Transmilenio, víctima silenciosa de los vándalos

Foto: Jose Vargas Esguerra/KienyKe.com

Transmilenio, víctima silenciosa de los vándalos

8 de noviembre del 2018

Como si se tratara del famoso videojuego Grand Theft Auto, un vándalo, en medio de las manifestaciones ocurridas el pasado miércoles 7 en San Victorino, en Bogotá, subió al articulado, golpeó al conductor y se apoderó del vehículo. Golpeó el tablero cual simio con roca en mano buscando romper una nuez.   

En los videos publicados en redes puede verse extasiado de lo que para él parecía una victoria e intenta poner el marcha el vehículo pero no lo logra. Su ‘inteligencia’ al parecer solo funciona para destruir. 

En el vagón trasero, un sujeto con gorro del reconocido personaje Mario Bros, quien también parece navegar en un mundo fantástico, arrancó el extintor sin ningún problema, descendió  y caminó pocos metros hasta la estación de la Avenida Jiménez para descargar su ira, activando el extintor clase b sobre las rejas y puertas de vidrio del articulado, a su derecha un “colega” al parecer le brindaba palabras de aliento. 

Los comerciantes del sector se opusieron a los operativos liderados por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales DIAN, que buscaban dar un duro golpe al contrabando que se campea en el popular centro de la capital. El balance del vandalismo: cinco buses afectados, las estaciones Jiménez y San Victorino paralizadas y con daños por efecto de las piedras que les lanzaron, doce de sus puertas dañadas y, adicionalmente, suspensión del servicio por varias horas.

Las autoridades abrieron más de diez procesos de investigación a los capturados en el lugar, para el secretario de Seguridad, Jairo García, “no hay justificación para este tipo de reacciones, la responsabilidad de las autoridades es generar control, el mismo que se hizo ayer para verificar mercancía de contrabando en el sector”. 

El costo aproximado de la puerta de realce afectada y los tres vidrios laterales es cercano a los diez millones de pesos. 

Las estaciones de San Victorino, Eje Ambiental y San Diego tuvieron que ser temporalmente cerradas, afectando a miles de ciudadanos que se movilizaban al centro de la ciudad, algunos pasajeros quedaron atrapados dentro de los buses, sin tener noción sobre lo que sucedía en las calles. Por cada bus que deja de circular se afectan más de dos mil usuarios. 

En el Portal Norte fue necesario cesar actividades por unos minutos por la presencia de un paquete extraño abandonado en las instalaciones, lo que resultó ser un bulto de revistas, pero ante este hecho la primera sensación fue de furia, los usuarios se salieron de casillas y empezaron a arremeter contra funcionarios y conductores por la notoria demora. 

El rechazo a este tipo de comportamiento es evidente, ninguna protesta debe mostrar expresiones de violencia y resulta imperdonable que la respuesta sea la de agredir a colaboradores del sistema, que son tan inocentes e indefensos como los pasajeros.

Quienes cometen estos actos no logran nada distinto a afectar a los usuarios, las autoridades contra las que protestan no son las que sufren. Este tipo de acciones delictivas se han repetido cada vez que hay una marcha o protesta y seguramente se seguirán presentando, por lo visto no logran que haya cambio en la posición de lo que origina sus manifestaciones.

Ahora, con el Paro Nacional en marcha, hay que hacer votos para que sea un recorrido pacífico, sin violencia y libre de los malos comportamientos que siguen demostrando una evidente falta de cultura.