Palestina, un reconocimiento que abre debate

Palestina, un reconocimiento que abre debate

9 de agosto del 2018

Mientras la opinión pública colombiana no terminaba de hablar del discurso proferido por el presidente del Senado, Ernesto Macías, y de otros ecos del acto de posesión presidencial de Iván Duque, un suceso se llevó el peso del debate en la tarde del miércoles, la noticia de que previo a su salida, el gobierno de Juan Manuel Santos reconoció a Palestina como un Estado independiente y soberano. 

Fue precisamente la misión diplomática de Palestina en Colombia la primera en anunciar (y en celebrar), dicho reconocimiento. En sus redes sociales, los representantes en nuestro país del pueblo palestino publicaron lo sucedido sin agregar muchos detalles, lo que en principio generó escepticismo y dudas entre los internautas y la ciudadanía en general. 

En un comunicado, la misión se limita a agradecer a Santos y al pueblo colombiano, “hermanos infatigables en la búsqueda de la paz”. “La decisión del reconocimiento es el sinónimo de un profundo trabajo de acercamiento entre los gobiernos colombiano y palestino, esfuerzo que hoy da sus frutos y que sin lugar a dudas será fortalecido en el futuro próximo”, agrega. 

De inmediato medios de comunicación intentaron confirmar la veracidad de tal anuncio con autoridades y funcionarios colombianos, del gobierno entrante y del anterior. El resultado fue la revelación en Twitter de una misiva de la saliente canciller de Colombia, María Ángela Holguín, a su similar palestino, Riad al Malki. En ella la entonces jefa de la diplomacia del país confirma a su par del Medio Oriente que el presidente Santos decidía reconocer a Palestina como Estado independiente. 

“Me permito informarle que en nombre del Gobierno de Colombia el presidente Juan Manuel Santos ha decidido reconocer a Palestina como un Estado libre, independiente y soberano”, escribió. 

No obstante, advirtió que “para poner fin a este conflicto la negociación directa es la mejor manera para llegar a una solución duradera y justa, que le permita a ambos pueblos convivir de forma pacífica. Así como el pueblo palestino tiene derecho a constituir un Estado independiente, Israel tiene derecho a vivir en paz al lado de sus vecinos”. 

Una vez confirmado el hecho de que una de las últimas decisiones del gobierno Santos fue reconocer el Estado palestino (aunque sin hacerlo publicamente desde el 3 de agosto), hubo reacciones adversas por parte de sectores generalmente cercanos a la nueva administración, la de Iván Duque. La principal crítica es que la decisión se tomó de forma “clandestina”. 

Otro foco de las críticas a la decisión del gobierno saliente es el de la aparente contradicción en la que incurrió, ya que prometió que no abordaría ese tema en distintas ocasiones. Tanto Santos como Holguín indicaron que reconocer al Estado palestino no sería una iniciativa de dicha administración, y lo hicieron en instancias diversas. 

Samuel Azout, empresario judío y exdirector de la Agencia para la Superación de la Pobreza Extrema, fue uno de los principales críticos de esta decisión y aseguró que la excanciller Holguín en todo momento intentó, más no logró “disimular su judeofobia”.  

Reconocimiento: compleja disyuntiva

De cualquier forma, el gobierno Duque tiene que tomar una decisión frente al tema. El dilema fundamentalmente es: se revierte la decisión tomada por la administración anterior, siguiendo así la línea política propia y de los aliados internos y externos, o se respeta en base a consideraciones sobre el derecho internacional y a que es, según muchos, una decisión de Estado. El gabinete está actualmente en deliberaciones. 

El ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Holmes Trujillo, aseguró precisamente este jueves que “ante posibles omisiones que podrían desprenderse de la forma en que se dio está decisión del presidente saliente, el Gobierno analizará cuidadosamente sus implicaciones y obrará conforme al derecho internacional”. 

Advirtió además que “para el Gobierno es prioritario mantener las relaciones de cooperación con sus aliados”. 

En conclusión, el dilema que asume el nuevo gobierno de Iván Duque no será fácil de resolver, menos por el debate que ya genera en la opinión pública la decisión que tomó el mandatario anterior y las implicaciones internacionales que puede tener.