Medio Oriente

15 de mayo del 2018

Los ojos del mundo entero están puestos en la actual situación en Medio Oriente. Se siente en el ambiente la cercanía de una guerra que amenaza la estabilidad, no solo de la región, sino de las naciones que centran en ella sus intereses.

Esta vez los protagonistas son Israel e Irán, con Estados Unidos como ingrediente especial, avivando el fuego debido a las incendiarias posturas y decisiones de Donald Trump.

Es que es precisamente el mandatario norteamericano el que llegó a alterar la ya de por sí inestable relación de los países de Oriente Medio. Su primera estocada fue trasladar la embajada de EE. UU. de Tel Aviv a Jerusalén, un territorio en disputa que ante las Naciones Unidas no pertenece ni a Israel ni a Palestina, países que por décadas han peleado por motivos culturales, históricos, religiosos y por la posesión de la Ciudad Santa.

No solo los países musulmanes reaccionaron en contra de esta medida. La Unión Europea y la ONU pidieron a Trump revertir la decisión, pero como ya es típico en su accionar, no dejó que otros interfirieran y siguió adelante pese a las advertencias.

El traslado se llevó a cabo este fin de semana, y no pasaron 24 horas cuando se registraron protestas en Jerusalén, que a la fecha arrojan una cifra de 61 palestinos muertos en Gaza. Es probable que la intención de Trump no haya sido esto, sino demostrar su respaldo al gobierno israelí, uno de sus principales aliados. Sin embargo, lo que logró fue que el mundo musulmán volviera a poner sus ojos en los hebreos.

Ahora la situación es tan inestable, que muchos se atreven a hablar de una posible guerra, que no tiene como referencia solamente el tema de la embajada, sino otra medida de Trump que logró afectar aún más la región: el presidente decidió retirarse del pacto nuclear multilateral entre naciones europeas, Rusia e Irán, con el que se buscaba que este último cesara sus actividades nucleares a cambio de frenar sanciones económicas. Trump prometió acabar con las políticas de Obama que consideraba “desastrosas”, y una de ellas era este pacto.

Algunos expertos consideran con la retirada pretendía ejercer presiones para que Irán cesara su intervención en Siria y el financiamiento al gupo terrorista Hezbulá. La estrategia es no comprar petroleo al país, a menos que cambie su accionar. Pero esto no funcionará si los demás países del acuerdo siguen negociando con los iraníes. La Unión Europea aseguró que prefiere la estabilidad en lugar seguirle el juego a Trump.

Para muchos es sospechoso que tras el anuncio, Israel, eterno enemigo de Irán, denunciara que este país lanzó en su contra cerca de 20 misiles desde Siria, en los Altos de Golán, acción a la que respondió con un contraataque.

“A quien nos ataque le responderemos siete veces más fuerte, y a quienes se preparen para hacernos daño, nos les adelantaremos. Así lo haremos en el futuro”, aseguró el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu.

Desde entonces la situación es tensa. El principal aliado de Estados Unidos en Medio Oriente y su principal enemigo en un juego de ataques y contraataques que puede salirse de control en cualquier momento. Todo esto aderezado con viejos conflictos como la guerra en Siria y la disputa entre Israel y Palestina. Mientras tanto, Trump sigue haciendo realidad sus polémicas propuestas de campaña mientras el mundo trata de evitar una guerra.