Para alquilar balcón

6 de abril del 2015

Las sorpresas este año van a estar por el lado de Venezuela.

Se reúnen este fin de semana los y las gobernantes de las América en una cumbre que tendrá grandes novedades y no pocos conflictos, pero también expectativas y oportunidades para nuestra región. La reunión será en Panamá, el país que lideró el crecimiento económico el año pasado, con un 6%.

Una vez más se encontrarán, después de meses de preparaciones, para la foto protocolaria y dos cortos días de trabajo en los que no deja de haber cosas interesantes como el día en que casi se dan en la cara Uribe y Correa, o aquella vez que el Rey de España mandó callar a Hugo Chavez.

Las sorpresas este año van a estar también por el lado de Venezuela. Llegará Nicolás Maduro con un arrume de firmas dizque para pedirle a Obama que retire las sanciones que Estados Unidos ha tomado contra algunos funcionarios del gobierno bolivariano.

Que Maduro le lleve firmas a Obama suena un poco ridículo, sobre todo después de las bravuconadas con las que ha atacado el “imperio”, siguiendo los pasos de Hugo Chavez. Uno presenta firmas para hacer peticiones respetuosas y sobre todo lo hace ante una autoridad reconocida. Por ejemplo, si alguien se quiere inscribir como candidato, sin el aval de un partido, recoge firmas y las presenta ante el Consejo Nacional Electoral. Después se sienta a esperar el veredicto sobre si las firmas son o no válidas y así convalida la autoridad de ese Consejo para tomar la decisión.

En este caso, al entregar las firmas al presidente de los Estados Unidos, Maduro estaría reafirmando simbólicamente que Obama es una autoridad competente para determinar si acoge o no las solicitudes de los venezolanos. Es tan bruto Nicolás que no se ha dado cuenta de la simbología de esta torpe acción. Eso sería tanto como si Cuba en lugar de mantenerse altiva por años, hubiera presentado firmas solicitando el fin del Embargo.

Claro, en el caso Venezolano lo que se juega no son solo las firmas, sino la crítica o el respaldo que reciba de los países participantes para la represión salvaje que ha emprendido Maduro contra los opositores. De allí podrían salir buenas noticias para Capriles y Ledezma dos de los más importantes dirigentes presos del régimen torpe y bestial que preside Maduro, pero también podría salir un presidente más aislado y por lo tanto más desesperado y más brutal.

Otro de los motivos de interés en esta nueva cumbre de las Américas, será la presencia de Cuba. Por primera vez la Isla podrá actuar sin restricciones gracias a los acuerdos previos logrados con Estados Unidos. Obama y Raúl Castro se encontrarán cara a cara para refrendar allí la decisión de terminar medio siglo de sanciones. Y esto sí que es una buena noticia para el Continente.

Sin duda estos dos hechos tendrán gran protagonismo en el encuentro de Panamá pero no serán los únicos. También Colombia jugará un papel importante, gracias a nuestro proceso de paz. Sin duda alguna el respaldo de los países a las conversaciones de La Habana puede significar un mensaje poderoso a las Farc y para el ELN. El conflicto armado Colombiano es el único que persiste en un Continente que hasta hace pocos años tenía guerrillas por doquier.

Finalmente esta cumbre, a diferencia de las dos anteriores, tendrá mucho menos anti imperialismo. Aquí no olerá a Azufre, ni se llamará a crear un bloque anti OEA, ni se realinearán los países del socialismo del siglo XXI contra los demás. Lo que se prevé es un Obama integrado a sus colegas dentro de la mayor cordialidad, y eso sí que será una novedad.

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