Una sola Corte con muy pocos amigos

26 de septiembre del 2018

Cuando Paloma Valencia se lanzó para su segundo período en el Senado de la República anunció como bandera una reforma a las altas cortes y ya comenzó a cumplir su promesa de campaña al presentar el proyecto de Acto Legislativo para convertirlas en un solo Tribunal Constitucional Supremo, para que junto con la Fiscalía, los […]

Una sola Corte con muy pocos amigos

Cuando Paloma Valencia se lanzó para su segundo período en el Senado de la República anunció como bandera una reforma a las altas cortes y ya comenzó a cumplir su promesa de campaña al presentar el proyecto de Acto Legislativo para convertirlas en un solo Tribunal Constitucional Supremo, para que junto con la Fiscalía, los tribunales, los jueces y la Justicia Penal Militar, administren Justicia.

El proyecto se suma a los presentados por el Gobierno Nacional y Cambio Radical, en los que hay algunas coincidencias con el del Centro Democrático, pero también muchas diferencias, lo que dificultará la labor de quien sea el primer ponente en el Senado porque tendrá que estudiar a fondo las propuestas para unificarlas, lo que hace prever que por la demora en su estudio no hará transito y quedará para debate en comisión primera del Senado para el próximo período legislativo en 2019.

Kienyke.com consultó al constitucionalista José Gregorio Hernández quien dijo no estar de acuerdo con la iniciativa de un solo Tribunal Constitucional Supremo y argumentó que en caso de que se apruebe: “Se generará innecesariamente un traumatismo a nivel procesal porque los que vienen en curso, los que están en casación o pendientes de revisión en la Corte Suprema y los procesos que están a consideración del Consejo de Estado tendrían una demora indefinida para resolverse”. Agregó que el período de transición que se contempla está previsto para que el congreso apruebe la ley estatutaria hasta en dos años y si no será el presidente quien expida ese reglamento y preguntó: “¿Mientras tanto que pasará con los procesos?”.

El proyecto de la senadora Valencia, ha dicho ella, se trata de acercar a las dos ramas, sin embargo la posibilidad de que eso ocurra parece estar lejos, ya que la propia ministra de justicia, Gloria Borrero, en declaraciones a una cadena radial dijo que el gobierno no apoya la iniciativa y que cree en el sistema actual no está de acuerdo con tener una sola Corte, pero agregó que es un “debate que debe hacerse”.

La iniciativa presentada por el Centro Democrático pareciera estar inspirada en el sistema judicial de países como Estados Unidos, que cuenta con una sola Corte Suprema de Justicia desde 1776, sin embargo por su sistema federado no son necesarios varios tribunales supremos, ya que cada estado tiene sus propios tribunales y cortes.

A pesar de las voces contrarias hay quienes apoyan la iniciativa y le ven aspectos positivos. Tal es el caso del jurista Juan Carlos Arango quien no la considera descabellada: “No me parece loca la propuesta, porque en realidad es como hacer un organigrama con una cabeza visible, tampoco es acabar con las cortes, las otras pasarían a ser tribunales y conservarían la independencia, para evitar un choque de trenes y para que haya una junta que dirima los problemas entre las distintas instancias”.

Entre los puntos que han generado mayor controversia están el de la designación del Vicepresidente de la República como cabeza del Consejo de Estado, lo que para José Gregorio Hernández constituiría un detrimento en el “control de poderes, en el equilibrio que debe tener la administración de justicia y en los pesos y contrapesos, y una perdida de independencia del Consejo de Estado frente a la Rama Ejecutiva”, afirmó.

De igual forma darle al Jefe del Estado la potestad de designar al fiscal general ha generado controversia. “Ese es un error, va a perder toda independencia, va a ser subalterno del gobierno eso no conviene. Si se quiere que impere el derecho y haya lucha contra la corrupción y que, de verdad, el que la hace la pague, no se logrará con esa opción que le quitaría independencia, porque lo que haría sería subyugar a la Fiscalía”, sentenció el ex magistrado de la Corte constitucional Hernández.

La posibilidad de retroceder a la Constitución del 86 que le daba la potestad al congreso de levantarle o no la inmunidad a los congresistas para ser investigados, que se contempla en el proyecto, también prendió alarmas.

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