¿Santrich suspenderá la huelga de hambre?

11 de mayo del 2018

Ya completa 33 días en huelga de hambre.

¿Santrich suspenderá la huelga de hambre?

El exjefe guerrillero se ha convertido en la papa caliente del proceso del paz. Después de 33 días en huelga, el Inpec tomó la decisión de trasladarlo, del hospital El Tunal a una de las sedes de la Conferencia Episcopal, Caminos de libertad, en el Occidente de Bogotá.

Su situación es crítica, pero el Estado no puede obligarlo a alimentarse porque la huelga de hambre de Santrich es legítima. Sin embargo, si la situación llega al extremo, y falleciera, habría una responsabilidad política que podría generar incertidumbre sobre el futuro del Acuerdo de Paz.

Las redes sociales ardieron este viernes por varias razones referentes al traslado del líder de la Farc, que fue capturado hace poco más de un mes por narcotráfico: el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, le delegó la decisión al Inpec; la Iglesia católica colombiana se encargará de ahora en adelante de su reclusión; organismos internacionales defienden la decisión por razones humanitarias; los integrantes del exgrupo guerrillero protestan con el argumento de que es un falso positivo político; y periodistas y políticos se extienden en sus críticas al Gobierno por permitir la presión.

No es la primera vez que Santrich hace una huelga de hambre. Ya durante las negociaciones de paz había iniciado una para presionar la implementación de los acuerdos. Sin embargo, ahora, con más de un mes sin ingerir alimentos, y 30 kilos menos de peso, la situación se torna crítica. Famosos casos como el de Ghandi en la India, o Guillermo Fariñas en Cuba, no pasaron de los 17 días.

En declaraciones a la prensa, el viceministro de Justicia Carlos Medina dijo que “Si Santrich decide dejarse morir, el Estado no puede intervenir en eso. Pero no se debe someter al interno a unas condiciones más difíciles”. Y además sugirió que tal vez en la sede del Episcopado lo convenzan de recapacitar.

Hace unos días, el 7 de mayo, Alvaro Leyva Durán e Iván Cepeda le enviaron una carta pidiéndole que abandonara su decisión, y el exguerrillero contestó con otra misiva: “Ir a lo que para mí es una batalla definitiva por el decoro, no es darse por vencido, jamás”.

En las últimas horas ha circulado la información de que el traslado se efectuó con la condición de que abandonara la huelga, y de no hacerlo regresar a La Picota. Por lo pronto, la sede de la Conferencia Episcopal parece más un lugar de reclusión por la cantidad de guardias armados que custodian el lugar, que una fundación católica que tiene como fin apoyar a los presos y sus familiares.

  

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