Propuesta del salario mínimo genera opiniones encontradas

22 de agosto del 2018

El expresidente y senador Álvaro Uribe anunció en la mañana de este 22 de agosto que, junto con su bancada, radicó en el Congreso un proyecto de ley que busca el incremento del salario mínimo. La noticia generó diversas reacciones, no solo por las repercusiones que una decisión como esta podría acarrear en la economía […]

Propuesta del salario mínimo genera opiniones encontradas

El expresidente y senador Álvaro Uribe anunció en la mañana de este 22 de agosto que, junto con su bancada, radicó en el Congreso un proyecto de ley que busca el incremento del salario mínimo. La noticia generó diversas reacciones, no solo por las repercusiones que una decisión como esta podría acarrear en la economía del país sino por las razones y la forma como fue redactada la iniciativa que daría facultades extraordinarias al mandatario Iván Duque para realizar esta modificación por una única vez.

En el documento presentado por el senador, se estipulan seis puntos que incluyen “el incremento extraordinario, por una sola vez, del salario mínimo legal mensual vigente”; “el depósito del porcentaje incrementado en la cuenta individual que para el efecto disponga el Fondo de Cesantías y el término mínimo de permanencia en este; “la articulación jurídica, tributaria y financiera a fin de evitar presiones inflacionarias respecto del citado incremento extraordinario”; “la ausencia del impacto de este incremento en los indicadores económicos del país”; “la estabilidad del incremento extraordinario fijado, como base para el incremento del salario mínimo mensual ordinario en el año 2019 y a partir de ahí en las siguientes anualidades, y “la inclusión de dicho aumento porcentual en la base de liquidación de las prestaciones sociales y aportes a la seguridad social de los trabajadores”.

De acuerdo con Uribe Vélez, la motivación del proyecto de ley se basa en la creencia de que el empresario debe tener “mejores posibilidades de expansión y de generación de empleo”, y el trabajador contar con “mejores posibilidades de dignificación de su vida y la de su grupo familiar”.

“Queremos una economía cristiana, solidaria, sin confrontación entre empleadores y trabajadores”, reza el documento.

Las reacciones fueron inmediatas. Uno de los primeros en sentar su posición fue el senador Armando Benedetti, quien afirmó: “Es mentira que le van a subir el salario mínimo a los colombianos. El proyecto le daría facultades al presidente para hacerlo una única vez, como una estrategia para distraernos de los nuevos impuestos que le quieren clavar a la clase media y baja”.

El exministro del Interior, Guillermo Rivera, llamó la atención, además, sobre las palabras utilizadas por el expresidente a la hora de presentar los motivos del proyecto. El exfuncionario, desde su cuenta de Twitter, manifestó: “En exposición de motivos del proyecto de ley de Álvaro Uribe se lee: ‘queremos una economía cristiana’. ¿En dónde queda el Estado Laico establecido en nuestra Constitución? ¿En ese tipo de economías no caben los no cristianos y los ateos?”.

Otras reacciones llegaron por parte de expertos. Para el economista Luis Ernesto Gómez, el aumento es bienvenido, porque “con mayores ingresos en los hogares pobres, aumenta el consumo y crece la economía”. Sin embargo, señaló que para hacerlo, “no necesitan el show de un proyecto de ley pues en diciembre tendrá el gobierno las facultades. El mismo tiempo que dura el trámite de la ley”.

El decano de la Facultad de Ciencias Económicas, Administrativas y Contables de la Universidad Central, Erik Behar, le explicó a Kienyke.com las implicaciones son claras. “Un aumento del salario mínimo tiene repercusiones para dos partes: una es la que se beneficia con un salario más alto y otra es el empresariado, en donde se pueden generar preocupaciones”.

De acuerdo con Behar, “cada aumento va a golpear la caja de las empresas y un golpe a la liquidez puede llevar a tomar la decisión de generar despidos, sobre todo en compañías que no tengan un aparato financiero robusto”.

Por eso, el decano afirmó que “es importante que las personas tengan más ingresos, pero no se deben generar a punta de decretos, sino que se deben construir a punta de competitividad y de productividad”.

Los gremios empresariales aún no se pronuncian sobre este proyecto, pero falta esperar el trámite que debe cursar para ser rechazado, aprobado y, de ser aceptado, pasar a sanción presidencial, el periodo mínimo de todo este proceso es de seis meses.

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