La “posesión”, una semana tortuosa para Maduro

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La “posesión”, una semana tortuosa para Maduro

13 de enero del 2019

Entre el desconocimiento a su legitimidad proclamado por la mayor parte de la comunidad internacional, la continuación del éxodo masivo y una crisis hiperinflacionaria del 1.700.000%, e incluso la aparición de un mandatario paralelo designado por la oposición y la OEA, el inicio del mandato de Nicolás Maduro no es ninguna primavera para el régimen chavista.

Si la dictadura que se cierne sobre el país vecino pensaba que tal vez los venezolanos y el mundo olvidarían los acontecimientos que en 2017 dejaron de facto al país sin Legislativo ni independencia de poderes, y reeligieron a un gobierno entre numerosas denuncias de fraude, se llevó en los últimos días una sorpresa.

Esta comenzó a darse con la asertividad mostrada por el Grupo de Lima al anticipar el 4 de enero que no reconocería a Maduro como legítimo mandatario de los venezolanos. El hecho fue respaldado por gran parte de las naciones de la región, con Iván Duque, presidente de Colombia, como una de las voces más activas al respecto.

La Organización de Estados Americanos se sumó de distintas formas a la presión internacional, especialmente calificando de “ilegítimo” el segundo mandato presidencial de Maduro ante lo ocurrido durante 2017 y su cuestionada elección.

Voces desde el régimen chavista se mostraron especialmente indignadas frente a las acciones diplomáticas tomadas desde distintas naciones e instancias del globo, tal como la del canciller Jorge Arreaza.

La respuesta airada del régimen llegó a escalar al punto de que, el pasado 10 de enero, Maduro dio un plazo de 48 horas al Grupo de Lima y a los demás actores internacionales, de rectificar en su desconocimiento a la legitimidad del mandato, de lo contrario habría “medidas” retaliatorias.

Un día después, se llegó al curioso hecho de una posesión entre la casi completa soledad internacional. El dictador tuvo que recurrir a mencionar a Osetia del Sur (nación reconocida por solo 5 países en el globo), para ampliar la lista de saludos durante su discurso.


En su momento en diálogo con KienyKe.com, el politólogo Ronal Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, cuestionó cómo Venezuela se reataliaría ante la comunidad internacional: “En este momento no tiene el aparataje estatal o diplomático para hacerlo. Su cuerpo diplomático en el exterior vive de las deudas. Y en Venezuela, los cuerpos diplomáticos extranjeros están reducidos a lo mínimo. No habría efectos sino contra su régimen”.

A pesar de que numerosos gobiernos de la región se sumaron contra el reconocimiento a Maduro, y de que ya se cumplió tal plazo, de momento no se anuncian tales medidas desde Caracas.

La tortuosa semana para el régimen termina con la proclamación de un presidente paralelo por la Asamblea Nacional (Parlamento) controlada por la oposición, una acción apoyada por la OEA. Juan Guaidó fue electo en una acción orientada a minar la legitimidad del mandato de Maduro, aunque con poco alcance teniendo en cuenta que se trata de un régimen totalitario.

Este domingo, Guaidó fue detenido por la fuerza más radical de la dictadura, el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), lo que desató nueva condena por parte de la comunidad internacional. El opositor fue liberado horas después.

El pulso se mantiene en Venezuela y tal como parecen indicar los primeros días de su nuevo y cuestionado mandato, Maduro no tendrá fácil seguir orientando su régimen con un norte totalitario entre el aislamiento internacional y, cada vez más directamente, con el malestar y hartazgo de los venezolanos.

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