#NiUnaMenos: Yuliana Samboní

shutterstock

#NiUnaMenos: Yuliana Samboní

4 de diciembre del 2018

Si la vida de Yuliana Samboní no hubiera sido truncada por Rafael Uribe Noguera, la pequeña tendría nueve años y cursaría tercer grado de primaria. Sus días transcurrirían en medio de una difícil realidad capitalina, en el barrio Bosque Calderón, pero estaría al lado de sus padres Juvencio y Nelly, y de sus dos hermanos Nicol y Javier Andrés, el bebé que nació apenas unos días después de la tragedia. 

Pensar en lo que pudo ser Yuliana duele, más porque un hombre le arrebató su existencia para satisfacer su perversión y, aunque fue condenado a 58 años de prisión, el castigo no remedia el gran daño que infringió en una familia indígena del Cauca, departamento al que sus integrantes tuvieron que regresar para rehacer, bajo el miedo de que otro hecho atroz los volviera a tocar, su cotidianidad. 

730 días que han pasado desde ese lamentable 4 de diciembre de 2016, no han borrado la tristeza de Juvencio y de su esposa, quienes en silencio y con pocas ayudas, recuerdan a Yuliana, la menor que se ha convertido en el símbolo de la violencia sexual contra los niños y niños en Colombia, y anhelan que ninguna otra familia deba pasar por lo que ellos han sufrido.

Esta violencia no para pese a las campañas, el aumento de penas y la concientización que se ha hecho en la sociedad. Los registros del ICBF y Medicina Legal dan cuenta de que en este 2018 han sido asesinadas 796 mujeres en el país, además 37 menores al día, de acuerdo a los casos denunciados, son víctimas de agresión sexual.  

Las redes hoy recuerdan a Yuliana porque son necesarias cada vez más acciones para frenar la violencia contra los niños y las niñas y contra las mujeres. Con los hashtag #NiUnaMenos, #NiUnaMás se sumaron cientos de voces para hacer frente a este flagelo. 

En Bogotá, además, se celebra el Día Distrital contra el Feminicidio, en memoria de la pequeña Samboni y se realizó una marcha. La secretaria de Educación, Claudia Puentes, aseguró: “El mensaje que le damos a todas las mujeres, desde niñas hasta ancianas, es que podemos decidir la vida que queremos. Tenemos el poder de decir sí o no, de ser madres, o tener una vida profesional sin necesidad de escoger entre una cosa o la otra, porque podemos ser lo que queramos”.

La reflexión, en un día como hoy, es que tanto el caso de Yuliana, que involucró a un personaje de clase alta, como el de Génesis Rúa, y de cientos de otras niñas anónimas lleguen a la justicia, y que esté cercano el momento en que ninguna situación similar vuelva a ocurrir.