El debate sobre Torrijos en el Centro de Memoria

El debate sobre Torrijos en el Centro de Memoria

26 de noviembre del 2018

El eventual nombramiento en los próximos días, por parte del Gobierno, del politólogo e internacionalista Vicente Torrijos como director del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), ha despertado una enconada polémica no solo en redes, sino en el ámbito académico, justamente el entorno de donde proviene el nuevo dirigente.

Políticos opositores, académicos cercanos a ideas de centro y de izquierda, tal como internautas en general, señalaron que se trata de un nombramiento contraproducente para el país, dado que, según argumentaron, Torrijos defiende únicamente la postura de las Fuerzas Armadas en el conflicto.

“Con Vicente Torrijos en la dirección del Centro de Memoria Histórica se dirá que no existieron los pájaros de la violencia bipartidista, que el conflicto no ha sido por la tierra, que los paras fueron campesinos que se tuvieron que defender y que falsos positivos eran guerrilleros”, escribió en Twitter Jean Paul Saumon, filósofo de la Universidad de Caldas. 

“Tanto le interesa a Duque la paz en Colombia que nombra a semejante señor en el Centro de Memoria Histórica. Su objetivo: Tergiversar”, escribió la socióloga Martha Elena Rangel. 

Al tema de su idoneidad en una entidad clave para la construcción de paz en el país, se añadió sus presuntas mentiras a la hora de enumerar sus títulos académicos. Según el currículo que subió la Presidencia de la República, Torrijos tiene actualmente un doctorado en Relaciones Internacionales pero en estado “pendiente”, lo que equivale a que lo está cursando más no lo ha obtenido. No obstante esa situación, figura que en febrero de 2017 fue contratado por la Central Administrativa del Ejército Nacional para una labor que tenía como requisito tener un doctorado. 

Esto ha generado revuelo en medios de comunicación. Políticos de la oposición, por su parte, han esgrimido críticas contra Torrijos por dicha situación, entre ellos la representante Ángela María Robledo, quien calificó esas inconsistencias como un “acto de corrupción”. 

¿Cualificado o no?

Más allá de estas críticas, Kienyke.com consultó con politólogos e internacionalistas de distintas academias, para determinar qué piensan frente a la polémica que se ha generado. 

Desde la Universidad del Rosario, Mauricio Jaramillo Jassir, docente de la Facultad de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales, defendió la trayectoria del que sería el próximo director del Centro Nacional de Memoria Histórica y consideró que sí tiene la experiencia que requiere el cargo.  

“Vicente Torrijos tiene un recorrido suficiente en cuanto a conflicto, ya había participado en La Habana junto a una comisión de académicos. Hay que entender también que este Gobierno tiene una línea política determinada. Uno puede estar a favor o en contra de ella, pero eso no desvirtúa el hecho que Vicente Torrijos no ha tenido posturas en contra de la reconstrucción de la memoria histórica y que como académico tenga una trayectoria impecable”, dijo.

“Nunca lo he visto denigrar a defensores de Derechos Humanos, o a ONG independientes, o a otros actores. Es indudable que tiene una posición política, pero hoy en día en Colombia es casi imposible no tener una postura, o ser completamente imparcial, más al hablar de conflicto”, agregó. 

No obstante, Víctor de Currea-Lugo, experto en conflicto armado, consideró que hay evidencia clara de que Torrijos no está a favor de la búsqueda de la verdad sobre lo ocurrido en décadas de guerra. “No creo que quienes acusan al Centro de Memoria Histórica de haber estado parcializado a favor de la guerrilla conozcan realmente sus labores ni hayan leído sus informes. Torrijos lo dijo, por lo tanto no conoce hacia dónde se dirige”, dijo. 

“Torrijos además trabajó como asesor de las Fuerzas Militares y del servicio de inteligencia. Se la ha pasado haciendo una campaña que es típica de un militante de derecha, casi justificando los crímenes de Estado”, señaló.

El impacto que tendría dicho nombramiento

Por su parte, desde la Universidad Eafit, Jorge Giraldo, decano de la Escuela de Humanidades, argumentó que aunque no está de acuerdo con el eventual nombramiento, no cree que este vaya a tener mayor impacto al vaticinar que el CNMH va a pasar a un segundo plano durante la administración Duque. 

“El cargo es polémico de por sí, casi que la polarización en Colombia gira en torno a los temas de conflicto, de paz y de memoria. Uno puede decir que eventualmente podría haber candidatos menos polémicos, pero cualquier candidato estaría atravesado por la polémica. De todas formas Torrijos representa bien la línea del Gobierno y de su coalición. Curiosamente no pasó en el gobierno de Álvaro Uribe esto, ya que Gonzalo Sánchez fue nombrado al frente del ente y el tema por tanto estaba menos politizado ya que la administración le daba margen de maniobra al CNMH”, explicó.

“En cuanto a temas de memoria se debe decir que en la academia no son canónicos. Es un tema relativamente nuevo que está por codificarse, por lo que propiamente hay muy pocos académicos colombianos expertos en el tema, y Vicente tampoco lo es. Ha estado vinculado al conflicto pero mucho menos que otros académicos, ya que su foco es más de internacionalista. Por otro lado el CNMH pasará ahora a un segundo nivel frente al trabajo de entes como la Comisión de la Verdad, por lo que el nombramiento en sí no representará tanto impacto”, agregó.

Para Torrijos el Centro Nacional de Memoria Histórica ya produjo lo que tenía que producir, “y fruto de ese proceso se han generado otros estudios y entes dedicados a la memoria”.

Por último, y mientras que la polémica continúa, Jaramillo vaticina que, “sin duda, en caso de que sea nombrado, será un reto para que él muestre ecuanimidad al frente del CNMH, pero de entrada no hay ningún conflicto de intereses. Quienes lo critican deben esperar a que entre en funciones”.