El homenaje de Time a la búsqueda de la verdad

El homenaje de Time a la búsqueda de la verdad

11 de diciembre del 2018

La portada del personaje del año de la revista Time es un ícono periodístico y un referente mundial del que siempre se tiene que hablar; los líderes del planeta, absolutamente todos, quieren ser algún día de su vida el personaje del año de dicha publicación y este martes Time quiso homenajear la lucha que por la verdad y su oficio han tenido que dar algunos periodistas alrededor del planeta. El personaje del año 2018 para la revista Time son ‘Los guardianes’, nombre que le designó a periodistas que han sufrido en carne propia la presión de los poderes por ocultar información.

Por primera vez en la historia de la revista, el personaje del año, reconocimiento que es compartido, es una persona fallecida: el periodista saudí Jamal Khashoggi, asesinado el pasado 2 de octubre dentro del consulado de su país en Estambul y quien desde el día de su muerte se convirtió también en ícono mundial y referente de la libertad de prensa y de la batalla contra la censura y el silencio obligado.

‘Los guardianes y la guerra por la verdad’ es el título de la portada del año 2018 de Time, que el comunicador saudí asesinado, aparentemente por orden del príncipe saudí Mohamed bin Salám, comparte con otros periodistas quienes para la publicación han sido guerreros en el desarrollo de su oficio. Los periodistas que junto con Khashoggi son honoríficos personajes del año de la prestigiosa semanario son la filipina María Ressa, directora del portal Web Rappler, quien ha sido perseguida por el gobierno del presidente de su país, Rodrigo Duterte; los periodistas birmanos de la agencia Reuters Wa Lone y Kyaw Soe Oo, quines están presos desde 2017 por supuestamente violar con sus investigaciones leyes de secreto de estado en Birmania; así mismo fue homenajeada la redacción del periódico Capital Gazette, quienes el pasado 29 de junio fueron víctimas de un tiroteo dentro de las instalaciones de su oficina, en Estados Unidos, que dejó un saldo trágico de cinco personas muertas.

El homenaje a ‘Los guardianes’ no solo es para Khashoggi, Ressa, Lone, Soe y para los periodistas de Capital Gazette, lo es también para todos los que alrededor del mundo han sacrificado algo o todo, hasta su vida, por la búsqueda de la verdad, aquella verdad ilegal que muchos poderosos tapan por miedo a no perder su poder social, político o económico y son algunos periodistas, solo algunos, sus más férreos enemigos.

Esta edición de Time cobija con su título un sinnúmero de periodistas asesinados y exiliados. Solo por dar una cifra, según Reporteros sin fronteras, en los últimos 15 años el número de homicidios de comunicadores asciende a 1.035. Aunque en los últimos años Colombia ha reducido la cifra de periodistas asesinados por el ejercicio de su oficio, en el país son bastantes amplios y significativos los ejemplos que en esta materia se tienen; el narcotráfico, el conflicto bélico y la política sucia son las causas de las muertes, exilios y silenciamientos de nuestros periodistas.

La Fundación para la Libertad de Prensa ha hecho un trabajo nada fácil de construir una detallada lista de los periodistas que en el país han sido asesinados por, como lo dice Time, buscar contarle al mundo la verdad; el primero de ellos, Eudoro Galarza Ossa fue asesinado en 1938. Era el director del periódico La Voz de Caldas (Manizales), quien fue asesinado por el teniente Jesús María Cortés, porque Galarza publicó una denuncia en la que contó cómo el militar maltrataba a sus tropas. Desde esa fecha hacia acá la lista es larga y por mencionar nombres que la opinión pública conoce mediaticamente podemos mencionar a Guillermo Cano Isaza, director de El Espectador asesinado en 1986 por orden de Pablo Escobar; Orlando Sierra, director del periódico La Patria de Manizales, asesinado en 2002 por denunciar sistemáticamente la corrupción política en su departamento; Jaime Garzón, humorista y periodista de Radionet/Caracol asesinado en 1998 por orden de paramilitares que al parecer cumplían directrices de altas esferas militares y políticas del país molestas con las denuncias y críticas que Garzón realizaba constantemente.

Y no solo de asesinatos hay ejemplos en Colombia: desapariciones, exilios, abusos sexuales, secuestros, atentados y más, muchas más agresiones es lo que los periodistas nacionales han sufrido y pasa acá y pasa en todo el mundo. Pero mientras haya “Guardianes” dispuestos a sacrificar hasta su vida por la búsqueda de la verdad habrá una luz de esperanza para encontarla y no quedarnos absortos en el silencio que deja el sonar de las balas y las amenazas.