HONDA DESPUÉS DE LA INUNDACIÓN

7 de mayo del 2011

La gente dice que el Magdalena recuperó lo suyo. El río arrasó con al menos 20 metros en cada rivera.

HONDA DESPUÉS DE LA INUNDACIÓN

Honda ya no es el cruce congestionado de caminos entre Manizales, Medellín, Bogotá y el río Magdalena. Seis kilómetros antes de llegar al puente sobre el río, están sepultados por la tierra cerca de 150 metros de vía. Los taxistas dicen que los trabajos de remoción de tierra tardarán al menos un año, mientras en la Terminal de Buses de Bogotá hablan de dos o tres semanas. Decenas de restaurantes de carretera cerraron sus puertas, y los habitantes que perdieron sus viviendas viven en cambuches de plástico construidos en medio de algunas calles. A pesar de la fuerte corriente del río, los pescadores continúan aventurándose en las aguas en busca de nicuro, bagre y una extraña “subienda” de capaz que nadie se esperaba. Su piel viene manchada de amarillo, una señal que los pescadores interpretan como que se trata de peces que estuvieron mucho tiempo en aguas represadas que el invierno sacó de su cauce para llevar al gran río.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO