Bojayá: una muerte anunciada

Bojayá: una muerte anunciada

9 de mayo del 2019

El 2 de mayo de 2002, a las 10 de la mañana, un cilindro-bomba lanzado por la extinta guerrilla de las Farc, cayó en el techo de la iglesia San Pablo Apóstol, en Bojayá (Chocó), donde centenares de personas se refugiaban de la balacera entre paramilitares y guerrilleros, que se disputaban el control del territorio. El absurdo hecho dejó 79 muertos. 48 de ellos eran niños. Más de un centenar de personas resultaron heridas y casi dos mil familias salieron desplazadas.

Este 9 de mayo el Tribunal Administrativo del Chocó ratificó, en segunda instancia, el fallo que condenó al Estado colombiano por no haber tomado las medidas de seguridad necesarias para evitar, en su momento, la tragedia del Bojayá y debe pagarle a las víctimas un poco más de 3000 millones de pesos por lo ocurrido.

Desde tempranas horas del día Bojayá ha sido tendencia en Colombia. Millones de tuits hablan sobre este municipio y su departamento, que han sido tan golpeados con hechos de violencia y corrupción.

Al parecer, según el fallo condenatorio, que se basa en versiones de los sobrevivientes, las entidades del Estado, como Procuraduría, Ejército y Policía fueron alertados sobre la difícil situación que se vivía en su momento, pero ninguno prestó atención a dichas denuncias y la tragedia, como el título literario de García Márquez, fue una muerte anunciada.

Desde el pasado 2 de mayo, día en que se conmemoró otro año más de la tragedia de Bojayá (ya son 17), este municipio de unos 12 mil habitantes, ha estado ‘en boca’ del mundo digital. Todos desde sus diferentes posiciones y militancias hablan de Bojayá y recuerdan la tragedia que cambió el rumbo de este pueblo chocoano.

Algunos han aprovechado las diferentes tendencias para criticar a los gobiernos de turno por no hacer algo para prevenir la tragedia. Unos reprobaron que las Farc, culpables de lo ocurrido y hoy partido político en la legalidad, están en la actualidad de honorables congresistas.

El presidente Duque también hizo parte de los tuiteros que conmemoran la tragedia ocurrida hace 17 años e indicó en el mensaje que su Gobierno está comprometido con la reparación integral y de toda la población afectada por el terrorismo, a través de una verdad, genuina, justicia y no repetición; mensaje que fue aplaudido por unos y criticado por otros.

Otros más solo han usado las redes sociales para lanzar puyas políticas, en las que de un lado hacia el otro se culpaban de este y otras sangres derramadas de miles y miles de colombianos.

Lo cierto es que las víctimas verdaderas de este crimen son los habitantes del municipio y pase lo que pase en redes sociales, así se lancen culpas entre todos, las víctimas deben ser reparadas realmente y no solo con dinero, que tal vez, aunque es muy necesario para una comunidad pobre y llena de necesidades, es lo que menos les da tranquilidad. Ellos y las demás víctimas del país, que son millones, siempre han pedido vivir en paz.

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