¿Entiende el país que pasó con las objeciones a la JEP?

2 de mayo del 2019

Presidente del Senado cedió obligación de decidir sobre el tema

¿Entiende el país que pasó con las objeciones a la JEP?

Ernesto Macías presidente del Senado

No lo lograron, los senadores después de muchos intentos de componendas para lograr mayorías para votar a favor o en contra de las objeciones presidenciales a la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, vieron cómo por decisión del presidente de la corporación, Ernesto Macías es a la Corte Constitucional a la que le tocará evaluar si hubo o no mayoría al rechazarlas. ¿Entendieron la mayoría de los colombianos que pasó realmente?

Enredos políticos

Casi con seguridad lo único que quedó en la mente de muchos es que hubo demasiado enredo en las 5 sesiones de la plenaria del Senado, en las que los partidos se tranzaron en peleas, los congresistas salieron y entraron del recinto a fin de hacer acuerdos o para evitar que se completara el quorum reglamentario para votar, e infinidad de componendas más.

La aparición de Antanas Mockus se interpretó en los partidos de oposición como la llegada del salvador con su voto para que no pasaran las objeciones. Con Mockus o sin él Macías se salió con la suya y sacó del Senado la decisión final.

El senador Roy Barreras aseguró que se negaron las objeciones y su colega del Centro  Democrático, la senadora Paloma Valencia le respondió diciendo que su bancada está feliz porque los artículos objetados no lograron las mayorías.

La ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, entró a apoyar la decisión de Macías y dijo:  “no hubo mayoría calificada con las objeciones y ahora esperamos que la Corte tome su decisión y sea la mejor para el país.”

La confusión es grande, las voces se alzan, unas  para decir que si se hundieron los 6 artículos objetados por el presidente Iván Duque, pero otros sostienen que éstas no pasaron.

Yidis ronda el Senado

El ambiente en el Senado de la República con respecto al debate y las frustradas votaciones estuvo contaminado desde el comienzo,  quienes conocen cómo se mueven los hilos para lograr las mayorías dicen que  las cosas que pasaron en la última semana tienen mucho parecido a las protagonizadas en la Cámara en junio de 2004 cuando dos representantes Yidis Medina y Teodolindo Avendaño inclinaron la balanza a favor de la reelección a cambio de puestos para su clientela política.

Las senadoras Maritza Martinez del partido de la U y Ana María Castañeda de Cambio Radical terminaron  en el banquillo, porque desaparecieron a la hora de la votación del miércoles. Para muchos sus explicaciones de “objeción de conciencia” y de “molestia porque no la dejaron hablar para presentar sus argumentos” no convencieron.

En el congreso la versión es que detrás de su ausencia hay ofertas de puestos para personas cercanas a ellas y que de probarse que cedieron a presiones podrían terminar investigadas.

En medio de las discusiones y componendas con las que, a pesar de las maromas que hicieron varios sectores políticos,  no logramos saber si se cayeron las objeciones o quedaron en firme. El país quedó como siempre,  en el limbo.

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