Prestación de servicios ¿Con IVA o sin IVA?

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Prestación de servicios ¿Con IVA o sin IVA?

6 de diciembre del 2018

Este jueves, distintos legisladores que discuten la reforma tributaria en el Congreso de la República, anunciaron a la opinión pública que otro polémico capítulo de la misma no va más, el de gravar con IVA del 19% los contratos de prestación de servicios, una modalidad de empleo en la que está inmersa gran parte de la población colombiana. 

La noticia de que tal asunto sería una realidad, y que esto golpearía el bolsillo de quienes trabajan por prestación de servicios, había generado fuertes críticas en redes sociales y consolidado la idea de que nuevamente se perjudicaba a la clase media colombiana con impuestos. Con un proyecto tan delicado entre manos, el debate volvió a encenderse en torno a la reforma. 

No obstante, en su cuenta de Twitter, el senador David Barguil anunció que tal iniciativa incluida en la Ley de Financiamiento no se haría realidad pues, como un consenso de los legisladores, será según dijo retirada del articulado en el segundo debate sobre el tema a realizarse la próxima semana. 

“Es la decisión que tomamos, fue concertada con el Ministro de Hacienda, y vamos a reflejar en el texto para el segundo debate esa eliminación. No se toca, no hay ningún cambio, el sistema va a operar como en la actualidad. De esa manera protegemos a miles de ciudadanos que hoy tienen contrato por prestación de servicios y que no tendrán que pagar IVA por esos ingresos”, dijo. 

El senador conservador agregó que, con seguridad, el pueblo colombiano no será afectado en los siguientes rubros: “No habrá IVA para la canasta básica familiar; No se aumenta la tasa de renta para ingresos medios ni sectores populares; No se gravan las pensiones ni se toca el salario de los maestros”. Entretanto, agregó que “baja el impuesto de renta de las empresas al 30%”. 

Previo a que se cayera dicho proyecto y en diálogo con Kienyke.com, el senador Richard Aguilar (Cambio Radical), uno de los legisladores más activos respecto a la reforma, había asegurado que se malinterpretó la naturaleza de la iniciativa, ya que no sería un impuesto que afectara a los trabajadores, sino a las empresas que contrataran sus servicios. 

“No es cierto que el impuesto lo tuvieran que pagar los que prestan un servicio. Quien contrata ese servicio debe pagar una suma extra al contratista, de un 19% adicional al monto del contrato, para que este se la entregue al Estado”, explicó. 

Cierto o no, las declaraciones de Barguil llevan a pensar que tal punto, visto como una amenaza para el bolsillo de los colombianos, quedará en el olvido en el próximo debate en plenaria sobre el tema.

Justamente Aguilar se refirió a la puesta en marcha de un impuesto plurifásico (y no ya monofásico, como venía siendo) a las bebidas gaseosas y a las cervezas. “Esperamos que la industria no traslade ese costo al consumidor final”, dijo. 

Dicha frase resume el clamor de la sociedad en su conjunto. En pro de consolidar la agenda de equidad de la actual administración, el espíritu de la reforma tributaria en curso debe ser blindar a las familias colombianas y no recargar en ellas el peso del hueco presupuestal que pretende aliviar. 

La temporada navideña suele suponer la pérdida de atención de la opinión pública en los debates que adelanta el Congreso. A falta de diez días para que se acabe la actual Legislatura, no parece ser esa hoy la situación, con distintos sectores pendientes de que no pasen “micos” en el proyecto. 

Lo ideal en una democracia es una ciudadanía activa y consciente, que no se vea sorprendida por las decisiones de su clase dirigente. Por esto mismo, es sano para las instituciones que el trámite de la reforma tributaria siga siendo fiscalizado por la sociedad en su conjunto.